Ser o no ser: la configuración de la identidad.

En la adolescencia tiene que construirse una nueva identidad, una imagen propia como resultado de una relación especial: el concepto que tienen de sí mismos y la imagen que les devuelven los demás a través de sus actuaciones. Todas las personas necesitamos encontrar un resultado positivo de esa relación.

La necesidad de ser alguien, de diferenciarse, alcanza su máximo apogeo en la adolescencia.
Comenzar a transformarse y disponer de una mayor conciencia reflexiva les conduce progresivamente a una adaptacIMG_2_identidadión y al propio reconocimiento de sí mismos, especialmente:

  • De su cuerpo: de su atractivo físico, de su capacidad atlética, de su fortaleza o debilidad, de su energía, de su reacción sexual…
  • De su sexualidad: de su poder de atracción, de su desempeño y capacidad sexual, de su masculinidad o feminidad.
  • De sus conocimientos y competencias: de su inteligencia académica, de sus habilidades para relacionarse, de lo que sabe y puede hacer en muchas áreas…
  • De sus creencias, ideología, ideas y sentimientos morales, de su “bondad” o “maldad”.

Este balance entre lo que se va reconociendo, lo que se cree que se puede llegar a desarrollar y las presiones externas por ser de un modo u otro, les llevan a tener un sentimiento variable hacia sí mismos. Ver “Tabla Autoestima«

Puesto que la organización de la identidad se va a organizar en torno a las distintas facetas que componen la imagen, podemos ayudarles mucho en cada una de ellas:

  • Escuchando y preocupándonos por sus intereses.
  • Reduciendo las presiones.
  • Suprimiendo las desvalorizaciones.
  • Empatizando con sus preocupaciones e intereses aunque nos parezcan irrelevantes desde nuestro punto de vista adulto.
  • Reforzando la valoración constructiva de los resultados negativos, el optimismo y la confianza en los nuevos intentos.
  • Proporcionándole la posibilidad de seguir hábitos sanos: buena alimentación, un ritmo familiar que posibilite el descanso y horarios saludables, actividades al aire libre que incluyan ejercicio físico; y poniendo límites a ciertos hábitos peligrosos: que afecten al descanso, a la alimentación, a la salud o a la supervivencia.
  • Posibilitándole alternativas para que explore y actúe. Mostrándonos relajados, sin prisas, con confianza, respecto a la obtención de resultados.
  • Halagando sus progresos y su aspecto.
  • Adoptando una actitud de amor incondicional y firmeza, limitándole en aquello que puede afectar su desarrollo de forma muy perjudicial. Más adelante profundizaremos en qué consiste esa firmeza en los límites.

Aulavirtualfad

Identidades de Género en la adolescencia.

El objetivo central de esta investigación es analizar los estereotipos que giran en torno a lo que significa “ser chico” y “ser chica”, la manera en que se ponen en juego las expectativas, los roles y los referentes colectivos, con una mirada especial a las relaciones interpersonales.

El estudio se pregunta qué elementos definen los rolguiaes de género, si se han producido cambios en las visiones y en los estereotipos, si la visión es compartida y cómo todo ello se traduce en unas relaciones sociales que pueden resultar más o menos igualitarias. Para ello emplea una metodología mixta: una encuesta escolar de 2.154 adolescentes y jóvenes escolarizados de entre 14 y 19 años y dos dinámicas grupales online.

Presentación

 “Más allá de la postura que se sostenga sobre en qué medida los condicionantes psicobiológicos marcan diferencias en la manera de posicionarse y actuar de hombres y mujeres, no cabe duda de que, en gran medida, la diversidad es fruto de condicionantes sociales y culturales, ni de que una sociedad madura debe avanzar en el proceso de igualación, sobre todo en la igualación en derechos y oportunidades”.
Nuestro convencimiento sobre esta realidad, y el compromiso del Centro Reina Sofía de impulsar los avances en una socialización más justa y solidaria de los jóvenes, nos ha llevado a plantear una cuestión básica: cómo se expresa, cómo se va construyendo la identidad de género en esa época crucial que es la adolescencia; los progresos en la igualación,
el análisis de las diferencias, los hitos que hay que superar, los estereotipos que permanecen, las inequidades que se mantienen. Y todo ello, desde la mirada de sus propios protagonistas, chicos y chicas en las edades adolescentes.
De la lectura del informe se desprenden diversas conclusiones, entre otras que no hay motivos para el desánimo. Nuestros adolescentes son mucho más conscientes de las exigencias de la equidad de género, entre otras cosas porque también lo son mucho más de las desigualdades que perviven. Las posturas individuales y los discursos mayoritarios muestran con claridad que hombres y mujeres adolescentes están inmersos en un proceso de cambio que va equiparando responsabilidades y derechos, oportunidades y compromisos.
Pero no es menos evidente que el peso del estereotipo, la presión de esa representación social que tanto condiciona, siguen de manera manifiesta; troquelando la opinión, influyendo en las percepciones y matizando las actitudes; con expresiones rotundas o con dudas y ambigüedades; a través de la persistencia de comportamientos disfuncionales o influyendo en los valores y las postulaciones éticas.
Caminamos pero queda un largo camino por recorrer. El Centro Reina Sofía no tiene más pretensión que la de acompañar, si es posible alentándolos, a los adolescentes en ese camino.
J. Ignacio Calderón Balanzategui
Director General
Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud

