Colección de Guías para el desarrollo de 0-12 años

Os adjuntamos una presentación publicada en Orientación andujar, de la serie titulada Mira quien crece  dedicada a las claves básicas del desarrollo infantil y juvenil y orientaciones a las familias para favorecer este proceso en el ámbito físico, intelectual y emocional.mira-quien-crece

El recurso se centra en las distintas etapas, pudiendo elegir una guía para cada edad.

Hay un breve capítulo en la historia de la mayoría de niños y niñas que con el tiempo se suele olvidar. Apenas dura un rato, pero resume muchas cosas a la vez. Es ese en el que el equipo del hospital en el que ha tenido lugar el nacimiento entrega con una sonrisa a los papás toda la responsabilidad con respecto a su retoño. A partir de entonces ya no dispondrán de un encantador personal técnico que les ayude con sus dudas y vacilaciones. La familia se despide del equipo de doctores y enfermería y en apenas unos minutos ya está en la calle, puertas afuera del hospital. Es como soltar amarras y empezar una nueva singladura.

La ilusión y la alegría se mezclan con algo parecido al vértigo. ¡Bienvenidos a esta sensación! Por muchos mapas y herramientas de navegación que madres y padres llevemos a bordo en forma de consejos de familiares y amigos, libros, sentido común, etc., nunca estaremos seguros de saber hacer las cosas del todo bien. Es decir, de no equivocarnos. Esa mezcla de ilusión, incertidumbre y miedos será ya nuestra compañera para toda la vida. Sobre todo, hasta que ese muñeco que llevamos en brazos se convierta en un adulto probablemente más alto que nosotros. Parece que todavía falta mucho para eso, pero luego el tiempo pasa volando…

Guía de 2-3 años

Guia de 3-4 años

Guía de 5-6 años

Guía de 6-8 años

Guía de 8-10 años

Guía de 10-12 años

 

Fuente:Orientacionandujar

Cómo mejorar la colaboración entre familias y profesores.

El papel del profesorado y el de las familias en la educación de los niños y niñas son complementarios y esenciales para una formación completa, tanto académica como cultural, emocional, social y en valores. Por eso es importante caminar en la misma dirección para reforzar de forma mutua lo aprendido en los dos ámbitos: el escolar y el familiar. Sin embargo, a veces unos y otros, en vez de colaborar, contribuyen a poner barreras a la comunicación y el entendimiento en la comunidad educativa.

Nos hacemos eco de este artículo publicado por aulaplaneta que consideramos de interés. En el se recopilan doce consejos para familias y profesorado que mejorarán el diálogo, promoverán una educación integral y, en definitiva, ayudarán al desempeño del niño en el centro escolar y fuera de él.

SIETE CONSEJOS PARA QUE LOS PADRES SE IMPLIQUEN

Las siguientes recomendaciones te ayudarán a lograr una relación más fluida y provechosa con el profesorado de tus hijos.

    1. Valora al profesor/a y su trabajo. Confía en sus criterios y escucha y respeta sus decisiones porque el docente es quien mejor conoce las claves del proceso de enseñanza-aprendizaje.
   2. Mantén una comunicación frecuente. Acude siempre que el profesor/a convoque una reunión y, a ser posible, dos veces por curso. Es mejor no esperar a que surjan problemas para tratarlos: si mantienes la comunicación, podréis atajarlos juntos con antelación.
    3. Recurre a su ayuda ante problemas educativos o conflictos. Si surgen dificultades con una asignatura concreta, problemas de comportamiento o conflictos, o si tienes alguna duda que necesitas solucionar, solicita un encuentro con el docente para tratar el tema, antes de tomar una decisión basada solo en la versión de tu hijo.
    4. No pongas en duda la autoridad del docente. Tu hijo debe comprender que, en el ámbito escolar, su referencia es el profesor/a y siempre debe tratarle con consideración y aceptar sus decisiones e indicaciones. Para ello, los primeros que deben respetar al docente son los padres, especialmente frente a sus hijos.
    5. Habla con tus hijos sobre el colegio. Presta atención a la actitud del niño o adolescente respecto al centro escolar, el estudio, las diferentes asignaturas etc. Es importante que estés al tanto de cómo avanza y si tiene algún problema concreto, ya sea académico o de comportamiento. Puedes utilizar estas preguntas para saber cómo le ha ido a tu hijo en el colegio: para niños de 3 a 10 años y para mayores de 10 años.
    6. Refuerza el aprendizaje. El trabajo en casa debe complementar el realizado en el centro escolar, no solo en cuanto al estudio y los deberes, sino también en la formación en valores, el interés por la cultura y el arte o el fomento de la lectura. Para ello, mantén en casa un ambiente educativo que fomente la curiosidad y la creatividad.
    7. Participa en actividades del centro escolar. Trata de participar siempre que se requiera la colaboración de los padres en celebraciones o actos especiales que se desarrollan en el entorno escolar. Al implicarte, apoyarás la labor del centro y del profesorado y mostrarás al niño que valoras su trabajo en el colegio.

