Cómo actuar con los niños que muerden y pegan.

Od adjuntamos este artículo por si es de vuestro interés:

Muchos niños responden a la frustración a través de puñetazos, mordeduras, arañazos y otras formas de agresividad. Este comportamiento se considera normal en la primera infancia pero los padres deben evitar que esta conducta sea habitual.

Muchos padres se preguntan alarmados si es normal que sus hijos pequeños peguen o muerdan a otros niños o incluso a sus padres u otros adultos. Para responder a esta pregunta hay que tener en cuenta algunos factores como la edad del niño y el contexto en el que ocurre ese comportamiento. Es completamente normal que aparezca alguna forma de agresividad entre los 2 y los 4 años ya que en esta edad el niño tiene muy poca tolerancia a la frustración y se enfada cuando las cosas no ocurren como desearía. Como en esta edad los niños no dominan aún el lenguaje, manifiestan su frustración pasando a la acción, ya sea llorando, gritando, con rabietas, pegando, mordiendo, etc.

Los especialistas sostienen que no es raro este tipo de agresividad en los niños pequeños ya que es en esta etapa cuando empiezan a interactuar socialmente y de forma lógica surgen los primeros conflictos. Situaciones en las que dos niños quieren el mismo juguete, o el lápiz no pinta o se le derrumbó el castillo de arena son situaciones en las que el niño puede frustrarse y responder con agresividad.

Responder con una conducta agresiva de este tipo ante una frustración es un comportamiento habitual en los niños de esta edad, por ello los padres no deben alarmarse si sus hijos pegan o muerden en alguna ocasión a algún compañero de clase o a algún adulto.

Factores de influencia para una mayor agresividad
Si bien cada niño es un mundo, existen algunas situaciones que pueden predisponer a que el niño desarrolle un patrón de conducta más agresivo:

    Variables personales: niños con poco autocontrol, que muestran poco respeto a los demás y son emocionalmente inestables tienden a mostrar mayor agresividad entre sus iguales y adultos.
    Variables familiares: niños expuestos a situaciones complejas en el ámbito doméstico como el divorcio o separación de sus padres, u hogares con un ambiente negativo o el uso de métodos educativos no adecuados predisponen a que el niño sea más agresivo.
    Variables ambientales: los medios de comunicación y el entorno en el que se desarrolla y crece el niño también influencian en su comportamiento y modo de afrontar las situaciones frustrantes.
A continuación se listan una serie de recomendaciones para evitar la conducta agresiva en los niños:

    No ser indiferente a sus ataques.
    Ayudar al niño a exponer lo que le pasa con palabras.
    Normalizar el cómo se siente.
    Enseñarle que se puede reaccionar diferente cuando algo sale mal.
    No enfadarse o gritar.
    No responder a sus exigencias.
    Enseñarle a ser paciente.

La mayoría de niños, después de los 4 años, desarrollan el lenguaje y ganan habilidades en comunicación, de manera que van sustituyendo la conducta agresiva por una conducta más reflexiva y comunicativa.
Si la agresividad del niño no coincide con las edades esperables para éste comportamiento ni con los contextos esperables (situaciones de cambio como la muerte de un ser querido, mudanza, etc.) es conveniente consultar a un profesional que nos pueda aclarar la situación y orientar para resolverla.

Fuente: http://faros.hsjdbcn.org/

Estilos de Apego en Educación.

Os adjuntamos este artículo recogido de Educación 3.0 que consideramos de interés, en principio está destinado al profesorado, pero es extrapolabla a las familias, esperamos que os resulte de utilidad:

La manera que tenemos los docentes de relacionarnos con nuestros alumnos es un pilar fundamental para su aprendizaje, no sólo académico sino personal también. Francisco Mora, gran conocedor del cerebro y experto en Neuroeducación, popularizó la frase que daba nombre a uno de sus libros “Sólo se aprende aquello que se ama”.

Estoy totalmente de acuerdo con la frase de Mora, pero añadiría que sólo aprendemos de un maestro al que queremos. De ahí que sea fundamental que los maestros tengamos unas nociones básicas sobre cómo relacionarnos emocionalmente con nuestros alumnos y qué características del maestro hacen que el aprendizaje sea óptimo.

Teoría del apego

Hace más de medio siglo que John Bowlby, médico psicoanalista inglés, desarrolló la teoría de apego. Todos los mamíferos superiores, entre los cuales nos incluimos nosotros, venimos al mundo con la capacidad innata de apegarnos a nuestra/s figura/s de apego para aumentar nuestras probabilidades de supervivencia.