Guía

15 cosas que a tu hijo adolescente le encantaría que supieras.

1. Respétame. Yo soy mi propia persona, no sólo tu hijo. Puede que a veces tenga opiniones diferentes de las tuyas. Otras veces tendré ganas, simplemente, de ser tu niño. Respétame de las dos formas.

2. Sigo queriendo divertirme contigo y sentir que en casa estoy seguro y feliz. Así que sonríe.

3. Necesito tomar algunas decisiones por mí mismo, y quizás también cometer mis errores. No hagas mi trabajo ni me saques de todos los apuros. No tienes por qué ser mejor que yo en todo. No seas condescendiente; no tienes por qué impartirme tu sabiduría y experiencia cada vez que tenga un problema. Por favor, deja que yo te pida ayuda. Si no te la pido, quizás quiero solucionarlo por mí mismo. Déjame que despotrique y no me des consejos. A veces, es justo lo que necesito, soltarlo todo y que tú me escuches.

4. A veces, estaré de mal humor y frustrado. Deja que ocurra (pero no permitas que sea maleducado contigo; eso nunca está bien). Quizás sea sólo un estado de ánimo o algo pasajero para lo que todavía no estoy preparado. Si no te pones a hacer cosas a mi alrededor y no me interrumpes o intentas resolverlo a la primera, quizás me sienta lo suficientemente cómodo para contarte las cosas.

5. Confía en que haré mi trabajo. Si no, puedes ayudarme a gestionar el tiempo, pero no pienses que no puedo hacerlo si no te he dado motivos para ello. No des por hecho que no puedo ocuparme de mis cosas sólo por mi edad. Cree en mí.

6. Está muy bien cuando me pides que te cuente lo que estoy aprendiendo o que te explique en lo que soy bueno. No tienes que ser un genio en la programación de ordenadores para que te pueda enseñar algunas cosas chulas, por ejemplo. Dime si te parece bien, y puedo enseñarte estas cosas desde el principio.

7. No me gusta el teatro, y me sorprende lo mucho que te gusta a ti. ¿Te parece mal tener a este alien lunático en tu casa?

8. Si no te gustan mis amigos, parece que no confías en mi criterio o que crees que soy un estúpido en mis elecciones. O las dos cosas. Pregúntame qué me gusta de ellos, qué cosas nos gusta hacer juntos o quién es el último amigo que he hecho. Abre más tu mente. Si, aun así, consideras que mis amigos son una mala influencia, te necesito a mi lado mucho más.

9. A veces me siento completamente abrumado y necesito evadirme un rato. No me estoy convirtiendo en un gusano y no me quedaré en mi habitación mirando una pantalla durante el resto de mi vida. Quizás sólo el resto de la tarde.

10. Discutiré contigo a cada paso que me obligues a dar y que vaya en contra de mis intereses: hacer ejercicio, hacer los deberes, escribir una nota de agradecimiento, tocar el piano, pedir perdón a mi hermana, ducharme, ponerme desodorante… tantas y tantas cosas. Aun así, creo que me tienes que obligar a hacerlo. Sé que me sentiré mejor si sudo y me ducho a diario, si estudio y mañana demuestro que estoy preparado, y esto y lo otro. ¡Lo sé! Pero, por favor, no me agobies. Quizás no soy capaz de hacer directamente lo que debería. Necesito que me lo recuerdes, aunque me queje. Tú sigue recordándome las cosas.

11. Explícame los motivos de tus críticas y castigos. Me da miedo si no entiendo algo que ha hecho que te enfades mucho conmigo. A veces, más que una regañina, lo que necesito es un abrazo o un achuchón. Sobre todo cuando parezco más un puercoespín que un cachorrito.

12. Necesito tener mis propias bromas con mis amigos sin explicártelas. Es así como conectamos. No tienes por qué involucrarte en cada aspecto de mi vida para que yo te siga queriendo y necesitando.