CINCO RECOMENDACIONES PARA EL PROFESORADO

Es importante la aportación de los docentes para lograr una mejor comunicación con la familia del alumno. Para ello, aplica las siguientes pautas:

    8. Escucha a los padres. Ellos son quienes mejor conocen al niño, sus particularidades y sus reacciones cuando llega a casa tras el colegio. Aconséjales al respecto con tacto, pero siempre escucha primero. Considéralos tus aliados y hazles ver que son parte esencial en la educación del niño.
    9. Pregunta y muestra interés. Pregunta a los padres por cambios de comportamiento, problemas en casa que puedan motivar un descenso en el rendimiento escolar o actitudes que puedan diferir en el ámbito familiar y escolar. Cuanta más información tengas sobre el niño, mejor podrás atender a sus necesidades.
    10. Personaliza las reuniones y comunicaciones. No te limites a informar de forma general sobre los avances en el aula, sé concreto y prepárate antes de reunirte o enviar una nota informativa para ofrecer a los padres la mayor cantidad posible de datos sobre su hijo, sus dificultades y fortalezas personales.
    11. Da todas las explicaciones necesarias. Cuando tengas un encuentro con los padres, habla con sencillez y no tengas miedo de extenderte en dar indicaciones, comentar el comportamiento del niño en el aula o describir los aspectos en los que puede mejorar. Atiende a todas sus preguntas y trata de que la charla sea lo más didáctica posible para que los padres sepan cómo actuar para solucionar los problemas a los que puede enfrentarse su hijo.
    12. Habla con los padres también para reforzar comportamientos. No limites las comunicaciones con la familia a las situaciones problemáticas o negativas; es recomendable que también destaques los aspectos positivos o las mejoras que ha experimentado el niño.

Seis sencillos consejos para fomentar el sentido de la responsabilidad en tus hijos e hijas.

Desde Aulaplaneta, nos hacemos eco de este artículo para fomentar la responsabilidad en nuestros hijos e hijas.

La responsabilidad es una de las claves para que tus hijos afronten bien el día a día del curso y las obligaciones escolares, pero la educación en este ámbito debe comenzar y potenciarse en casa. Fomentar la responsabilidad es una tarea a largo plazo que se construye con pequeños pasos, hasta conseguir que tus hijos aprendan valores esenciales no solo para su formación sino también para su vida diaria, como el compromiso, el esfuerzo, la paciencia o la capacidad de superación. Te damos algunos consejos para lograrlo.

6 CONSEJOS PARA QUE TU HIJO SEA MÁS RESPONSABLE

Para fomentar la responsabilidad hay que trabajar diversas habilidades como la perseverancia, la asunción de tareas, el pensamiento crítico, la capacidad para tomar decisiones, la motivación o la organización del propio tiempo. Para ello:

1. Dale cierta independencia en el día a día. La responsabilidad está muy relacionada con la autonomía y con la capacidad de desenvolverse por uno mismo. Por ejemplo, dar una pequeña asignación de fin de semana y dejar que el propio niño la administre es una buena manera de que comprenda cuánto valen las cosas o descubra las ventajas de ahorrar.

2. Deja que decida. Hay muchos ámbitos en los que puedes ir animando a tus hijos a que elijan, aunque sea con tu ayuda y supervisión: la ropa que llevan, los libros que leen, los juegos que más les gustan o las actividades extraescolares que prefieren practicar. Y, siempre que sea posible, deja que asuma las consecuencias de sus decisiones, sean acertadas o erróneas.

3. Asígnale tareas en casa. Ocuparse de recoger sus juguetes y ordenar su cuarto, preparar los libros para el colegio cada mañana, hacer la cama o lavarse las manos antes de comer y los dientes después pueden ser actividades de las que tenga que responsabilizarse por sí mismo, sin necesidad de que debas recordárselo. De este modo aprenderá además a organizar su tiempo para cumplir con sus obligaciones y disfrutar del resto de la jornada. Aquí puedes ver las tareas adecuadas para cada edad y algunos consejos para conseguir que las realicen o colaboren en ellas.

4. Sé un ejemplo. Es importante que tu hijo aprenda lo que implica la responsabilidad de forma práctica, por observación e imitación. Por eso resulta fundamental que como padre o madre des ejemplo y asumas tus propias responsabilidades y le expliques a tu hijo por qué lo haces así.