La manera en que nuestros padres nos han enseñado a relacionarnos con los demás, social y emocionalmente, tiene una serie de consecuencias, positivas o negativas, a lo largo de nuestra vida. A través de esta relación de tipo emocional nos dan información sobre nosotros mismos, los demás y el mundo. Muchas de las dificultades, patologías o trastornos que padecemos los adultos en la actualidad, se deben a un mal desarrollo del vínculo infantil. Aun así, afortunadamente, hay un motivo para la esperanza, ya que estos patrones de relación desadaptativos, que en el presente están provocando una manifestación de síntomas, se pueden modificar y reconstruir de una manera más sana, aun siendo adultos.

Pero comencemos construyendo la casa desde el principio y no por el tejado. Quizá dos de las figuras de apego más significativas para un niño pequeño son sus padres y su profesor o profesora. Es por ello que se hace necesario conocer cuáles son las características de una figura de apego segura. La gran mayoría de estudios que se han realizado desde Bowlby hasta la actualidad han llegado a la conclusión de que en torno a un 60% de la población tiene apego seguro, lo cual implica que 4 de cada 10 niños tiene un apego inseguro, con todas las consecuencias que tiene esto para el niño.

A continuación veremos cuáles son las características del apego seguro para que los docentes puedan establecer una correcta relación emocional con su alumnado:

1. Protección

La función principal de un apego seguro consiste en proteger al menor. Los niños, por definición, son dependientes y necesitan del cuidado de las personas que están al cargo de él (madre, padre, profesores, abuelos, etc). Nuestra obligación es ofrecerles entornos seguros y protegidos. Cuando el niño se siente protegido y en un entorno de seguridad, surgen las ganas de explorar lo que le rodea (curiosidad).

En ese punto es importante que los maestros permitamos a nuestros alumnos que exploren y curioseen el lugar donde se encuentran. Si por algún casual ocurriera algo que causara miedo al niño y le hiciera sentirse desprotegido, con la consiguiente llantina, nuestra función consiste en calmar al niño para que vuelva lo antes posible al equilibrio y a la normalidad (homeostasis emocional). Generalmente los niños que tienen un apego inseguro evitativo no son capaces de ser calmados por sus padres o maestros, ya que éstos no tienen dominadas las funciones de protección.

2. Autonomía

Como característica complementaria de la protección tenemos la autonomía. Tan importante para un niño es que sus padres y maestros le den seguridad, como que les permitan y animen a ser autónomos, es decir, a hacer las cosas por sí mismos.

La autonomía será muy diferente según la edad de la que hablemos. Así, por ejemplo, permitir a un bebé de unos meses que está reptando por el suelo que se mueva por el salón saciando su curiosidad tocando todos los juguetes que ve por el suelo, cumpliría con este requisito. Pero también estaríamos favoreciendo la autonomía de nuestra hija adolescente cuando le permitimos que se vaya a estudiar 3º ESO a Londres porque tiene esa necesidad de conocer un nuevo idioma, nuevas amigas y vivir una cultura diferente. En ambos casos estamos en presencia de figuras de apego que permiten la autonomía de sus hijos o alumnos. Los padres o maestros sobreprotectores tienen muy comprometida la autonomía de sus hijos o alumnos. Por miedo a que sean autónomos o les pase algo, no les dejan “volar”.

3. Decodificación

El concepto de decodificación lo acuñó Peter Fonagy. ¿Os acodáis del antiguo Canal Plus? Necesitábamos una llave que decodificara la señal para poder ver el canal. A esto mismo se refiere este concepto. Cuando los niños ven algo en el patio que no entienden, un niño de Bachillerato que les asusta o se pelean con su mejor amigo, necesitan que una autoridad, normalmente una de sus figuras de apego (en el colegio sería generalmente su tutora) le explique qué ha pasado y por qué se sienten de esa manera. Es decir, necesitan que alguien les decodifique lo ocurrido. Alguien se lo tiene que explicar. Tenemos la obligación de darles una explicación o una narrativa a lo sucedido. Cuando los niños nos preguntan algo porque necesitan saciar su curiosidad, tenemos la obligación de darles una respuesta adaptada a su edad (decodificar).