13. Si mi vida social te parece excesiva, quizás tienes que obligarme a tomarme unas pequeñas vacaciones. No obstante, la mayoría de las veces, lo que necesito es reflexionar sobre cómo equilibrar la vida online y la vida real. Ahora tengo la oportunidad de aprenderlo, con tu ayuda. Si me limito a bajar las persianas y a encerrarme en casa sin internet, no podré aprender a edificar una vida normal a través de tus consejos. Tómatelo con calma y deja que te explique lo que ocurre. Habla las cosas conmigo. Pregúntame más y dime menos.

14. Quizás te apetece pasar el rato conmigo, sobre todo si te sientes estresado. Podemos ir al parque o tomar un helado. No está nada mal eso de hacer algo juntos de vez en cuando sin discutir ni tratar de resolver nada.

15. Me gusta que pienses que soy divertido. O interesante. O genial. De hecho, me preocupa lo que pienses de mí. Por favor, dime algo específico de mí que te guste, porque, a veces, yo no soy capaz de encontrarlo por mí mismo. Seguro que pongo los ojos en blanco, pero tus palabras y tu criterio me importan, y lo tendré en cuenta: lo bueno y lo malo. Lo guardaré como un tesoro, aunque pierda las llaves, la cartera y la identificación. Lo cual probablemente pase. Más de una vez. Lo siento.

Y hay otra cosa superimportante que deberías saber: el hecho de que mis opiniones sobre esto o sobre cualquier cosa cambien mañana mismo no significa que no las defienda hoy intensamente. Recuerda que te quiero. Y recuérdame que tú también me sigues queriendo.

Rachel Vail

DIFERENTES: Guía sobre la diversidad y la discapacidad.

Presentación

Este libro trata fundamentalmente sobre la diversidad. Por este motivo, lo hemos titulado «DIFERENTES», con el objeguia diferentestivo de que descubras que el mundo está lleno de personas, animales y cosas … y que no hay ninguna igual. Quizás sea esto lo que hace que sea tan bonito.
Entre todas las diferencias, hay algunas que hacen que cada persona sea única. En este cuento hablaremos de algunas de ellas pero sobre todo queremos ayudarte a que conozcas un poco mejor la discapacidad.

Entender la discapacidad es sencillo cuando somos capaces de identificar en nosotros mismos aquellas tareas que nos suponen más esfuerzo y dificultad para llevarlas a cabo. Todos tenemos capacidades diferentes. En las personas con discapacidad es igual que en las demás personas sólo que en aspectos que dificultan algunas tareas básicas de su vida: la manera de ver, hablar, entender, comunicar, caminar … pero sólo en una parte, en el resto son igual que tú.
Existen muchos tipos de discapacidad, posiblemente tantas como personas. Aquí te contamos algunas a través de personajes que son reales, aunque imaginarios; reales porque van al colegio contigo o trabajan con tus papás, e imaginarios porque quieren representar a millones de personas en todo el mundo que tienen discapacidad.

Sin embargo, esto no es muy importante … lo que en realidad importa, es que te des cuenta de que todas las personas, con o sin discapacidad,
tenemos muchas cosas en común.
Te animamos a leer este libro en compañía, así podréis ir comentando lo que más os llame la atención o, incluso aportar nuevas ideas. Quién sabe, quizás reconozcáis en alguno de los dibujos a personas que conocéis.
Además, en algunos capítulos podrás jugar con los personajes y con la historia a través de juegos y actividades. Este es un libro para dibujar, escribir y hacerlo tuyo !Esperamos que te diviertas!

Guía

Resiliencia, la clave para superar las adversidades.

¿Por qué algunas personas no se quiebran ante las contradicciones y adversidades? ¿Qué hace que unas personas superen con mayor facilidad situaciones críticas? ¿Por qué algunos desarrollan una actitud positiva frente al estrés y la presión? Recientes estudios parecen tener la respuesta: la Resiliencia.

La etimología de la palabra es el mejor punto de partida. ‘Resiliencia’ tiene su raíz en la palabra latina ‘resilio‘ que significa rebotar o volver atrás. El término, «en el ámbito de la física, alude a la capacidad que tienen algunos metales de recuperar su estructura luego de una deformación. Así como los metales más rígidos, las personas también tenemos la posibilidad de recuperar nuestro estado.»

¿Qué es la resiliencia?
Se trata de un concepto más bien nuevo pero en realidad su significado siempre ha existido. Es la resistencia para afrontar la adversidad, junto a la capacidad de salir resilenciafortalecido del conflicto.