5. Ayúdale a pensar por sí mismo. En vez de decirle directamente qué tiene que hacer, fomenta su pensamiento lógico y su capacidad de solucionar problemas o situaciones difíciles mediante el razonamiento. Para enseñar a tu hijo a ser responsable debes hacerle ver las ventajas de la responsabilidad y animarle a que comprenda que de ese modo conseguirá el resultado que se propone. En último término, se trata de que el niño actúe de forma correcta y sea responsable porque quiere serlo, no porque se le ordene.

6. Reconoce sus logros. Mantente firme si no cumple sus obligaciones y ayúdale cuando se equivoque o flaquee, pero no olvides apreciar sus méritos. De este modo le harás ver lo que ha conseguido gracias a su compromiso y su actitud responsable.

VENTAJAS DE LA RESPONSABILIDAD

La responsabilidad afecta de manera muy positiva a la construcción de la propia identidad, la autoestima, la autonomía y la independencia. El niño se siente útil porque aporta su esfuerzo y sus habilidades en el ámbito familiar, y lo mismo sucede en el centro escolar. Además, la responsabilidad es clave para conseguir que tu hijo se convierta en un buen estudiante, ya que le ayudará a que se esfuerce y trabaje por la mera satisfacción personal, para aprender y porque sabe que es su deber, no porque le obligues a ello.

 

¿Quieres que los niños te hagan caso?

¿Por qué cuesta tanto que los niños hagan caso? Quizás nuestro lenguaje influye en no conseguir la respuesta esperada . Hoy os compartimos una reflexión sobre las principales estrategias de comunicación que podríamos usar para que los niños y las niñas colaboren.

Lo que no es adecuado hacer:

1.- Reproches y acusaciones.

“¡He vuelto a encontrar huellas por toda la puerta! ¿Por qué tienes que  ensuciarla? Y en cualquier caso, ¿cuántas veces tendré que decirte que uses el pomo? Tu problema es que no me escuchas.”

2.- Insultos.

“¡Hay que ser un marrano para tener la habitación tan sucia!”

“Hoy estamos bajo cero y tú te pones una chaqueta de entretiempo. ¿Cómo puedes ser tan memo?¡Mira que llegas a hacer idioteces!”

3.- Amenazas.

“Si no has terminado de vestirte, cuando cuente hasta tres, me iré sin ti.”

4.- Órdenes.

“Quiero que limpies tu habitación ahora mismo”

“Ayúdame a entrar los paquetes. ¡Venga, date prisa!”

5.- Sermones moralizantes.

“¿Te parece bonito lo que has hecho, arrancarme el libro de las manos? Veo que no has comprendido la importancia de tener buenos modales. Lo que intento inculcarte es que si pretendes que los demás sean educados contigo, tú a cambio habrás de ser educado con ellos. No te gustaría que quitasen así tus juguetes, ¿verdad?. Pues procura ser respetuoso con las cosas ajenas.”

6.- Advertencias.

“¡Cuidado, no te quemes!”

“Si  no andas con ojo te atropellará un coche.”

“¡No te subas a ese árbol! ¿Es que quieres caerte?”

“Ponte la chaqueta o pillarás un resfriado”

7.- Victimismo.

“Ya veréis cuando tengáis hijos propios. Entonces sabréis lo que es la crispación”

“¿Ves estas canas? Pues las tengo por tu culpa.”

8.- Comparaciones.

“¿Por qué no te parecerás más a tu hermano? Él siempre acaba sus trabajos con antelación”.

“¿Por qué no vistes como Julio? Va siempre limpio… es un placer mirarle”.

9.- Sarcasmos.

“¿Sabías que tienes un control mañana y te has dejado el libro en escuela? ¡Qué espabilado! Es todo un alarde de inteligencia”.

“¿Esta es tu letra? Quizá tu profesor sabe leer chino; yo, no”.

10.- Profecías.

“Si continúas siendo tan egoísta, nadie querrá jugar contigo. A este paso vas a quedarte sin amigos”.

Está claro que ni los reproches, insultos, amenazas, órdenes, sermones moralizantes, advertencias, victimismos, comparaciones, sarcasmos o profecías invitan a colaborar.

Existen alternativas. Hay maneras de hacer que propician la colaboración de nuestros hijos sin menoscabar su autoestima ni dejarles secuelas de sentimientos nocivos. Y os damos 5 pistas para conseguirlo:

Técnicas de comunicación positiva:

1. DESCRIBIR.

Es difícil actuar correctamente cuando sacan a relucir nuestros defectos. Es más fácil concentrarse en el problema cuando se limitan a describírnoslo.

Cuando los adultos describen el problema, dan a sus hijos la oportunidad de entender por sí mismos lo que hay que hacer.