4. Ser visto

El concepto de ser visto incluye varias cosas. Un niño es visto cuando estamos con él al 100%, dejando a un lado lo que estemos haciendo porque lo que en ese momento tiene importancia es el menor. Cuando es el día de Halloween, los niños se disfrazan para ser vistos. Se disfrazan para que les digamos lo terroríficos que van y lo genial que es su disfraz. El ser visto implica tres características:

Atención: prestar atención al niño con todos nuestros sentidos. Sabemos que en ese preciso momento, lo más importante es él/ella.

Afecto: tratar en ese momento con todo el afecto del mundo a nuestros niños. Reforzarles, alabarles, etc.

Normas y límites: el ser visto también implica ponerles normas y límites a nuestros alumnos e hijos. Cada vez que les decimos a nuestros niños NO, les estamos diciendo que les queremos. No te dejo ir al río en este prado porque te quiero.

5. Responsividad

No debemos confundir la responsividad con la responsabilidad. También es importante que las figuras de apego seamos responsables, pero en esta ocasión me refiero a la responsividad. Este concepto se refiere a la idea de que demos respuesta siempre que nuestro hijo o alumno tenga una necesidad de tipo emocional. Consiste en ser contingentes con las necesidades de nuestros hijos. Como figuras de apego debemos responder a todas sus necesidades. Ojo, no confundir necesidades con deseos. Me gustaría (deseo) que me tocara la lotería, pero puedo vivir sin que me toque (no es una necesidad).

Una necesidad para nuestros alumnos es que le atendamos siempre que esté preocupados o temerosos por algo. En cambio, un deseo es querer comerse la tarta entera que ha traído su compañero de clase por ser su cumpleaños. Debemos atender la necesidad emocional de nuestro alumno que está preocupado pero cualquiera de nuestros alumnos pueden vivir perfectamente sin comerse la tarta entera a pesar de que tengan muchas ganas de hacerlo.

Para concluir este artículo, deciros que desarrollar un apego seguro en nuestros niños tiene un efecto de protección futuro muy grande. Aquellos niños que tienen un apego seguro se mostrarán en un futuro con mayor capacidad de tolerar la frustración y el estrés, tomarán mejores decisiones, aprenderán a autorregularse emocionalmente mejor y serán adultos más adaptados en sus entornos. Como os imagináis, en los casos de niños con apegos inseguros (evitativo, ansioso-ambivalente o desorganizado) nos encontraríamos las características contrarias, con las consecuencias tan devastadoras que tendría esto para el niño, el adolescente y el adulto.

Fuente: Educación 3.0

Escrito por: Rafael Guerrero Tomás, Profesor de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid.

¡Cuento para sorprender!

Os adjuntamos este bonito cuento para trabajar la Autoestima con vuestros hijos e hijas recogido en la Web: www.demicasaalmundo.com

La manzana que quería ser estrella

¿Sabías que las manzanas guardan en su interior una perfecta estrella de cinco puntas (a veces de seis) ?

Mostrar este descubrimiento delante de los niños es una actividad de lo más entretenida y sorprendente, pero si además, les enseñas este hallazgo contándoles una bonita historia en forma de teatrillo de mesa, la experiencia se convierte en algo sensacional.

Existen varias versiones de este cuento, pero nosotros hemos montado nuestra propia versión para representar en casa.

La cara de Sunflower  cuando descubrió que dentro de la manzana se esconde una estrella, era para verla, y desde que contamos el cuento por primera vez ya ha jugado infinidad de veces a montar el teatrillo y contarlo.

La historia comienza así…

Había una vez una manzana que siempre había querido ser una estrella. Nunca quiso ser una manzana. Se pasaba los días pensando, ilusionada, cómo sería una vida brillando desde el cielo.

Cada mañana, sus compañeras manzanas la invitaban a unirse a sus charlas y conversaciones divertidas, pero la manzana, nunca quería participar, sólo deseaba ser una estrella.

Un buen día, viendo a una de las ovejas del pastor que balaba hacia el cielo, la manzana le preguntó: 

—¿Ovejita, tú sabes dónde duermen de día las estrellas?

La ovejita, sonriendo, le dijo:

—¿Acaso no sabes, querida manzana, que las estrellas están en el cielo día y noche? La gran luz del sol no nos permite verlas, pero ahí están, en el infinito cielo, siempre con luz. 

A la pobre manzana le entraron muchas más ganas todavía de ser una estrella en lo del alto cielo, y tener siempre luz. Pero era una manzana, y eso la ponía muy triste. 