La psiquiatra Rafaela Santos, presidenta del Instituto Español de Resiliencia  y autora de «Levantarse y luchar» Editorial Conecta, señala que en la actualidad “esta capacidad natural del ser humano podría ser la clave para salir airosos de las inevitables crisis vitales. Desde la Neurociencia se considera que las personas más resilientes tienen mayor equilibrio emocional frente a las situaciones de estrés, soportando mejor la presión. Esto les permite una sensación de control frente a los acontecimientos y mayor capacidad para afrontar retos.”

La vida es una sucesión de experiencias con subidas y bajadas, cada uno de esos momentos requieren de nuestra adaptación, pues de no saber adaptarse, puede ser más perjudicial que las propias causas. Por eso, la resiliencia se encarga de ayudarnos a rescatar el lado positivo de la derrota, aprender de ella y convertirla en oportunidad. Capacidad que cobra gran importancia en mundo como en el que vivimos: vertiginoso, competitivo, cargado de tensiones y desafíos laborales, personales y familiares.

La resiliencia en la educación de los hijos
La resiliencia es una lección imperante en la educación de los hijos, la cual se basa en valores y virtudes como la fortaleza,  voluntad, autoestima y formación del carácter.
Es una tarea que los padres deben iniciar en las primeras edades y así sacar mayor provecho de la plasticidad neuronal, que es la capacidad del cerebro humano para adaptarse a los cambios; la cual, siendo viable y posible en la adultez, sus beneficios se potencian cuando comienzan desde la infancia.

12 Consejos para ser resilientes

Como norma general, la especialista señala que «las áreas en las que se trabaja para superar el trauma son cuatro: la aceptación de la realidad, la adaptación o reformulación de la vida tras el trauma, la construcción de una red social de apoyo y la búsqueda de un sentido o propósito en la vida

Por ello, la doctora Santos propone 12 consejos sencillos para que la sobrecarga laboral y la presente en otros ámbitos de la vida no anulen las posibilidades de vivir con plenitud el día a día:

1. Reflexiona sobre qué es lo que de verdad te importa y vuelve a orientarte a tus objetivos vitales.
2. Desconecta al llegar a casa para conectar con tu familia o amigos.
3. Proponte pistas de frenado auténticas cada fin de semana para regular el estrés y mantener las amistades.
4. No admitas en tu vida las quejas. Son improductivas y pierde calidad tu personalidad.
5. Enfócate en el área de influencia en vez de en el área de preocupación para eliminar cuanto antes los conflictos.
6. Aprende a sonreír y manejar la comunicación asertiva y no violenta ante los conflictos.
7. No te dejes invadir por la inmediatez. Vivir pendiente de los mensajes va en detrimento de la calidad de vida personal y laboral.
8. Crea un espacio de paz donde poder pensar y recuperar tus coordenadas vitales ante la prisa y el estrés.
9. Evita las discusiones mediante inteligencia emocional: inteligencia para saber a dónde voy y empatía para entender al otro.
10. Mantén la forma física: alimentación sana, sueño adecuado y hacer ejercicio con regularidad.
11. Practica la ‘ecología informativa’: no difundas malas noticias gratuitamente.
12. Dedica tiempo a tus amigos de siempre y cultiva tus aficiones.

 Foto: allfreedownload.com 

lafamilia.com

Cómo educar hijos seguros de sí mismos.

Una persona segura de sí misma denota firmeza, positivismo, alta autoestima y determinación. Además, se caracteriza por ser independiente, autónoma, convincente y generar confianza en los demás. Todas estas cualidades las podemos cultivar en nuestros hijos dependiendo de la educación que les demos.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Todo padre desea que sus hijos tomen decisiones asertivas, se desarrollen socialmente, tengan la seguridad para expresar adecuadamente sus sentimientos, posean el suficiente valor para enfrentar situaciones complejas, y así poco a poco vayan ganando autonomía. No obstante, cuando se educa bajo un contexto de inseguridad y miedos, lo único que logramos es que nuestro hijo no pueda desarrollar las capacidades que en un futuro le serán determinantes.

Seguridad y autoestima

El pedagogo José María Lahoz García dice: “la seguridad en uno mismo es fruto del convencimiento de que se tiene la capacidad suficiente para manejar algunas situaciones con éxito y que se puede ofrecer algo valioso a los demás. Esta seguridad es consecuencia de lo que comúnmente llamamos autoestima”.

La autoestima le permite a la persona actuar con seguridad y afrontar la vida desde una perspectiva positiva y emprendedora. Además, proporciona la capacidad de resolver problemas graves porque se afrontan con optimismo. Asimismo, una alta autoestima certifica mayor tolerancia al fracaso.