Tendemos muchas veces a usar con nuestro lenguaje generalidades tipo “Todo está hecho un desastre” cuando lo que nosotros queremos es decir “La habitación está muy desordenada, la ordenamos”. Las generalidades no son alentadoras,  mientras que si nos ceñimos a los hechos concretos es mucho más fácil llevar a la acción.

2.  DAR INFORMACIÓN

La información es mucho más fácil de aceptar que una acusación. Cuando a los niños se les da información precisa, los niños suelen saber de un modo automático cómo han de actuar.

Veamos un ejemplo:

    C.Negativa ” ¿Cuántas veces tendré que decirte que apagues la luz al salir del baño?.
    C.Positiva” La luz del cuarto de baño está encendida”.

3. EXPRESARSE SUCINTAMENTE.

Es necesario expresarse con pocas palabras para propiciar la colaboración. Hay contraste entre una larga parrafada y tres palabras bien dichas, por ejemplo. En este caso “menos es más”.A los niños les disgustan los discursos, los sermones y las explicaciones largas. Para ellos, cuanto más breve sea el recordatorio mucho mejor.

Veamos un ejemplo:

    C.Negativa: ” Niños os he pedido una y otra vez que os pongáis el pijama y lo único que he conseguido es que os quedéis aquí haciendo el payaso os habéis comprometido a poneros el pijama antes de ver la televisión y no veo el menor indicio de que vayáis a cumplir vuestra promesa”.
    C.Positiva: ” Niños, los pijamas”

4. COMENTAR LOS PROPIOS SENTIMIENTOS.

Los hijos tienen derecho a conocer los verdaderos sentimientos de los padres. Al describírselos, seremos honestos si necesidad de herirles. Cuando más efectivos resultan los adultos es cuando hablan sólo de lo que sienten. Es importante hablar en primera persona. Es posible colaborar con alguien que expresa irritación o enfado, siempre que no nos ataque a nosotros.

Veamos un ejemplo:

      C.Negativa: “Para ya eres un pesado”
     C.Positiva: “No me gusta que me interrumpas mientras estoy hablando con alguien”.

5. ESCRIBIR UNA NOTA.

Algunas veces, nada de lo que digamos será tan concluyente como una frase escrita.

Veamos un ejemplo:

    Imaginad que no queréis que los niños vean la televisión hasta que hayan hecho los deberes, podemos enganchar un post-it en la televisión que ponga: ” ANTES DE ENCENDERME , PIENSA ” ¿HE TERMINADO LOS DEBERES? “.

Fuente: Cuentosparacrecer.

Cómo aplicar límites.

Para educar de manera eficaz a nuestros hijos debemos marcar las reglas en casa con el objetivo de cumplirlas. El secreto es hacerlo de manera coherente y con firmeza. Una de las consecuencias educativas de una falta de habilidad a la hora de establecer las normas y de marcar los límites puede ser la falta de respeto, que se produce cuando hablamos demasiado, exageramos en la emoción, y en muchos casos, nos equivocamos en nuestra forma de expresar con claridad lo que queremos o lo hacemos con demasiada autoridad.

Cuando necesitamos decir a nuestros hijos que deben hacer algo y «ahora» (recoger los juguetes, irse a la cama, etc.), debemos tener en cuenta algunos consejos básicos:

1. Objetividad. Es frecuente escuchar en nosotrnormas-consecuencias-castigosos mismos y en otros padres expresiones como ‘Pórtate bien’, ‘sé bueno’, o ‘no hagas eso’. Nuestros hijos nos entenderán mejor si marcamos nuestras normas de una forma más concreta. Un límite bien especificado con frases cortas y órdenes precisas suele ser claro para un niño. ‘Habla bajito en una biblioteca’; ‘agarra mi mano para cruzar la calle’ son algunos ejemplos de formas que pueden aumentar sustancialmente la relación de complicidad con tu hijo.

2. Opciones. En muchos casos, podemos dar a nuestros hijos una oportunidad limitada para decidir como cumplir sus órdenes. La libertad de oportunidad hace que un niño sienta una sensación de poder y control, reduciendo las resistencias. Por ejemplo: ‘Es la hora del baño. ¿Te quieres duchar o prefieres bañarte?’. ‘Es la hora de vestirse. ¿Quieres elegir un traje o lo hago yo?’ Esta es una forma más fácil y rápida de dar dos opciones a un niño para que haga exactamente lo que queremos.