Otro día la manzana le preguntó a la ardilla, que saltaba de una rama a otra  del manzano:

—Dime, ardilla, ¿las estrellas se mueven o están siempre en el mismo lugar?

La ardilla, sonriendo, le dijo:

—¿Acaso no sabes, querida manzana, que las estrellas se desplazan recorriendo todo el firmamento y a gran velocidad?

—Eso es así—confirmó el caracol.

Con cada cosa nueva que aprendía la manzana sobre las estrellas, le entraban muchas más ganas de convertirse en una de ellas.

Pasó la primavera y la manzana fue creciendo y madurando, triste, ansiando convertirse en estrella. No era feliz.

Llegó el verano, y un día, una familia se acercó hasta el manzano para organizar un picnic bajo su sombra.

Mientras preparaban la merienda, el padre de familia zarandeó el tronco del árbol para conseguir algunas manzanas.

Varias cayeron al suelo, entre ellas, la triste manzana que quería ser estrella.

La hija de la familia la cogió y la olió. Estaba feliz de haber encontrado una manzana tan hermosa para merendar. 

—Mamá, ¿puedo cortarla? 

—Claro cariño, pero hazlo con cuidado. 

La niña, que no sabía muy bien cómo cortar una manzana, la tumbó sobre el plato con el rabito hacia un lado y la partió en dos. 

Cuando separó los dos trozos, la niña se quedó asombrada al ver la estrella de seis puntas que aparecía en el corazón de la manzana. Emocionada, dijo a sus padres: 

—¡Mirad, mirad, qué maravilla! Aquí hay una estrella. 

La manzana había vivido triste toda la vida sin darse cuenta de que dentro de sí guardaba una hermosa estrella y de que, para mostrarla, tenía que abrirse y brindarse a los demás.

¿A que es un cuento precioso? Pues aquí lo tienes para descargar, por si te apetece imprimirlo para aprendértelo mejor y sorprender a tus hijos.

Por supuesto puedes adaptar la versión a los animalitos que tengáis en casa y por si te lo preguntas, funciona con todas las manzanas.

Fuente:http://www.demicasaalmundo.com

Aprender a superar las frustaciones

Hoy compartimos esta propuesta de cuentos y actividades que nos ayudarán a reflexionar sobre la necesidad de aprender a superar los “fracasos” y por tanto a tolerar la frustración.

A propósito de la Frustración

La frustración es una vivencia emocional que se presenta cuando un deseo, un proyecto, una ilusión o una necesidad no se llega a satisfacer o a cumplir.

Cuando un deseo o una ilusión no se cumplen, a causa de la frustración, los adultos -y también los niños- experimentan en mayor o menor medida una serie de emociones como el enfado, la tristeza, la angustia, la ansiedad, etc.

Tolerar la frustración significa ser capaz de afrontar los problemas y limitaciones que nos encontramos a lo largo de la vida, a pesar de las molestias o incomodidades que puedan causarnos. Por lo tanto, se trata de una actitud y, como tal, puede trabajarse y desarrollarse (Fuente: FAROS, HSJD).

Cuentos Propuestos

Sofía la vaca que amaba la música. Este cuento nos gusta porque pone de manifiesto que para NO caer en la frutración debemos desear mucho aquello que hacemos, debemos tener auténtica pasión. Este cuento va de superación y de pasión. Dos ingredientes CLAVES para hacer frente a la frustración.
Las Jirafas no pueden Bailar. En la misma linea que el anterior pero este además añade el tema físico, las jirafas no pueden bailar porque tienen las “patas ” largas … un cuento maravilloso para explicarnos que las únicas barreras que hay son las que nos ponemos nosotros.
La niña que nunca cometía errores. Este cuento nos encanta porque pone de manifiesto que el error es la base del aprendizaje, así que no hay porque frustrarse cuando las cosas no salen a la primera, ese es el camino del aprendizaje .

Actividades Propuestas

1. Descubre Tu Pasión. La Oca

De la misma manera que Sofía tenía una pasión es importante descubrir nuestras pasiones y entender que cuando tenemos verdadera pasión por algo los “fracasos” no lo vemos como tales sino como desafíos como retos a los que tenemos que hacer frente, reflexionar sobre nosotros mismos y sobre cómo actuamos el las distintas situaciones es el objetivo de este juego de la oca, una fantástica excusa para reflexionar y compartir ¿Jugamos?