Lo que debemos lograr con nuestros hijos, es que se sientan valiosos y queridos, haciendo un trabajo basado en el reconocimiento del logro, en el elogio y en la estimulación.

“El desarrollo de la autoestima, es considerado por psicólogos infantiles como la puesta en marcha del `motor´ que impulsará al pequeño para que establezca y cumpla objetivos propios, pues se ha comprobado que un niño que se aprecia a sí mismo es físicamente más sano, tiene considerable motivación para aprender, actúa con responsabilidad y cuenta con mayor tolerancia en caso de que las cosas le salgan mal… Ayudarle al hijo a tener confianza en sí mismo, facilitará su convivencia con otras personas, le permitirá convencerse de que tiene capacidad para actuar con éxito en la vida y le hará entender que su amistad e ideas son tan valiosas como las de cualquier otra persona”, afirman María Elena Moura y Lorena Rodríguez en su artículo de saludymedicinas.com
Indicadores de inseguridad

 Los niños inseguros suelen sentirse limitados porque no se atreven a hacer algunas cosas por cuenta propia, les cuesta establecer vínculos afectivos con otros chicos de su edad, no progresan en sus primeros aprendizajes escolares, se rinden al primer intento, se sienten frustrados cuando fallan y tienen muy presente la posibilidad de “hacer el ridículo”.

 Un niño que carece de seguridad propia, tendrá muchos problemas en el futuro, debido a que sentirá angustias y preocupaciones innecesarias, que además se pudieron haber evitado. Todo esto lo pone en clara desventaja.

 Las principales señales de un niño inseguro son:

– Muestra temor excesivo a errores y fracasos.
– Tiene poca motivación para jugar o convivir.
– Carece de entusiasmo y presta poca atención a las clases.
– Es muy sensible a las críticas u observaciones.
– Invierte varias horas al estudio, pero su desempeño escolar es deficiente.
– Puede ser muy tímido en el aula o, por el contrario, ruidoso y conflictivo.
– Evita cualquier reto a sus hábitos.
– Se siente frustrado en la escuela.
– Tiende a descalificarse y a decir que no tiene habilidad para ciertas cosas.

 A diferencia del niño/a seguro/a:
– Es muy curioso/a.
– Le gustan los desafíos.
– Tiene muchas ganas y facilidad para aprender de sus diferentes materias escolares o actividades.
– Los fracasos y errores representan oportunidades para aprender.
– Conoce sus puntos “fuertes” y “débiles”.
– Acude con gusto a clases.
– Admite críticas.
– Es muy sociable con sus compañeros.

Padres seguros, hijos seguros

Educar hijos seguros requiere que los padres también sean seguros. Recordemos que los padres educamos con el ejemplo. Si los hijos nos perciben seguros de nosotros mismos, ellos reflejarán esa firmeza en su conducta.

Los padres, familiares, profesores y amigos, son los principales entes influyentes en la personalidad del niño. “Estas personas actúan como espejos en los cuales el niño ve reflejada la imagen de sí mismo, y, a través de ellas, se va conociendo y va percibiendo el grado de aceptación y aprecio que producen sus actuaciones y su propia persona” indica José María Lahoz García en SoloHijos.com.

No sobra decir que la percepción que tienen los niños de las reacciones de sus padres no se alimenta exclusivamente de las palabras que dicen, la comunicación no verbal y los sentimientos, le permitirán al niño percibir una realidad existente.
¿Cómo brindarles seguridad en sí mismos?
La comunicación padre e hijo es fundamental para ayudarle a incrementar la confianza en sí mismo. Igualmente, establecer fuertes lazos afectivos sin dejar a un lado las normas y la autoridad, ello con el fin de enseñarle a comprender que la vida tiene límites y debe valerse de sus fortalezas para afrontarlas. No obstante, es necesario comprender que no basta con que los padres sientan amor por su hijo, sino que deben aprender a transmitírselo.

 Fuentes: solohijos.com, saludymedicinas.com

 

 

Guía para el desarrollo de conductas responsables.

Es muy frecuente oír a madres y padres cosas como:
«En casa no hace nada.»
«Se le olvida todo.»
«Si no estoy encima, no estudia.»
«Tiene su cuarto como una leonera.»
Todo esto puede deberse a que los hijos no hayan tenido oportunidad de aprender actitudes responsables apropiadas a su edad o que, por sus características, se hayan resistido a asumir esas respoGuia de familias1nsabilidades que les corresponden.
La cantidad y variedad de situaciones que se dan y la importancia de este aspecto de la educación para el equilibrio personal de nuestros hijos e hijas nos han animado a publicar este documento.

