Guía de Redes Sociales para las Familias.

Esta guía tiene como objetivo ofrecer a los padres orientaciones sobre las redes sociales y el uso que los menores hacen de ellas; dando conocimientos básicos sobre el tema y ciertas pautas y recursos. Elaborada por Antonio Monje Fernández y Miguel Ángel Pereira Baz. Centro Nacional de Desarrollo Curricular en Sistemas no Propietarios. Publica: Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del Profesorado del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

En la actualidad internet representa  un entorno con enormes guia internetposibilidades: búsqueda e intercambio de conocimientos, contacto con personas de otros lugares, edades, realidades, movilización y coordinación con otros…También comporta riesgos para todos los usuarios y especialmente para los más jóvenes.
La red es por tanto, un nuevo ámbito en el que los padres tienen que educar y acompañar a sus hijos.

¿Qué hacer si nuestros hijos reciben correos amenazantes o acceden a contenidos inadecuados?.

  • No contestar ni participar: en ningún caso deben responder a mensajes amenazantes o difamatorios. No deben participar en «webs» peligrosas.
  •  Consultar antes de actuar: descartar que sea una pelea entre amigos: preguntar en el colegio o a sus compañeros.
  •  Denunciar: «Los insultos e injurias son siempre un delito». Enviar el correo electrónico recibido o hacer llegar la dirección de páginas peligrosas a la Policía Nacional: delitos.tecnologicos@policia.es (91 582 41 43) o Guardia Civil : delitostelematicos@guardiacivil.es (91 503 13 00).
  •  Educar: pedir la colaboración de nuestros hijos para que nos hagan saber si encuentran alguna página con contenidos peligrosos. Se pueden denunciar este tipo de páginas en http://protegeles.com
  •  Controlar: instalar filtros de navegación en nuestro ordenador. Indicarles que no tengan «citas a ciegas» con desconocidos. Si es «necesaria» la cita, hay que acompañarlos.
  •  Prevenir:no deben facilitar datos personales por internet, nombre completo, teléfono, dirección…
Algunas pautas básicas para educar en el uso de internet
Lo más importante es saber que el uso de internet y las nuevas tecnologías es un aspecto más de la vida en el que debemos educar a nuestros hijos.
La base fundamental es entender que, con las salvedades lógicas, podemos actuar basándonos en los mismos principios que aplicamos a otros ámbitos vitales: enseñar y dar conocimientos, escuchar y aprender de sus aportaciones y acompañar y vigilar ante los posibles riesgos:
 
  • Acompañar a los hijos en el uso de internet. Hasta una cierta edad (que varía en cada caso) es conveniente conectarse y navegar con ellos. Más adelante se tratará de preguntar para saber a qué contenidos se conectan, cuáles son sus páginas favoritas, qué hacen en la red…
  • Dialogar sobre la red, sus riegos, sus posibilidades, las actividades que se realizan e incluso preguntar nuestras dudas como usuarios. Esto permitirá crear un clima de confianza que ayudará a nuestros hijos a comentar posibles riesgos o amenazas que aparezcan.
  • Regular y establecer unas normas de uso claras para el ordenador y otros dispositivos de conexión a la red. Cuántas horas al día y en qué horario.
  •  Controlar. Una norma en la que todos los pedagogos insisten es que el ordenador debe estar en una zona común y no en los cuartos. Una herramienta muy útil son también los filtros que permiten bloquear el acceso a determinados contenidos.
  • Educar para que los jóvenes tomen conciencia sobre aspectos como la privacidad (para que sepan que no pueden poner sus datos a disposición de todo el mundo), y el respeto a los demás (entendiendo que en Internet rigen las mismas normas que en la vida real y que no se puede insultar, amenazar o difundir información privada sobre otras personas.
  • Guía de Redes Sociales para las familias

 

Los WhatsApp de padres, ¿generan conflictos?

Los grupos de WhatsApp han proliferado en las escuelas, corrobora Miquel Àngel Prats, director del grado de educación infantil de Blanquerna-URL e investigador en TIC y educación. Prats asesora a escuelas en el buen uso de la tecnología. Este año ha recibido la llamada de muchos centros para poner orden en los grupos de WhatsApp que crean de forma espontánea las familias de un mismo curso. La herramienta resulta muy útil para gestionar la relación con la escuela, compartir información de forma rápida y resolvwasapaer dudas. Pero si no se tienen muy claros los objetivos, degeneran en un «patio de vecinos». O causan tanto ruido que pierden parte de su función informativa. «Los padres también necesitan formación tecnológica, unas pautas claras sobre cómo usar los grupos de WhatsApp y sacarles buen partido», afirma Prats.

