Guía compuesta por ocho fichas didácticas que incluyen contenidos que van desde explicar qué son los datos personales
y qué información podría obtener un desconocido de ellos, a las consecuencias de publicar o reenviar fotos y vídeos de uno mismo o de terceros sin plantearse las consecuencias. Ofrece también consejos y recomendaciones en temas como el reenvío automático de mensajes, la utilización segura de contraseña, etc Publica: Agencia Española de Protección de Datos (AEPD)
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Cómo educar hijos seguros de sí mismos.
Una persona segura de sí misma denota firmeza, positivismo, alta autoestima y determinación. Además, se caracteriza por ser independiente, autónoma, convincente y generar confianza en los demás. Todas estas cualidades las podemos cultivar en nuestros hijos dependiendo de la educación que les demos.
Todo padre desea que sus hijos tomen decisiones asertivas, se desarrollen socialmente, tengan la seguridad para expresar adecuadamente sus sentimientos, posean el suficiente valor para enfrentar situaciones complejas, y así poco a poco vayan ganando autonomía. No obstante, cuando se educa bajo un contexto de inseguridad y miedos, lo único que logramos es que nuestro hijo no pueda desarrollar las capacidades que en un futuro le serán determinantes.
Seguridad y autoestima
El pedagogo José María Lahoz García dice: “la seguridad en uno mismo es fruto del convencimiento de que se tiene la capacidad suficiente para manejar algunas situaciones con éxito y que se puede ofrecer algo valioso a los demás. Esta seguridad es consecuencia de lo que comúnmente llamamos autoestima”.
La autoestima le permite a la persona actuar con seguridad y afrontar la vida desde una perspectiva positiva y emprendedora. Además, proporciona la capacidad de resolver problemas graves porque se afrontan con optimismo. Asimismo, una alta autoestima certifica mayor tolerancia al fracaso.
Lo que debemos lograr con nuestros hijos, es que se sientan valiosos y queridos, haciendo un trabajo basado en el reconocimiento del logro, en el elogio y en la estimulación.
“El desarrollo de la autoestima, es considerado por psicólogos infantiles como la puesta en marcha del `motor´ que impulsará al pequeño para que establezca y cumpla objetivos propios, pues se ha comprobado que un niño que se aprecia a sí mismo es físicamente más sano, tiene considerable motivación para aprender, actúa con responsabilidad y cuenta con mayor tolerancia en caso de que las cosas le salgan mal… Ayudarle al hijo a tener confianza en sí mismo, facilitará su convivencia con otras personas, le permitirá convencerse de que tiene capacidad para actuar con éxito en la vida y le hará entender que su amistad e ideas son tan valiosas como las de cualquier otra persona”, afirman María Elena Moura y Lorena Rodríguez en su artículo de saludymedicinas.com
Indicadores de inseguridad
Los niños inseguros suelen sentirse limitados porque no se atreven a hacer algunas cosas por cuenta propia, les cuesta establecer vínculos afectivos con otros chicos de su edad, no progresan en sus primeros aprendizajes escolares, se rinden al primer intento, se sienten frustrados cuando fallan y tienen muy presente la posibilidad de “hacer el ridículo”.
Un niño que carece de seguridad propia, tendrá muchos problemas en el futuro, debido a que sentirá angustias y preocupaciones innecesarias, que además se pudieron haber evitado. Todo esto lo pone en clara desventaja.
Las principales señales de un niño inseguro son:
– Muestra temor excesivo a errores y fracasos.
– Tiene poca motivación para jugar o convivir.
– Carece de entusiasmo y presta poca atención a las clases.
– Es muy sensible a las críticas u observaciones.
– Invierte varias horas al estudio, pero su desempeño escolar es deficiente.
– Puede ser muy tímido en el aula o, por el contrario, ruidoso y conflictivo.
– Evita cualquier reto a sus hábitos.
– Se siente frustrado en la escuela.
– Tiende a descalificarse y a decir que no tiene habilidad para ciertas cosas.
A diferencia del niño/a seguro/a:
– Es muy curioso/a.
– Le gustan los desafíos.
– Tiene muchas ganas y facilidad para aprender de sus diferentes materias escolares o actividades.