3. Firmeza. En cuestiones realmente importantes, cuando existe una resistencia a la obediencia, nosotros necesitamos aplicar el límite con firmeza. Por ejemplo: ‘Vete a tu habitación ahora’ o ‘¡Para!, los juguetes no son para tirar’ son una muestra de ello. Los límites firmes se aplican mejor con un tono de voz seguro, sin gritos, y un gesto serio en el rostro. Los límites más suaves suponen que el niño tiene una opción de obedecer o no. Ejemplos de ligeros límites: ‘¿Por qué no te llevas los juguetes fuera de aquí?’; ‘Debes hacer las tareas de la escuela ahora’; ‘Vente a casa ahora, ¿vale?». Esos límites son apropiados para cuando se desea que el niño tome un cierto camino. De cualquier modo, para esas pocas obligaciones ‘debe estar hecho’, serás mejor cómplice de tu hijo/a si aplicas un firme mandato. La firmeza está entre lo ligero y lo autoritario.

4. Acentúa lo positivo. Los niños son más receptivos al hacer lo que se les ordena cuando reciben refuerzos positivos. Algunas represiones directas como el ‘no’, dicen a un niño que es inaceptable su actuación, pero no explica qué comportamiento es el apropiado. En general, es mejor decir a un niño lo que debe hacer (‘habla bajo’) antes de lo que no debe hacer (‘No grites’). Los padres autoritarios tienden a dar más órdenes y a decir ‘no’, mientras los demás suelen cambiar las órdenes por las frases claras que comienzan con el verbo ‘hacer’.

5. Guarda distancias. Cuando decimos ‘quiero que te vayas a la cama ahora mismo’, estamos creando una lucha de poder personal con nuestros hijos. Una buena estrategia es hacer constar la regla de una forma impersonal. Por ejemplo: ‘Son las 8, hora de acostarse’ y le enseñas el reloj. En este caso, algunos conflictos y sentimientos estarán entre el niño y el reloj.

6. Explica el porqué. Cuando un niño entiende el motivo de una regla como una forma de prevenir situaciones peligrosas para sí mismo y para otros, se sentirá más animado a obedecerla. De este modo, lo mejor cuando se aplica un límite, es explicar al niño porqué tiene que obedecer. Entendiendo la razón, los niños pueden desarrollar valores internos de conducta o comportamiento y crear su propia conciencia. Antes de dar una larga explicación que puede distraer a los niños, manifiesta la razón en pocas palabras. Por ejemplo: ‘No muerdas a las personas. Eso les hará daño’. 

7. Sugiere una alternativa. Siempre que apliques un límite al comportamiento de un niño, intenta indicar una alternativa aceptable. Sonará menos negativo y tu hijo se sentirá compensado. De este modo, puedes decir: ‘ese es mi pintalabios y no es para jugar. Aquí tienes un lápiz y papel para pintar’. Al ofrecerle alternativas, le estás enseñando que sus sentimientos y deseos son aceptables. Este es un camino de expresión más correcto.

8. Firmeza en el cumplimiento. Una regla puntual es esencial para una efectiva puesta en práctica del límite. Una rutina flexible (acostarse a las 8 una noche, a las 8 y media en la próxima, y a las 9 en otra noche) invita a una resistencia y se torna imposible de cumplir. Rutinas y reglas importantes en la familia deberían ser efectivas día tras día, aunque estés cansado o indispuesto. Si das a tu hijo la oportunidad de dar vueltas a sus reglas, ellos seguramente intentarán resistir.

9. Desaprueba la conducta, no al niño. Deja claro a tus hijos e hijas que tu desaprobación está relacionada con su comportamiento y no va directamente hacia ellos. No muestres rechazo hacia los niños. Antes de decir ‘eres malo’, deberíamos decir ‘eso está mal hecho’ (desaprobación de la conducta).

10. Controla las emociones. Los investigadores señalan que cuando los padres están muy enojados castigan más seriamente y son más propensos a ser verbalmente y/o físicamente abusivos con sus niños. Hay épocas en que necesitamos llevar con más calma la situación y contar hasta diez antes de reaccionar. Delante de un mal comportamiento, lo mejor es contar un minuto con calma, y después preguntar con tranquilidad, ‘¿que ha sucedido aquí?’. 

 Fuente: Guiainfantil.com
 Foto: Ayudartepsicología.es

 

’Guía para madres y padres con hijas adolescentes que sufren violencia de género’.

Presentación de Guía para familias

La delegada del Gobierno andaluz, Ana Cobo, junto la coordinadora provincial del IAM, Beatriz Martín, ha participado en el acto, que también ha contado con la presencia del alcalde torreño, José Ruiz. En él, se ha profundizado en los pormenores de este manual que tiene por objeto ayudar a padres y madres de jóvenes a detectar a tiempo y saber cómo y cuándo actuar ante un caso de violencia machista.Guia familias adolescentes

El 29,4 por ciento de las mujeres de entre 15 y 19 años de todo el mundo ha sido maltratada por su pareja, según datos de la Organización Mundial de la Salud, según ha comentado Cobo, quien ha incidido en los casos de violencia de género en adolescentes a través de vías como las nuevas tecnologías y las redes sociales. “Hablamos del control tecnológico, que está tan extendido en la adolescencia y que no levanta sospechas, sin olvidar que la inmensa mayoría de las víctimas adolescentes sufre violencia sexual camuflada por el “falso consentimiento”, ha manifestado.