En las reuniones con familias, él suele explicar las reglas de la netiqueta, «la buena educación tecnológica». «Hay que ser consciente de algo: el grupo de WhatsApp de padres no es un grupo de amigos, así que debería ceñirse a asuntos de gestión escolar; si surge un problema con un maestro o un alumno, lo mejor es acudir directamente a la escuela y hablar en persona, no explicarlo todo en el móvil», señala este investigador. En general, los vídeos virales o imágenes graciosas deberían evitarse. También los juicios de valor «en caliente», las opiniones políticas y creencias personales

«Nosotros pedimos a los padres que apliquen la regla de las doce horas. Cuando les llega una información confusa o que a priori no les parece bien, es mejor esperar un tiempo, hablar con los profesores o con otros padres implicados, y entonces actuar; no soltar cualquier idea en el grupo de WhatsApp», sostiene Coral Regí, directora del colegio Virolai de Barcelona y firme defensora de las tecnologías de la educación. «Nosotros hemos tratado el tema en las reuniones de padres y hemos dado recomendaciones», continúa.

Las ventajas de estos grupos son evidentes. Si se produce una alerta, todos los padres reciben la información de inmediato. Cuando los niños van de excursión, se comunica si han llegado bien y evita que cada una de las familias llame al colegio preguntando. Facilita la organización de actividades y fiestas…

La necesidad de este medio de comunicación se hizo evidente el mes pasado en las escuelas de Igualada por la alarma de la nube tóxica. «Vimos que nos hacía falta un grupo de WhatsApp, porque es la manera más sencilla y eficaz de transmitir información a todo el mundo», señala Dani Gros, miembro del ampa de la escuela Dolors Martí. Ellos han creado un doble nivel de comunicación: cada curso cuenta con un padre delegado que gestiona el grupo, y este pasa los temas más relevantes a otro grupo formado por un miembro del ampa y otro del equipo directivo del centro, que actúan cuando es necesario. Una muestra de la buena utilización de WhatsApp.

Otro uso popular entre los grupos de padres es el de preguntar por los deberes y actividades de sus hijos. «Mi niño se ha olvidado la agenda en clase, ¿qué ejercicios hay para mañana?». «Aquí hay que tener cuidado; si al niño se le olvida una vez, vale, pero si delega en sus padres sus responsabilidades como alumno, hay que actuar», recomienda Noelia López-Cheda, educadora y bloguera. Hace poco escribió un post titulado «Me niego a ser la secretaria de mi hija», que ha conseguido más de un millón de visitas. «Lo escribí un día que mi hija me pidió que preguntase en el grupo de padres de su clase por los deberes que debía hacer… estuve a punto de enviar el mensaje, y entonces me pregunté: ‘¿Pero qué hago? Esto es responsabilidad suya'», cuenta.

Si olvidan la agenda o las fichas en clase, que carguen con las consecuencias. «Es que si se lo resolvemos todo, se convierten en personas menos autónomas», reflexiona. Ella es partidaria de los grupos de padres, que encuentra muy útiles, pero pide reflexión sobre ellos. López-Cheda ha visto incluso casos de padres que piden los cromos que les faltan a sus hijos por el grupo. «¿Es que vamos hasta a jugar por ellos?».

Consejos para un buen uso del grupo de WhatsApp de padres y madres de la clase.

1. Utiliza el grupo de WhatsApp de la clase para intercambiar información útil sobre tu hijo y el grupo-clase. Si no tienes nada positivo, útil e interesante que aportar mejor no escribas nada.

2. Respeta a los demás y su intimidad: una vez se comparte un contenido ya no hay marcha atrás.

3. No escribas lo que no dirías a la cara. Piénsatelo dos veces antes de enviarlo.

4. No te conviertas en la agenda de tu hijo: deja que aprenda a asumir sus propias responsabilidades.

5. Ante el mal uso de alguno de los miembros del grupo no dejes pasar la ocasión de mostrar tu disconformidad y hacerle ver que no es la manera correcta de proceder.

6. Evita comentar los rumores que se compartan en el grupo e intenta erradicarlos. El rumor es una construcción grupal: todos los que participan o comentan el rumor son sus constructores pues cada uno de ellos aporta algo al mismo.