2. Me equivoco, luego aprendo

De la misma manera que hemos aprendido con el cuento de ” La niña que no cometía errores” debemos aprender que el error es la base del aprendizaje y no hay mejor manera para aprender que experimentarlo, así que os proponemos la siguiente dinámica:

Seleccionar un tema de aprendizaje ( matemáticas, ciencias, ortografía, historia…) .
Hacer un test en forma de preguntas cortas.
Seleccionar al alzar a dos jugadores .
Explicaréis la dinámica del juego: ” Esto es una competición en el que hay dos jugadores que poco a poco irán formando equipos, voy a ir haciendo una pregunta a cada uno de vosotros, el que la acierte, pasa a la siguiente pregunta el que no la acierte tiene derecho a seleccionar a un nuevo miembro para su equipo y tratar así de alcanzar la respuesta correcta”.
Esta dinámica funciona exactamente al revés de lo que estamos acostumbrados, es decir, el que más se equivoca más posibilidades tiene de no equivocarse en el futuro porque construye un grupo que le pueda apoyar.
Es una dinámica que nos ayuda a entender que para aprender muchas veces tenemos que equivocarnos primero para luego salir “vencedores”.
Os recomendamos después hacer una dinámica reflexionando sobre la actividad.
¿Quien tenía más miembros en su equipo?
¿Quién ha ganado?
¿Por qué?
etc.

Fuente:https://cuentosparacrecer.org

Peleas entre hermanos. ¿Qué hacemos?.

Os adjuntamos este artículo visto en «cuentos para crecer» que creemos puede resultar de vuestro interés, ya que es una pregunta bastante frecuente, en los talleres de familias que realizamos, en el bloque de contenidos «resolución de conflictos».

Es natural  que entre hermanos existan momentos de peleas, rivalidades etc. Una de las preguntas que más nos hacéis llegar es ¿qué papel debemos jugar en esta situación?.

El conflicto es natural.

Los conflictos entre hermanos es algo natural y normal, el conflicto sucede en todos los grupos sociales y como tal también en las familias. Como siempre decimos lo importante no es el conflicto sino qué estrategias usamos para resolverlos, ya que una buena gestión de los problemas entre hermanos les hará crecer como adultos capaces de establecer y mantener relaciones emocionales mejores. 

Los conflictos entre hermanos pueden darse por muchos motivos, pero uno de ellos es el hecho de sentirse uno menos importante que el otro, pensando que teniendo una conducta inadecuada con respecto a su hermano conseguirá mayor atención.

Este tipo de situaciones podemos evitarlas previniendo, mediante la valoración de sentimientos y emociones, no pidiendo que realicen cosas que sabemos que por edad es complicado que las lleven a cabo, decirles que el amor de los padres por los hijos no se divide sino que se multiplica, hacerles saber lo importantes que son para los adultos.

Pero una vez que se dan los conflictos, podemos actuar de diversas maneras, que sean respetuosas para ambas partes, pero haciendo ver que esas conductas no son adecuadas.

Estrategias basadas en la Disciplina Positiva

Como en todas las estrategias de diciplina positiva la filosofía es la misma,  aprender del error. Dejarles espacio y oportunidades para que aprendan del error.  Dejarles que los solucionen ellos, para que puedan demostrar la capacidad de resolución de conflictos que poseen. Siempre y cuando el problema no sea peligroso para ninguno de ellos. Ejemplo: empezarán a gritar y discutir, y nuestra actitud será de estar atentos a la situación pero sin intervenir. ¿Qué podemos hacer?.

1. Salir de la situación . Asegúrate de que te ven y vete. Si están buscando captar tu atención el conflicto cesará.

2. “Sopórtalos”. Quédate mirando sin reaccionar, mantente presente pero sin intervenir.