Ante esta situación, ha resaltado la importancia de que los progenitores estén alerta para detectar estos casos cuanto antes. Para ello, ha valorado la existencia de las herramientas que ofrece el IAM “para que sepan reconocer y cómo actuar ante estos hechos”.

Igualmente, Cobo se ha referido a la elección de Torreperogil para acoger la presentación de esta guía del IAM, punto en el que ha considerado que es un municipio muy comprometido con la igualdad de género y en la lucha contra la violencia machista.

El material

El material, editado en formato digital y disponible en la web del IAM, cuenta con un cuaderno de iniciación para las familias, así como con una guía más detallada, dirigida a personas expertas que trabajen en este ámbito o que tengan interés en profundizar aún más en la materia. Tanto el cuaderno como la guía buscan fomentar una estrategia de actuación común y coordinada para familias y profesionales, con el fin último de lograr la recuperación integral de las víctimas adolescentes, prevenir recaídas y fomentar futuras relaciones sentimentales sanas e igualitarias.

El cuaderno posee una parte introductoria en la que se empatiza con las familias y en la que se explica el concepto de violencia de género y el largo, pero posible, proceso para salir de ella. A partir de ahí, se ofrecen claves para detectar el maltrato en cualquier momento, y se abordan las reacciones naturales de las familias, señalando cuáles de ellas son inadecuadas a la hora de ayudar a su hija (intentar controlarla, avergonzarse, reprocharle o enjuiciarla, o hablar con el agresor o sus familias, entre otras).

El documento ofrece, además, una lista de recomendaciones para actuar con la víctima. Entre ellas cobran especial relevancia hacerle sentir escuchada, mostrar cercanía, garantizar la confidencialidad, confiar en ella, hablar de la situación de violencia o abuso que vive sin atacarle a él si ella no lo hace, invitarle a recurrir a especialistas si está receptiva, reforzar los pasos que ella proponga para salir de la situación, respetar sus tiempos si ella no quiere aún romper la relación y no corre peligro o ayudarle a hacer un plan de actuación, entre otras.

Primeros auxilios psicológicos

Por otra parte, la guía incluye una lista de primeros auxilios psicológicos para la actuación más inmediata a fin de combatir el posible aislamiento que esté sufriendo la joven, buscar soluciones a los problemas de seguridad, minimizar riesgos tecnológicos como el compartir claves, explicarle el ciclo de la violencia o buscar ayuda profesional.

Asimismo, ofrece un apartado más extenso con las estrategias a medio y largo plazo para apoyar la recuperación, en las que cobran relevancia la búsqueda de apoyo profesional para ella y las familias, el refuerzo de los vínculos familiares y de la comunicación, la creación de una red de apoyo o evitar el apagón tecnológico.

El documento, para sensibilizar a las familias sobre el proceso, aborda también las posibles recaídas y recoge información sobre los recursos existentes para pedir ayuda y apoyo, como el 016, el teléfono de información y asesoramiento a la mujer de la Junta (900 200 999), los centros provinciales del IAM, los centros municipales, el Servicio de Asistencia a Víctimas de Andalucía (SAVA), así como sobre los las aplicaciones móviles disponibles en la red y dirigidas a las jóvenes (APP DetectAmor).

Guia para familias de adolescentes víctimas de violencia de género.

Recursos para fomentar y trabajar la autoestima.

Una buena autoestima es fundamental para que el aautoestima5lumnado obtenga una educación emocional completa. Esta  es una breve selección de recursos. Los docentes y las familias podrán trabajar la autoestima con los niños y niñas con el fin de que lleguen a conocerse mejor, aprendan a quererse, sean personas seguras de sí mismas y crean en sus propias habilidades. ¿Qué otros conocéis?

Tecnicas para potenciar la autoestima infantil.

Maite Nicuesa Guelbenzu, doctora en Filosofía y experta en coaching, ofrece en este artículo una serie de consejos dirigidos a docentes para fomentar la autoestima de sus alumnos, tales como la educación en el sentido positivo de la curiosidad, valorar el trabajo y talento de cada estudiante individualmente o nunca consentir que los alumnos ridiculicen a un niño en clase.

Dinámicas para la clase.