7. Si tus intentos de eliminar estas actitudes del grupo son fallidos, siempre tienes la opción de abandonar el grupo y dejar de formar parte del mismo. Aunque algunos no lo entenderán a veces es la mejor opción.

8. No compartas en el grupo contenidos que atenten contra la privacidad de nadie ni sea ofensivo hacia otros (padres, profesores, etc.)

9. Si tienes algún problema que resolver con el profesor, no lo hagas a través del grupo: ve directamente al centro a hablar con él cara a cara. De esta forma le darás la opción de poder ofrecerte sus argumentos sobre lo sucedido.

 La recomendación, es por tanto, hacer un buen uso de la herramienta y convertirla en una oportunidad para promover un acercamiento entre las familias y de ellas con la escuela, finalmente los únicos beneficiados o perjudicados son los hijos, así que por el bien de ellos, se debe buscar una verdadera alianza que educativa.

Lavanguardia.com  Foto: Lafamilia.info

Guía para una educación no sexista

Todas las niñas y niños tienen la necesidad de jugar y de divertirse, bien a través de juguetes, bien a través de cuentos. De esta forma, satisfacen su necesidad de moverse, curiosear, crear, relacionarse, expresarse, intercambiar vivencias,acciones y pensamientos. En definitiva, su necesidad de estar y de vivir en el mundo.Juegos y juguetes para la igualdad - Guía didáctica para una educación no sexista dirigida a madres y padres
Al mismo tiempo, los juegos, juguetes y cuentos son instrumentos que socializan, inculcan ideas, creencias, valores sociales, expectativas, necesidades, ofrecen modelos de actuación, enseñan a solucionar conflictos, esbozan un mundo mágico y proporcionan una fuente de imaginación y creación.
Todos estos elementos influyen profundamente en la construcción de la personalidad e identidad de las personas en sus primeras etapas de vida. Por ello, debemos ser conscientes del importante papel que desempeñan juegos, juguetes y cuentos en el desarrollo de niñas y niños.
Esta guía Juegos y juguetes para la Igualdad ha sido elaborada como un recurso didáctico de apoyo para hacer un uso no sexista de juegos y juguetes. Además con el objetivo de facilitar esta tarea, no sólo se analiza cómo detectar un juego o un juguete sexista, sino que se aportan propuestas alternativas de juegos y juguetes fundamentados en valores positivos e igualitarios, que favorecerán el desarrollo pleno de niñas y niños. En definitiva, este material es una apuesta coeducativa.

Guía

No te enredes en Internet. Guía para Jóvenes.

Guía compuesta por ocho fichas didácticas que incluyen contenidos que van desde explicar qué son los datos personales guia de redes sociales para jóvenesy qué información podría obtener un desconocido de ellos, a las consecuencias de publicar o reenviar fotos y vídeos de uno mismo o de terceros sin plantearse las consecuencias. Ofrece también consejos y recomendaciones en temas como el reenvío automático de mensajes, la utilización segura de contraseña, etc Publica: Agencia Española de Protección de Datos (AEPD)

Guía para jóvenes

Relaciones Familia&Escuela en La Rioja

El consejero de Educación, Formación y Empleo, Abel Bayo, ha abierto la jornada ‘Relaciones Familia-Escuela de La Rioja’, organizada por el Consejo Escolar de La Rioja en colaboración con la Consejería para dar a conocer algunos de los proyectos desarrollados por centros educativos riojanos que han resultado exitosos en la promoción de dichas relaciones.jornadas escuela familia

Entre los ponentes que participan en la jornada destaca Johanna Alanen, directora del proyecto finlandés KiVa para prevenir el acoso escolar.

Durante la reciente comparecencia para presentar los presupuestos de su departamento para 2016, Bayo anunció que el Centro de Innovación y Formación Educativa (CIFE) ya ha comenzado a trabajar con la embajada de Finlandia y la Universidad de Turku para implantar en La Rioja, de forma pionera en España, el programa contra el acoso escolar KiVa.

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Catálogo de juguetes no sexista.

Por segundo año consecutivo, la cadena de jugueterías Toy Planet, ha publicado su catálogo navideño no sexista. En éstecatalogo_no_sexista-76d8a, pueden verse niñas jugando con excavadoras, grúas o camiones de bomberos y niños con costureros, cajas registradoras o casitas de madera.