3. “Sácalos”. Saca a los niños de la escena, trátalos por igual y di ” podéis ir cada uno a vuestra habitación hasta que estéis listos para no pelear” ” podéis ir a otro sitio hasta que hayáis solucionado el problema”

Y ¿ qué pasa si la pelea sigue y desencadena agresión? mediaremos separándoles, manteniéndoles un tiempo fuera positivo, para que se relajen y poder tomar la resolución desde la calma. Ejemplo: uno agrede a otro, entonces aparecemos en la situación, les retiraremos a cada uno a un sitio diferente, pidiendo que se relajen y piensen que es lo que les ha llevado a tener esa conducta, y la solución que pueden encontrar a ello. 

y ¿qué hacemos si la pelea no para, es decir, si  no son capaces de resolverlo  solos? intervendremos, pero como he comentado anteriormente, sin tomar parte por ninguno. Ejemplo: entraremos en la situación diciendo que estamos observando que no están de acuerdo en ciertos aspectos, por los que están discutiendo, y que la mejor opción es buscar soluciones que beneficien a todos, aceptando la responsabilidad que tiene cada uno en el conflicto. Se les permitirá que cada uno de ellos explique su punto de vista. Es muy importante decir que la intervención se centrará en buscar solución no en buscar culpables. Se les incluirá en la búsqueda de solución, pensando también la forma en que se actuará cuando se de una situación conflictiva o en la manera de prevenirlo.

Fuente:https://cuentosparacrecer.org

¡Feliz Día de la Familia!

El Día Internacional de las Familias se celebra cada 15 de mayo. Este año se centra en resaltar el papel que juegan las familias y las políticas orientadas a las familias en el fomento de la educación y el bienestar de sus miembros, en particular, la educación infantil y la formación continua para niños y jóvenes.

También destaca la importancia de los miembros de la familia que se dedican al cuidado de los otros —sean padres, abuelos, hermanos, …— y se focaliza en las buenas prácticas dirigidas a conciliar la vida familiar y laboral y a asistir a los progenitores en su papel de educadores y cuidadores. Asimismo, se destacan las buenas prácticas en el sector privado que apoyan a madres y padres trabajadores, así como a los jóvenes y las personas mayores, en sus lugares de trabajo.

La celebración también tiene por objetivo fomentar el debate acerca de la importancia de «los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y la adopción de estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad entre los géneros, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la y de la contribución de la cultura al desarrollo sostenible». (Objetivos de Desarrollo Sostenible Nº 4, meta 4.7).

Lea más sobre la celebración de este año en la nota de antecedentes Documento PDF en inglés

Fuente: ONU.org/es/events/familyday/

La resiliencia como cimiento del futuro.

Os adjuntamos este artículo de Haridian Rodriguez que creemos puede resultar de utilidad:

Por nuestra vida pasan inmensidades de momentos algunos maravillosos, unos buenos y otros no tan buenos. Las personas pasan por situaciones difíciles, ciertas adversidades que nos marcan y que hacen que nuestras vidas tengan un antes y un después.

Pero no estamos indefensos antes esas situaciones traumáticas y difíciles, las situaciones  complicadas pueden hacernos aprender cosas valiosas, no solo superar el trauma sino que también salir fortalecidos de ello. Y este rasgo, de no sólo superar la adversidad sino también el salir beneficiados de una situación traumática se denomina resiliencia, esta palabra viene del inglés (resiliencie) y se trata de un fenómeno que contiene dos aspectos importantes; resistir a la experiencia y rehacerse de ella.

Resiliencia como el milagro moderno

Claro que la resiliencia no significa que la situación adversa no nos haga experimentar emociones negativas, podemos vernos inmersos en una tristeza, rabia,  dolor o sufrimiento. La resiliencia no se trata de una habilidad que nos hace inmunes, en realidad la habilidad consiste en salir beneficiado del daño, de las situaciones complicadas, lo importante es que hayamos aprendido algo acerca de nosotros mismos y para ello tenemos que experimentar emociones negativas típicas de una situación traumática.

¿Quién posee esa característica?

Lo cierto es que la resiliencia es una habilidad y como cualquier habilidad es entrenable, todos podemos ser resilientes, cierto es que algunas características personales favorecen la resiliencia como el optimismo, la tolerancia a la frustración, la seguridad en uno mismo, la capacidad afrontamiento, tener un propósito significativo en la vida, creer que uno mismo puede influir en lo que sucede a su alrededor, tener una buena red familiar o social son claves para favorecer la resiliencia. Todas estas características se fraguan en la infancia y en el modo parental que experimenta una persona. Sin embargo, el no haber tenido personas que favorezcan estas características no significa que la resiliencia no se pueda desarrollar de adulto.