La Consejería de Educación de la Comunidad Valenciana ofrece en su web dinámicas para realizar con los alumnos en clase como ‘El círculo’, ‘Imagínate a ti mismo’, ‘Yo soy…’ o ‘Un paseo por el bosque’. Actividades para valorar las cualidades positivas tanto del propio niño como la del resto de sus compañeros, la ilusión que conlleva poseer un proyecto de vida propio, la importancia de conseguir sus propias metas o que descubran sus cualidades positivas y sean capaces de reconocerlas.

Mejorar la autoestima en el alumnado.

El blog de Orientación en Andujar ofrece en su canal de Youtube este vídeo con el fin de aumentar la autoestima de los niños y jóvenes. Para Azucena Caballero, autora de Pedagogía Blanca, la clave para mantener una autoestima sana y alta es el autoconocimiento, la autoconfianza, la empatía y la inteligencia emocional, cualidades que nos hacen superarnos, ser más creativos y así, más felices.

Juegos para fomentar la autoestima.

Ofrece 3 juegos para aumentar la autoestima de los más pequeños: el juego simbólico, el reparto de estrellas y la caja del tesoro oculto. En todos ellos los niños y sus características son los protagonistas, aprendiendo así a valorarse a sí mismos y a respetar y valorar las diferencias de los demás.

Blog el arte de educar.

En este blog encontramos un listado de actividades y cuentos infantiles para desarrollar una buena autoestima en los niños. Juegos como la caja mágica o los bolos son algunas de las opciones que nos muestra Cely Cota, educadora infantil y  autora del site.

10 maneras de fomentar la autoestima en los niños y niñas.

 

Dispone de un catálogo de consejos para ayudar a mejorar la autoestima de los más pequeños. La lista consta de 10 formas de proporcionarles seguridad como la necesidad de contacto físico, respeto o visibilidad.  En cada uno de estos consejos o pautas se explica cómo llevarla a cabo y porqué resulta beneficiosa.

Fuente: Educación 3.0

Experimento social, los peligros de las redes sociales.

EXPERIMENTO SOCIAL: «Los Peligros de las Redes Sociales»

A lo mejor permitimos utilizar las Redes Sociales a nuestros hijos e hijas (whatsApp, Instagram, Facebook…) en edades muy tempranas y sin demasiado control. En el vídeo podréis ver lo que sucede en un experimento llevado al extremo pero real. Las familias de estos adolescentes no dan crédito a lo que está pasando, confían plenamente en ellos y…

Un dato recogido del Ministerio del Interior «poco más de un tercio de los padres comprueba el perfil que tiene su hijo/a en las redes sociales, qué amigos añade a su red social o la composición de los grupos de WhatsApp y Messenger».

Aconsejo ver el vídeo a las familias y al profesorado, se puede utilizar en alguna tutoría si lo consideráis.

Video

Lo mejor que le puedes preguntar a tu hijo cuando vuelve del colegio.

Si se pregunta a un niño menor de diez años 10 preguntasqué tal le ha ido ese día en el colegio, lo más probable es que conteste con un escueto «bien». La asesoría pedagógica Criar en positivo compartió el pasado jueves un vídeo en su perfil de Facebook en el que se apuntan diez cuestiones que favorecen la comunicación entre padres e hijos. En apenas tres días ha logrado más de 375.000 reproducciones.

«Si mañana pudieras ser el profesor, ¿qué harías?» o «¿Qué ha sido lo mejor del recreo? son algunas de las propuestas que enumera este listado, publicado por vez primera en 2014 en el blog aulaPlaneta, especializado en contenidos dedicados a padres y profesores.

 Además de qué cosas preguntar, aulaPlaneta, aconseja a la hora de intentar hablar con los niños encontrar el momento adecuado para hacerlo, prestarles atención, mantener lejos aparatos electrónicos, mostrarse comprensivos y no insistir si se muestran reacios a charlar.

El vídeo acompaña cada una de estas diez preguntas con ilustraciones y se publicó en el muro de Facebook de Criar en positivo después de que lo enviara una de sus lectoras, comenta a Verne Johannes Ruiz Pitre, una de sus responsables de este blog «de disciplina positiva».

«Criar con respeto es criar seres humanos felices, autónomos, resolutivos y con grandes habilidades de vida», se define a sí misma esta asesoría pedagógica y de crianza.

El blog educativo aulaPlaneta también ha apuntado otras diez preguntas que hacer a niños mayores de diez años, que se acercan a la adolescencia.

 Ver video

El Pais.com

 

 

 

Deberes, ¿sí o no?