La iniciativa de Toy Planet surgió con algunas fotos en redes sociales y fue el pasado año cuando lanzaron el primer catálogo en papel. La juguetería es pionera y única en nuestro país en cuanto a promover la igualdad de género desde los propios comercios.

Acabar con la idea de que la población infantil elige los juguetes en función de su sexo en lugar de guiarse por sus propios gustos es un gran paso para acabar con el sexismo.

Foto: Toy Planet

 

Ser o no ser: la configuración de la identidad.

En la adolescencia tiene que construirse una nueva identidad, una imagen propia como resultado de una relación especial: el concepto que tienen de sí mismos y la imagen que les devuelven los demás a través de sus actuaciones. Todas las personas necesitamos encontrar un resultado positivo de esa relación.

La necesidad de ser alguien, de diferenciarse, alcanza su máximo apogeo en la adolescencia.
Comenzar a transformarse y disponer de una mayor conciencia reflexiva les conduce progresivamente a una adaptacIMG_2_identidadión y al propio reconocimiento de sí mismos, especialmente:

  • De su cuerpo: de su atractivo físico, de su capacidad atlética, de su fortaleza o debilidad, de su energía, de su reacción sexual…
  • De su sexualidad: de su poder de atracción, de su desempeño y capacidad sexual, de su masculinidad o feminidad.
  • De sus conocimientos y competencias: de su inteligencia académica, de sus habilidades para relacionarse, de lo que sabe y puede hacer en muchas áreas…
  • De sus creencias, ideología, ideas y sentimientos morales, de su “bondad” o “maldad”.

Este balance entre lo que se va reconociendo, lo que se cree que se puede llegar a desarrollar y las presiones externas por ser de un modo u otro, les llevan a tener un sentimiento variable hacia sí mismos. Ver “Tabla Autoestima«

Puesto que la organización de la identidad se va a organizar en torno a las distintas facetas que componen la imagen, podemos ayudarles mucho en cada una de ellas:

  • Escuchando y preocupándonos por sus intereses.
  • Reduciendo las presiones.
  • Suprimiendo las desvalorizaciones.
  • Empatizando con sus preocupaciones e intereses aunque nos parezcan irrelevantes desde nuestro punto de vista adulto.
  • Reforzando la valoración constructiva de los resultados negativos, el optimismo y la confianza en los nuevos intentos.
  • Proporcionándole la posibilidad de seguir hábitos sanos: buena alimentación, un ritmo familiar que posibilite el descanso y horarios saludables, actividades al aire libre que incluyan ejercicio físico; y poniendo límites a ciertos hábitos peligrosos: que afecten al descanso, a la alimentación, a la salud o a la supervivencia.
  • Posibilitándole alternativas para que explore y actúe. Mostrándonos relajados, sin prisas, con confianza, respecto a la obtención de resultados.
  • Halagando sus progresos y su aspecto.
  • Adoptando una actitud de amor incondicional y firmeza, limitándole en aquello que puede afectar su desarrollo de forma muy perjudicial. Más adelante profundizaremos en qué consiste esa firmeza en los límites.

Aulavirtualfad

Identidades de Género en la adolescencia.

El objetivo central de esta investigación es analizar los estereotipos que giran en torno a lo que significa “ser chico” y “ser chica”, la manera en que se ponen en juego las expectativas, los roles y los referentes colectivos, con una mirada especial a las relaciones interpersonales.

El estudio se pregunta qué elementos definen los rolguiaes de género, si se han producido cambios en las visiones y en los estereotipos, si la visión es compartida y cómo todo ello se traduce en unas relaciones sociales que pueden resultar más o menos igualitarias. Para ello emplea una metodología mixta: una encuesta escolar de 2.154 adolescentes y jóvenes escolarizados de entre 14 y 19 años y dos dinámicas grupales online.