Lo que sucede cuando ha pasado “lo peor”

Cuando hemos atravesado el trauma y hemos salidos fortalecidos de él, es usual encontrarse con un concepto de sí mismo potenciado, ya que aumenta la confianza propia ante cualquier adversidad que pueda suceder en un futuro. Al lograr superar la experiencia adversa las personas nos sentimos capaces de enfrentarnos a cualquier otra situación. Las relaciones personales también pueden verse afectadas ya que las personas valoramos a quienes, en momentos complicados nos han demostrado su amor y apoyo, muchas familias o parejas, tienen las percepción de sentirse más unidas que antes del acontecimiento. Ante la experiencia traumática, algunas personas experimentan sentimientos de compasión y empatía lo que fomenta personas conductas de ayuda. También cambia la forma de ver la vida y la espiritualidad de las personas, ya que cuando un individuo pasa por una situación adversa cambia su escala valores, valora cosas que antes no tenía tan en cuenta y damos prioridad a otras situaciones que quizá antes no lo hiciéramos.

 Fuente: http://www.activaymente.es

Día de la Familia.

El próximo día 15 de mayo se celebra el Día Internacional de la Familia, con ese motivo, desde la consejería de Políticas Sociales, Familia, Igualdad y Justicia os invitamos a la conferencia que lleva por título: “No seas agenda de tus hijos y prepáralos para la vida”, que impartirá Dª Noelia López-Cheda.

Lugar: Casa de los Periodistas (Plaza de San Bartolomé, 5) a las 19:00h.

Noelia López-Cheda es Ingeniera Industrial del ICAI, coach profesional y Master Universitario de Profesor de Educación Secundaria y Bachillerato, por otra parte consultora de Talento y RRHH , así como autora del libro “No seas agenda de tus hijos y prepáralos para la vida” , Esfera Libros.

El objeto de la misma es reflexionar con padres y educadores sobre la necesidad de preparar a las futuras generaciones para un mundo incierto, en el que se suceden los cambios a toda velocidad y que está invadido por la tecnología. “Queremos que los niños sepan buscarse la vida pero no les estamos ayudando a ello: hacer los deberes y trabajos por ellos, acompañar a revisar los exámenes en la Universidad y a entrevistas de trabajo son situaciones  que se dan más de lo que pensamos”.

En esta sesión se reflexiona sobre varios desafíos a los que nos enfrentamos como educadores para ayudar a nuestros hijos/as:

Fomentar la autonomía en cualquier etapa de la vida y desarrollar la actitud para enfrentarse a los retos que plantea la vida.

Descubrir y potenciar el talento individual desde que son pequeños y puedan en el futuro dedicarse a aquello que realmente les apasiona, se les da bien y el mundo necesita.

• Dar estrategias de comunicación adecuadas como herramienta fundamental para conectar con ellos y así poder ayudarles a todo lo anterior.

¡Os animamos a participar!

Programa «Ayúdale ayudándote».

 La Consejería de Administraciones Públicas y Política Local y la Fundación Diagrama han puesto en marcha el teléfono de atención permanente «Ayúdale ayudándote» que ofrece asesoramiento e información a padres, tutores y familiares que sufren violencia por parte de sus hijos o menores y jóvenes con los que conviven.

El teléfono 696 121 212 está operativo violencia filio-parental24 horas al día, los 365 días del año y es la primera medida de la nueva estrategia de lucha contra la violencia marcada por la Ley de prevención, protección y coordinación institucional en la materia recientemente aprobada por el Parlamento de La Rioja. La nueva Ley pone el acento no sólo en la violencia ejercida sobre la mujer sino también en la surgida en la familia o en el ámbito escolar.

El Gobierno de La Rioja inicia este servicio tras constatar en los últimos años un ligero aumento del número de agresiones de hijos hacia sus padres o familiares. La Oficina de Atención a la Víctima de Delito atendió en 2010 un total de 32 casos de violencia de hijos a padres, cifra que supone el 5,8% de los casos de violencia doméstica o de género atendidos por la oficina.

Objetivos del programa

El objetivo es trabajar en la mitigación y solución de este tipo de casos, menos numerosos y denunciados, pero igualmente graves. También permitirá conocer en profundidad las causas, factores y características de estas manifestaciones violentas obteniendo conclusiones que permitirán prevenir y corregir con mayor eficacia estas conductas.

El programa va dirigido a los padres y familiares que sufren maltrato físico o psicológico por sus hijos, menores o jóvenes convivientes y lo padecen en silencio e incluso viviendo situaciones de aislamiento social. En muchas ocasiones padecen violencia enquistada y carecen de las mínimas pautas y apoyo psicológico para sobrellevar la situación.