Docentes, pedagogos y padres no se ponen de acuerdo sobre la conveniencia de que los niños y adolescentes realicen deberes en casa tras su horario lectivo en el colegio. Hay defensores de las tareas y también detractores a ultranza, que incluso han protagonizado recientemente una campaña en Internet. En realidad, la mayoría de expertos coinciden en que lo ideal es alcanzar un punto intermedio. Recopilamos los principales argumentos en contra y a favor de los deberes y desglosamos las claves para que las tareas que realicen los niños en casa sean racionales y eficaces.

LA ‘JORNADA LABORAL’ DE LOS ESTUDIANTES

El debate en torno a los deberes se ha reactivado en los últimos meses tras hacerse viral este video en el que se llama la atención sobre las condiciones “laborales” que deben soportar los niños, con jornadas de 8 horas y trabajos también el fin de semana. La idea es iniciativa de Eva Bailén, una madre que ha lanzado una campaña de firmas en Change.org “por la racionalización de los deberes en el sistema educativo español”.

 
Lo cierto es que, según los datos de la OCDE, los niños españoles dedican a hacer deberes 6,5 horas semanales, lo que supone 1,6 horas más que la media. Y, aunque el mismo estudio indica que el tiempo dedicado a los deberes puede relacionarse en algunos casos con mejores resultados académicos (en el área de Matemáticas), el tema sigue generando mucha controversia y hay expertos que se posicionan tanto a favor como en contra, con argumentos igualmente válidos.

TRES ARGUMENTOS A FAVOR DE LOS DEBERES

Según algunos expertos, entre los beneficios de los deberes para los estudiantes destacan los siguientes puntos:
1. Refuerzan lo aprendido en el aula y ayudan a asimilarlo. Los deberes ayudan a ampliar, comprender y fijar los contenidos de las diversas materias explicadas en clase. Se ha demostrado, por ejemplo, que resultan especialmente eficaces para afianzar habilidades que requieren una repetición constante, como la lectura, la ortografía o el cálculo. Además, implican a las familias en el aprendizaje, como parte esencial del proceso educativo.

2. Promueven hábitos de estudio y de trabajo. Las tareas que se realizan en casa de forma rutinaria ayudan a que el niño desarrolle hábitos de estudio, y ejercite la disciplina y el esfuerzo.

3. Trabajan el aprendizaje autónomo y activo. Los deberes fomentan la capacidad de alumno para organizarse, gestionar y construir su propio aprendizaje y le ayudan a practicar la resolución de problemas.

TRES ARGUMENTOS EN CONTRA DE LOS DEBERES

Otros especialistas inciden en que los deberes cuentan con inconvenientes importantes:
1.Son demasiado abundantes. El exceso de tareas genera ansiedad y estrés a los estudiantes, que se ven superados por la cantidad de ejercicios, actividades, trabajos y tiempo de estudio. En muchos casos, además, los deberes se acumulan sin coordinación por parte de los docentes.

2. Ocupan todo el tiempo libre del  niño o el adolescente. La planificación de tareas no tiene en cuenta el tiempo del que dispone el alumno fuera del horario lectivo. En consecuencia, evitan que pueda disfrutar de espacios lúdicos o de ocio, y además dificultan que se implique en actividades culturales o deportivas, esenciales para el aprendizaje (de contenidos y valores) en el ámbito extraescolar.

3. Crean tensiones en el ámbito familiar. La realización de los deberes crea conflictos y enfrentamientos entre padres e hijos. Además, no todos los padres pueden apoyar de igual manera a los hijos en la realización de los deberes o en el refuerzo escolar, por su situación social, cultural o económica.

CLAVES PARA UNOS DEBERES EFICACES Y ADECUADOS

Entre las voces a favor y en contra, la mayoría coinciden en que la solución pasa por racionalizar los deberes. Es decir, se trata de buscar un punto intermedio: ni suprimirlos totalmente, ni agobiar a los niños con cantidades irrealizables de trabajo diario. Hay algunas claves que pueden servir como guía para que los deberes resulten eficaces para el aprendizaje, algo que, en definitiva, debe ser su objetivo esencial:

Deben ser lo más personalizados posible, adecuándose a las necesidades de cada alumno.
No tienen por qué ser diarios y pueden incluir proyectos a largo plazo, para realizar durante varios días.
Deben enfocarse más en crear hábitos y ampliar conocimientos que en seguir haciendo tareas del colegio.
En Primaria, deben ser breves y centrarse en la lectura, la escritura y las operaciones con números, mejor desde un punto de vista lúdico y entretenido.
Deben ser variados y prácticos, de manera que los alumnos apliquen en el mundo que les rodea lo aprendido en el aula y relacionen el aprendizaje con la vida cotidiana.
El nivel de dificultad debe ser adecuado para que los alumnos puedan hacerlos solos. Los padres pueden apoyar y reforzar el trabajo pero no deben hacer los deberes de sus hijos.

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