Presentación

 “Más allá de la postura que se sostenga sobre en qué medida los condicionantes psicobiológicos marcan diferencias en la manera de posicionarse y actuar de hombres y mujeres, no cabe duda de que, en gran medida, la diversidad es fruto de condicionantes sociales y culturales, ni de que una sociedad madura debe avanzar en el proceso de igualación, sobre todo en la igualación en derechos y oportunidades”.
Nuestro convencimiento sobre esta realidad, y el compromiso del Centro Reina Sofía de impulsar los avances en una socialización más justa y solidaria de los jóvenes, nos ha llevado a plantear una cuestión básica: cómo se expresa, cómo se va construyendo la identidad de género en esa época crucial que es la adolescencia; los progresos en la igualación,
el análisis de las diferencias, los hitos que hay que superar, los estereotipos que permanecen, las inequidades que se mantienen. Y todo ello, desde la mirada de sus propios protagonistas, chicos y chicas en las edades adolescentes.
De la lectura del informe se desprenden diversas conclusiones, entre otras que no hay motivos para el desánimo. Nuestros adolescentes son mucho más conscientes de las exigencias de la equidad de género, entre otras cosas porque también lo son mucho más de las desigualdades que perviven. Las posturas individuales y los discursos mayoritarios muestran con claridad que hombres y mujeres adolescentes están inmersos en un proceso de cambio que va equiparando responsabilidades y derechos, oportunidades y compromisos.
Pero no es menos evidente que el peso del estereotipo, la presión de esa representación social que tanto condiciona, siguen de manera manifiesta; troquelando la opinión, influyendo en las percepciones y matizando las actitudes; con expresiones rotundas o con dudas y ambigüedades; a través de la persistencia de comportamientos disfuncionales o influyendo en los valores y las postulaciones éticas.
Caminamos pero queda un largo camino por recorrer. El Centro Reina Sofía no tiene más pretensión que la de acompañar, si es posible alentándolos, a los adolescentes en ese camino.
J. Ignacio Calderón Balanzategui
Director General
Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud

Guía

15 cosas que a tu hijo adolescente le encantaría que supieras.

1. Respétame. Yo soy mi propia persona, no sólo tu hijo. Puede que a veces tenga opiniones diferentes de las tuyas. Otras veces tendré ganas, simplemente, de ser tu niño. Respétame de las dos formas.

2. Sigo queriendo divertirme contigo y sentir que en casa estoy seguro y feliz. Así que sonríe.

3. Necesito tomar algunas decisiones por mí mismo, y quizás también cometer mis errores. No hagas mi trabajo ni me saques de todos los apuros. No tienes por qué ser mejor que yo en todo. No seas condescendiente; no tienes por qué impartirme tu sabiduría y experiencia cada vez que tenga un problema. Por favor, deja que yo te pida ayuda. Si no te la pido, quizás quiero solucionarlo por mí mismo. Déjame que despotrique y no me des consejos. A veces, es justo lo que necesito, soltarlo todo y que tú me escuches.

4. A veces, estaré de mal humor y frustrado. Deja que ocurra (pero no permitas que sea maleducado contigo; eso nunca está bien). Quizás sea sólo un estado de ánimo o algo pasajero para lo que todavía no estoy preparado. Si no te pones a hacer cosas a mi alrededor y no me interrumpes o intentas resolverlo a la primera, quizás me sienta lo suficientemente cómodo para contarte las cosas.

5. Confía en que haré mi trabajo. Si no, puedes ayudarme a gestionar el tiempo, pero no pienses que no puedo hacerlo si no te he dado motivos para ello. No des por hecho que no puedo ocuparme de mis cosas sólo por mi edad. Cree en mí.

6. Está muy bien cuando me pides que te cuente lo que estoy aprendiendo o que te explique en lo que soy bueno. No tienes que ser un genio en la programación de ordenadores para que te pueda enseñar algunas cosas chulas, por ejemplo. Dime si te parece bien, y puedo enseñarte estas cosas desde el principio.

7. No me gusta el teatro, y me sorprende lo mucho que te gusta a ti. ¿Te parece mal tener a este alien lunático en tu casa?

8. Si no te gustan mis amigos, parece que no confías en mi criterio o que crees que soy un estúpido en mis elecciones. O las dos cosas. Pregúntame qué me gusta de ellos, qué cosas nos gusta hacer juntos o quién es el último amigo que he hecho. Abre más tu mente. Si, aun así, consideras que mis amigos son una mala influencia, te necesito a mi lado mucho más.

9. A veces me siento completamente abrumado y necesito evadirme un rato. No me estoy convirtiendo en un gusano y no me quedaré en mi habitación mirando una pantalla durante el resto de mi vida. Quizás sólo el resto de la tarde.