No se trata de un manual de consulta ni tampoco de un mero punto de referencia para comparar el desarrollo de nuestro hijo o hija con datos estadísticos. Además de esto, pretende servir como instrumento de análisis y reflexión tanto para padres y madres como para hijos e hijas en el proceso de adquisición de conductas responsables.

Guía para desarrollo de conductas responsables.pdf

 

Guía de redes sociales para familias V1.0

Esta guía tiene como objetivo ofrecer a los padres orientaciones sobre las redes socialguia internetes y el uso que los menores hacen de ellas; dando conocimientos básicos sobre el tema y ciertas pautas y recursos. Elaborada por Antonio Monje Fernández y Miguel Ángel Pereira Baz. Centro Nacional de Desarrollo Curricular en Sistemas no Propietarios. Publica: Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del Profesorado del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Objetivos y características de los materiales

Esta guía  tiene como objetivo ofrecer a los padres orientaciones sobre las redes sociales y el uso que los menores hacen de ellas. La intención es dar conocimientos básicos sobre el tema, ciertas pautas para educadores y una serie de recursos útiles para docentes, padres y menores.

No está pensado como una material cerrado sino como una base para incorporar sugerencias y aportaciones que nos hagan llegar los miembros de la comunidad educativa.

Organización de los contenidos.

El material está dividido en tres partes:

1.-   La primera dedicada a Internet. Trata de dar una visión muy general de este fenómeno y del uso que de él hacen niños, jóvenes y adolescentes. Se ofrece también una explicación de los riesgos y amenazas existentes en la red así como consejos y orientaciones para que los padres puedan educar y orientar a sus hijos para navegar de forma correcta.

 2.-  El segundo módulo está dedicado a ofrecer una información general acerca de las redes sociales: qué son y cómo funcionan, qué tipos de redes sociales existen, cuáles son las más importantes y por supuesto, cuáles son los principales riesgos y amenazas de este tipo de entornos.

3.-   El último módulo ofrece información para que los padres y sus hijos puedan aprender juntos a hacer un de las redes: legislación, pautas de uso para menores y padres, recursos formativos y enlaces de autoridades y organizaciones privadas donde pueden denunciarse abusos y actos ilícitos que se detecten.

Guia de redes sociales sociales

Recomendaciones de Facebook para padres de adolescentes.

Facebook ha remitido a ABC una serie de consejos a padres que deseen orientar a sus hijos adolescentes a configuraadolescentes 2r una cuenta segura, o para aquellos jóvenes que desean mejorar la seguridad.

Paso a paso

Ser selectivos: Facebook apunta que aunque parezca obvio se puede ser selectivo con la información que se muestra en el perfil. En esa configuración entran las fotografías. Facebook explica paso a paso cómo restringir un perfil, que muchas veces está de modo público sin que el usuario sea consciente de ellos.

«En Facebook existe la opción ‘Actualizar información’ en la barra azul del menú, para editar tu nombre e información básica, como información de contacto, trabajo, formación e intereses. Asegúrate de que la privacidad está siempre configurada para ‘Amigos’, y no para ‘Público’». Hay más opciones, cómo «Amigos excepto conocidos» o «Sólo yo». Recomiendan también que en las publicaciones nunca se de una información personal como el correo, dirección o número de teléfono.

«En este mismo sentido, puedes ayudar a ajustar la Configuración de Privacidad haciendo clic en el ícono con el candado que aparece en junto al botón ‘Inicio’, y a continuación en el menú desplegable, haciendo clic en Configuración de Privacidad. Aquí podrás ayudarle a cambiar las opciones de privacidad establecidas por defecto para la publicación de fotografías o actualizaciones, y controlar si se muestra la cuenta cuando se hacen búsquedas públicas. Nota: NO olvides informarle de las opciones de Biografía y Etiquetado. Asegúrate de que las etiquetas están restringidas a ‘Amigos’ para que solo sus amigos puedan ver las fotografías publicadas por el adolescente», explican desde Facebook.

Notificación de inicio de sesión. Hay una opción de seguridad que Facebook recuerda a los padres de adolescente y a los jóvenes, la de Aprobación de Inicio de Sesión y Notificación de Inicio de Sesión. Ambas se activan desde la Configuración de Seguridad.

¿Qué son? «Mediante las notificaciones de inicio de sesión, Facebook envía un mensaje si se accede a la cuenta desde una nueva ubicación. Las aprobaciones de inicio de sesión son similares a las notificaciones de inicio de sesión, pero van un paso más allá. Si se activan las aprobaciones, deberá introducir un código de inicio de sesión cada vez que acceda a la cuenta de Facebook desde un nuevo ordenador o teléfono móvil. Una vez se haya accedido, existe la opción de poner un nombre al dispositivo y guardarlo en la cuenta», explican.