– Los fracasos y errores representan oportunidades para aprender.
– Conoce sus puntos “fuertes” y “débiles”.
– Acude con gusto a clases.
– Admite críticas.
– Es muy sociable con sus compañeros.
Padres seguros, hijos seguros
Educar hijos seguros requiere que los padres también sean seguros. Recordemos que los padres educamos con el ejemplo. Si los hijos nos perciben seguros de nosotros mismos, ellos reflejarán esa firmeza en su conducta.
Los padres, familiares, profesores y amigos, son los principales entes influyentes en la personalidad del niño. “Estas personas actúan como espejos en los cuales el niño ve reflejada la imagen de sí mismo, y, a través de ellas, se va conociendo y va percibiendo el grado de aceptación y aprecio que producen sus actuaciones y su propia persona” indica José María Lahoz García en SoloHijos.com.
No sobra decir que la percepción que tienen los niños de las reacciones de sus padres no se alimenta exclusivamente de las palabras que dicen, la comunicación no verbal y los sentimientos, le permitirán al niño percibir una realidad existente.
¿Cómo brindarles seguridad en sí mismos?
La comunicación padre e hijo es fundamental para ayudarle a incrementar la confianza en sí mismo. Igualmente, establecer fuertes lazos afectivos sin dejar a un lado las normas y la autoridad, ello con el fin de enseñarle a comprender que la vida tiene límites y debe valerse de sus fortalezas para afrontarlas. No obstante, es necesario comprender que no basta con que los padres sientan amor por su hijo, sino que deben aprender a transmitírselo.
Fuentes: solohijos.com, saludymedicinas.com
Guía para el desarrollo de conductas responsables.
Es muy frecuente oír a madres y padres cosas como:
«En casa no hace nada.»
«Se le olvida todo.»
«Si no estoy encima, no estudia.»
«Tiene su cuarto como una leonera.»
Todo esto puede deberse a que los hijos no hayan tenido oportunidad de aprender actitudes responsables apropiadas a su edad o que, por sus características, se hayan resistido a asumir esas respo
nsabilidades que les corresponden.
La cantidad y variedad de situaciones que se dan y la importancia de este aspecto de la educación para el equilibrio personal de nuestros hijos e hijas nos han animado a publicar este documento.
No se trata de un manual de consulta ni tampoco de un mero punto de referencia para comparar el desarrollo de nuestro hijo o hija con datos estadísticos. Además de esto, pretende servir como instrumento de análisis y reflexión tanto para padres y madres como para hijos e hijas en el proceso de adquisición de conductas responsables.
Guía para desarrollo de conductas responsables.pdf
Guía de redes sociales para familias V1.0
Esta guía tiene como objetivo ofrecer a los padres orientaciones sobre las redes social
es y el uso que los menores hacen de ellas; dando conocimientos básicos sobre el tema y ciertas pautas y recursos. Elaborada por Antonio Monje Fernández y Miguel Ángel Pereira Baz. Centro Nacional de Desarrollo Curricular en Sistemas no Propietarios. Publica: Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del Profesorado del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
Objetivos y características de los materiales
Esta guía tiene como objetivo ofrecer a los padres orientaciones sobre las redes sociales y el uso que los menores hacen de ellas. La intención es dar conocimientos básicos sobre el tema, ciertas pautas para educadores y una serie de recursos útiles para docentes, padres y menores.
No está pensado como una material cerrado sino como una base para incorporar sugerencias y aportaciones que nos hagan llegar los miembros de la comunidad educativa.
Organización de los contenidos.
El material está dividido en tres partes:
1.- La primera dedicada a Internet. Trata de dar una visión muy general de este fenómeno y del uso que de él hacen niños, jóvenes y adolescentes. Se ofrece también una explicación de los riesgos y amenazas existentes en la red así como consejos y orientaciones para que los padres puedan educar y orientar a sus hijos para navegar de forma correcta.
2.- El segundo módulo está dedicado a ofrecer una información general acerca de las redes sociales: qué son y cómo funcionan, qué tipos de redes sociales existen, cuáles son las más importantes y por supuesto, cuáles son los principales riesgos y amenazas de este tipo de entornos.