10. Discutiré contigo a cada paso que me obligues a dar y que vaya en contra de mis intereses: hacer ejercicio, hacer los deberes, escribir una nota de agradecimiento, tocar el piano, pedir perdón a mi hermana, ducharme, ponerme desodorante… tantas y tantas cosas. Aun así, creo que me tienes que obligar a hacerlo. Sé que me sentiré mejor si sudo y me ducho a diario, si estudio y mañana demuestro que estoy preparado, y esto y lo otro. ¡Lo sé! Pero, por favor, no me agobies. Quizás no soy capaz de hacer directamente lo que debería. Necesito que me lo recuerdes, aunque me queje. Tú sigue recordándome las cosas.

11. Explícame los motivos de tus críticas y castigos. Me da miedo si no entiendo algo que ha hecho que te enfades mucho conmigo. A veces, más que una regañina, lo que necesito es un abrazo o un achuchón. Sobre todo cuando parezco más un puercoespín que un cachorrito.

12. Necesito tener mis propias bromas con mis amigos sin explicártelas. Es así como conectamos. No tienes por qué involucrarte en cada aspecto de mi vida para que yo te siga queriendo y necesitando.

13. Si mi vida social te parece excesiva, quizás tienes que obligarme a tomarme unas pequeñas vacaciones. No obstante, la mayoría de las veces, lo que necesito es reflexionar sobre cómo equilibrar la vida online y la vida real. Ahora tengo la oportunidad de aprenderlo, con tu ayuda. Si me limito a bajar las persianas y a encerrarme en casa sin internet, no podré aprender a edificar una vida normal a través de tus consejos. Tómatelo con calma y deja que te explique lo que ocurre. Habla las cosas conmigo. Pregúntame más y dime menos.

14. Quizás te apetece pasar el rato conmigo, sobre todo si te sientes estresado. Podemos ir al parque o tomar un helado. No está nada mal eso de hacer algo juntos de vez en cuando sin discutir ni tratar de resolver nada.

15. Me gusta que pienses que soy divertido. O interesante. O genial. De hecho, me preocupa lo que pienses de mí. Por favor, dime algo específico de mí que te guste, porque, a veces, yo no soy capaz de encontrarlo por mí mismo. Seguro que pongo los ojos en blanco, pero tus palabras y tu criterio me importan, y lo tendré en cuenta: lo bueno y lo malo. Lo guardaré como un tesoro, aunque pierda las llaves, la cartera y la identificación. Lo cual probablemente pase. Más de una vez. Lo siento.

Y hay otra cosa superimportante que deberías saber: el hecho de que mis opiniones sobre esto o sobre cualquier cosa cambien mañana mismo no significa que no las defienda hoy intensamente. Recuerda que te quiero. Y recuérdame que tú también me sigues queriendo.

Rachel Vail

DIFERENTES: Guía sobre la diversidad y la discapacidad.

Presentación

Este libro trata fundamentalmente sobre la diversidad. Por este motivo, lo hemos titulado «DIFERENTES», con el objeguia diferentestivo de que descubras que el mundo está lleno de personas, animales y cosas … y que no hay ninguna igual. Quizás sea esto lo que hace que sea tan bonito.
Entre todas las diferencias, hay algunas que hacen que cada persona sea única. En este cuento hablaremos de algunas de ellas pero sobre todo queremos ayudarte a que conozcas un poco mejor la discapacidad.

Entender la discapacidad es sencillo cuando somos capaces de identificar en nosotros mismos aquellas tareas que nos suponen más esfuerzo y dificultad para llevarlas a cabo. Todos tenemos capacidades diferentes. En las personas con discapacidad es igual que en las demás personas sólo que en aspectos que dificultan algunas tareas básicas de su vida: la manera de ver, hablar, entender, comunicar, caminar … pero sólo en una parte, en el resto son igual que tú.
Existen muchos tipos de discapacidad, posiblemente tantas como personas. Aquí te contamos algunas a través de personajes que son reales, aunque imaginarios; reales porque van al colegio contigo o trabajan con tus papás, e imaginarios porque quieren representar a millones de personas en todo el mundo que tienen discapacidad.

Sin embargo, esto no es muy importante … lo que en realidad importa, es que te des cuenta de que todas las personas, con o sin discapacidad,
tenemos muchas cosas en común.
Te animamos a leer este libro en compañía, así podréis ir comentando lo que más os llame la atención o, incluso aportar nuevas ideas. Quién sabe, quizás reconozcáis en alguno de los dibujos a personas que conocéis.
Además, en algunos capítulos podrás jugar con los personajes y con la historia a través de juegos y actividades. Este es un libro para dibujar, escribir y hacerlo tuyo !Esperamos que te diviertas!

Guía