Una vez que el dispositivo está registrado como reconocido, ya no será necesario introducir un código. «También se envía un mensaje de correo electrónico con confirmación de que se ha iniciado sesión desde un dispositivo no reconocido, para conocer -en caso de que esto ocurra- cuándo y dónde se ha iniciado la sesión».

Facebook apunta a los padres que la mejor forma de garantizar la seguridad de los hijos en las redes sociales es hablando de ello. Señala que se debe hacer de la misma forma en que se le indican consejos de seguridad vial o del comportamiento en el colegio.

«Una forma de empezar esta conversación es preguntarle al mismo adolescente las razones por las que redes sociales son importantes para él/ella. También puedes pedirle que te enseñe a configurar tu Biografía en Facebook para entender cómo funciona. Es importante mantener una conversación sobre la información adecuada (y no adecuada) para compartir en la Red. Pregúntale sobre la configuración de privacidad y proponle repasarla juntos a menudo», explican.

Cómo usar los Contactos de Confianza. Facebook tiene estudios que apuntan que los adolescentes suelen compartir sus contraseñas. Lo hacen por si olvidan la clave o para que les ayuden en caso de no poder acceder. A los padres no les agrada esta opción, ya que a esa edad las amistades no son tan sólidas y se pueden producir equivocaciones. Hay una opción de Facebook que permite a los usuarios compartir un código para poder recuperar la cuenta con ayuda de sus amigos. Se llama Contactos de confianza. En este caso no hay necesidad de compartir contraseñas.

Funcionamiento: «Si añades un contacto de confianza, este puede recibir un código de seguridad con instrucciones para ayudarte si pierdes la contraseña. Cuando tengas tres códigos de seguridad de tus contactos de confianza, puedes introducirlos en Facebook para recuperar la contraseña. Esta opción elimina la necesidad de recordar las respuestas a preguntas de seguridad o de rellenar largos y molestos formularios en la web»

Cómo configurar los Contactos de confianza: «Consejo: elige y gestiona los contactos de confianza en cualquier momento a través de la Configuración de Seguridad, no sólo cuando tengas problemas para acceder a tu cuenta. Así puedes elegir personalmente a los amigos que realmente piensas que te pueden ayudar y se les facilitará más información en el proceso para que les sea más fácil ayudarte. Una vez configures tus contactos de confianza, Facebook les enviará una notificación para que estén preparados y ayudarte en caso necesario. Para hacerlo ve a la Configuración de Seguridad y selecciona entre tres y cinco amigos para ser tus contactos de confianza».

La red social señala que hay que ser muy cuidadosos a la hora de seleccionar. Recomiendan pensar en el proceso como si fuera a otorgarles las llaves de la casa a alguien. Lo más adecuado es que sea un amigo que pueda localizar en persona o por teléfono. No recurra a «amigos de Facebook».

 lafamilia.info

5 Cosas que los padres de adolescentes deben saber.

“Me lo cambiaron”, “ya no es el mismo/a de antes”, “¿qué le pasa?”… son pensamientos que retumban en la mente de papás y mamás que tienen en casa un adolescente, y lo cierto es que la respuesta está en nuestras manos pero no la queremos ver: nada más y nada menos que la adolescencia.

Además de los cambios físicos que suceden en el cuerpo del ser humano durante este ciclo, surgen cambios en la personalidad que requieren del conocimiento y de la preparación de los padres para comprenderlos mejor y saber abordar las situaciones que surgirán en el camino. Así que les presentamos cinco aspectos principales que los padres deben saber, ojalá antes de que sus hijos entren en la adolescencia:

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1. Verás grandes cambios en tu hijo/a
Ya no será el niño/a juguetón/a que te contará sus aventuras, ni te abrazará cuando llegues a casa; ahora te responderá con monosílabos y tal vez ni te salude.
Una queja común de los padres de adolescentes es que su hijo pasó de ser una persona tierna, amable y buen genio, a ser un joven retraído, tal vez algo rebelde y altanero. En algunos chicos/as es más drástico que en otros, pero lo normal es que se presenten cambios, por ejemplo, en la infancia es característico el juego y la actividad; en la adolescencia ocurre lo contrario: inactividad, dejadez y pereza. De ahí que el adolescente pueda dormir horas y horas.
También, por esa misma flojera, podrán ser desordenados y olvidadizos, lo que se convierte en un campo de batalla entre padres y adolescentes. “Si te vuelves loco con el abrigo tirado en medio, o las toallas tiradas en el baño, respira profundo y sigue adelante. Simplemente hay que tener en cuenta que no lo hace para molestarnos, es un reflejo de que sus pensamientos están en otra parte.” Explica Tania Santiago, Profesora de Secundaria y Bachillerato, en un artículo de Sontushijos.org.