3.- El último módulo ofrece información para que los padres y sus hijos puedan aprender juntos a hacer un de las redes: legislación, pautas de uso para menores y padres, recursos formativos y enlaces de autoridades y organizaciones privadas donde pueden denunciarse abusos y actos ilícitos que se detecten.
Para educar bien: algunos principios básicos.
Nosotros los padres somos los educadores, la escuela o colegio sólo complementan.
1. Educar bien es enseñar a: conocer las propias posibilidades, desear crecer, aceptar nuestras limitaciones y nuestras virtudes de forma sana, es enseñar a vivir.
2. Educar bien es enseñar a adaptarse a todas las situaciones: buenas o malas.
3. Educar no es proporcionar experiencias buenas y asilarle de las malas. Es ayudarle a aprender de ellas.
4. Para educar bien no existen recetas, se aprende de experiencias concretas y luego se generaliza a nuestra vida cotidiana
5. Educar es una toma de decisiones constante.
6. Nuestras decisiones están muy influidas por cómo hemos sido educados.
7. Ser conscientes de ello ayuda a educar más sensatamente.
8. Educar bien a mi hijo (a), no es compensarle por lo que nosotros no hemos recibido en nuestra niñez. “Los hijos no nacen con tus carencias ni necesidades, no se las crees”.
9. Debo ser consciente de lo que me transmitieron cuando me educaron.
10. Debo educar en el presente con perspectiva de futuro.
11. Una mala actuación ahora se paga con creces en el futuro.
12. No debo angustiarme. Si no puedo, busco ayuda.
13. Para educar bien es necesario tener sentido común.
14. Muchas veces necesitamos una visión objetiva desde fuera.
15. No dudes en pedir orientación educativa aunque el problema parezca pequeño.
16. No existen los superpadres, todo el que te comente que su relación con su hijo es perfecta, puede ser que necesite aparentar o que no quiere ver los problemas.
17. Nada es lo mismo para un hijo que para otro.
18. Educar bien no es buscar las mismas condiciones para todos, sino es dar a cada hijo lo que necesita. Hacerlo así no es ser injusto, ayuda a los hijos a crecer aceptando la individualidad de cada uno.
19. Educando voy a cometer errores.
20. No hay error que no se enmiende.
21. Puedo rectificar sin perder la autoridad.
22. No importa lo que sucedió en el pasado, si hay problemas hay que “tomar la situación de inmediato”.
23. Sé positivo. Dile a tu hijo lo que te gusta y pon un límite a lo que no te gusta.
24. Un niño (a) es una antena parabólica constante. Se entera de todo, lo imita todo. El niño aprende más de lo que ve, que de lo que decimos.
25. El mayor deseo del niño es controlar el entorno.
26. En el entorno también estamos nosotros. Controlar nuestras reacciones le fascinará, incluso aunque sea a costa de que nos enfademos con él o ella.
27. El niño necesita libertad conducida.
28. Si nosotros no ponemos límites a su conducta, lo hará él.
29. Nunca debo mentirle. Si le enfrento a aquellas cosas que no le gustan pero que debe aceptar, le preparo para asumir la realidad.
30. Si le miento lo haré un inmaduro (necesitará que le disfracemos las cosas para aceptarlas) y un inseguro (si no puedo confiar en mis padres ¿en quién puedo confiar?
31. Debo explicarle las cosas (casi siempre) y de forma breve.
32. A veces los niños necesitan un “Porque yo lo digo”.
33. Levantar castigos o encubrir los errores sólo es sobreprotección. Las personas sólo aprendemos de nuestros errores si vivimos las consecuencias de los mismos. Formamos hijos inmaduros incapaces de enfrentarse a la frustración.
34. El mayor deseo de un niño(a) es que papá y mamá estén pendientes de él.
35. La atención que le prestamos es nuestra mejor arma. Quién sabe cómo y cuándo prestar atención a su hijo(a) sabe educar.
Todos estos principios se pueden resumir en el siguiente pensamiento:
1. Sé que puedes.
2. Por eso te enseño y te exijo.
3. Y como sé que te cuesta esfuerzo, te lo reconozco.
Fuentes: CEMAIF Ayuntamiento de Málaga (Adaptación)