2. Se preocupará por su apariencia más que nunca
Una de las mayores preocupaciones de los adolescentes es su apariencia. El cuerpo está en pleno cambio, no es de extrañar que los adolescentes pasen tanto tiempo mirándose al espejo.
“Si tu hijo no es feliz con lo que ve (pocos los son) esto puede mermar su autoestima. Intenta evitar hacer bromas sobre su físico, y también es un error hacerles pensar que no tiene importancia. Para lo que en tu opinión es una tontería para ellos representa un mundo. Intenta explicarle que la gente apenas nota lo que a ellos dan tanta importancia. Cuanto mejor se sientan los adolescentes con ellos mismos, su autoestima será mejor y tendrán más armas para enfrentarse a los problemas de cada día.” Sugiere la educadora Salgado.

3. Será un torbellino de emociones
En la adolescencia se da el descubrimiento de la propia identidad. Hay una ambivalencia entre infancia y madurez, es decir, se descubre a sí mismo con rasgos de adulto y rasgos de niño. Esta situación lo lleva a una inseguridad ante la ambigua realidad, para lo cual usa máscaras de comportamiento que impiden a los demás darse cuenta de la realidad. Esto es un mecanismo inconsciente.Esas máscaras son la agresividad y la rebeldía. Cada adolescente tiene una forma distinta de ser agresivo, algunas veces con violencia verbal o de comportamiento, y otras en forma de ensimismamiento. Otros en cambio lo expresarán a través de un deseo de llamar la atención, pues le quieren gritar al mundo “yo soy yo”.

4. Deberás seguir siendo su padre, no te conviertas en su amigo
Durante la adolescencia es frecuente que los padres se cuestionen hasta dónde deben ser amigos de sus hijos y hasta dónde deben ser sus figuras de autoridad, pues sienten temor de ser `malos´ con ellos y no quieren sentirse rechazados.
La sicóloga chilena Pilar Sordo explica al respecto: “No queremos verles la cara larga, que nos digan que somos anticuados, distintos a los padres de sus compañeros, que somos ‘mala onda’. En realidad, queremos ser papás buena onda, aparecer como evolucionados y esto nos hace ser tremendamente ambiguos en nuestra forma de educar; nos cuesta decir que no. (…) Con lo que metemos a los niños en una red de inseguridades que les impide conocer qué es correcto y qué no y todo parece permitido.”
Lo cierto es que la amistad anula la autoridad de los padres: no es posible que ambos conceptos compaginen en el rol de padres, tienen fines distintos; la autoridad educa, la amistad desvía el objetivo educativo.
Lo que sí es adecuado es construir una relación de confianza, incluso cuando un padre logra ganarse la confianza de sus hijos, es cuando realmente está haciendo un buen manejo de la autoridad. Dicha confianza se caracteriza por la existencia de líneas abiertas al diálogo, la escucha permanente, al trato cercano y las orientaciones pertinentes -todo esto hace parte del ejercicio educativo de los padres, muy diferente a la dinámica que llevan los amigos-.

5. Necesitará de ti. No lo dejes solo
Todos estos cambios no resultan fáciles para los padres, pues muchos no saben cómo adaptarse y optan por dejarlos vivir en su mundo para no generar roces y discusiones. Pero este distanciamiento es un gravísimo error. En esta etapa, los padres deben estar muy presentes, esto les da seguridad y les refuerza su autoestima.
Así lo aseguran numerosas investigaciones, una de ellas de la Universidad Estatal de Pennsylvania la cual reveló que mientras más tiempo pasen los padres con sus hijos, estos tendrán mejor desarrollo social en el colegio y mayor autoestima en la adolescencia. “Disponer tiempo con los hijos puede ser una tarea compleja para muchos padres por el trabajo. Sin embargo, todo cuenta”, dice al diario La Tercera Susan MacHale, sicóloga y autora de la investigación.
Es que los hijos en esta edad, ven en todo contacto, interés por ellos. “La presencia y cercanía con los hijos les demuestra interés en su vida, lo que repercute en su autoestima, ya que se sienten validados por el otro”, sostiene el doctor en Psicología, Rodrigo de la Fabián. Y si ese “otro” son los padres, su salud mental es más fuerte.

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