A través del teléfono, se ofrece a las víctimas asesoramiento sobre como actuar, orientación legal, entrevista con un técnico experto en la materia y acceso a otros recursos sociales y jurídicos especializados. De igual manera, se ofrece a los padres y tutores la posibilidad de supervisar los contactos con el menor en el caso de que exista orden de alejamiento previa autorización judicial y de entrar en grupos de aprendizaje para padres con el fin de preparar la vuelta a casa.

El programa permitirá mitigar graves problemas en el estado de ánimo de los padres, rompiendo su aislamiento social y evitando conductas prodelictivas y violentas de los menores.

 
 
 
 
 
 
 

 

Inteligencia emocional: Las emociones en la vida del niño

 Os adjuntamos este artículo de Cristina López de Urda Roldán, que nos habla de la Inteligencia emocional en la infancia:
Las emociones formanemociones parte de la vida, de nuestro día a día. Todas son necesarias y tienen su función. Por ello, debemos enseñarles a nuestros hijos y alumnos a identificarlas, gestionarlas y vivirlas, todas, sin excepción, incluidas las que consideramos negativas: el miedo, la tristeza, el enfado…
Por sobreprotección, hay una tendencia  a evitar estas últimas: no queremos que estén tristes, que pasen malos ratos… nos gustaría que estuvieran felices y contentos todo el tiempo. Pero esto no es real, la vida no es eso, ni debemos crear la expectativa de que así debe ser.
La vida es un compendio de situaciones que conllevan emociones, momentos agradables, menos agradables y de nosotros depende el cómo gestionarlos para adaptarnos, aceptarlos y aprender en el camino.
Así, en este post,  quiero daros sugerencias sobre cómo trabajar las emociones con los niños:
 
Para identificarlas en uno mismo:
 
  • Cuando los niños no saben hacerlo todavía, debemos ponerles nombre nosotros «¿qué te pasa estás triste? ¿ te has enfadado?»
  • Un libro que nos puede ayudar a esto es «El monstruo de colores» de Anna Llenas. Donde éste tiene todas las emociones desordenadas y una niña le ayuda a ponerlas cada una en su sitio e identificarlas por colores. También está el «Emocionario». Os dejo este enlace donde podéis ver cómo trabajar con él por tramos de edad.
  • www.palabrasaladas.com/emocionario.html
 Para reconocerlas en el otro:
  • Podemos hacerles reflexionar acerca de lo que les puede pasar a los demás. «Mira qué contento está tu hermano» «Eso que acabas de hacer no me ha gustado, me has enfadado» «¿Has visto lo triste que se ha puesto tu amigo cuando le has quitado el juguete?»
  • Es importante que sean conscientes de las emociones de los demás, esto les ayudará en sus relaciones sociales pues la interacción con otra persona depende también de las emociones que intervengan.

Para expresarlas:

  • Un ejercicio que me gusta mucho es el de expresar cómo nos sentimos, al comenzar el día o al terminar. Como he comentado antes, podemos ayudarles a hacerlo si son muy pequeños, verbalizándolo nosotros.
  • Realizar un diario de las emociones de cada día, donde dibujaremos cómo nos sentimos: con caritas, colores (podemos basarnos en los del «monstruo de colores»)…
  • Tener un momento al día de conversación nos puede ayudar y podemos establecer una rutina de comunicación que fomente la confianza.
  • Si queremos que expresen lo que sienten, debemos mostrarnos interesados hacia lo que nos cuentan, escucharles, sin juzgar, dedicarles un tiempo. Esto hará que en un futuro cuando tengan un problema tengan la confianza de contárnoslo.

Para gestionarlas:

  • Éste es un aprendizaje que realizaremos a lo largo de nuestra vida, con las situaciones que nos vayamos encontrando. Por ello, como he comenzado hablando en este post, no debemos evitar ciertas situaciones porque nuestros hijos no experimenten emociones, que nosotros consideramos negativas (la tristeza, el miedo, el enfado…). Traducido en situaciones sería lo siguiente: no ceder ante algo que sabemos que el niño no debe hacer, porque se vaya a enfadar o tener una rabieta; no evitar situaciones que le den miedo (no asistir a fiestas porque al niño le den miedo los globos, los payasos…); ocultar información porque el niño se pueda poner triste (no decirle que se ha muerto su mascota).
  • Debemos acompañarles para que aprendan a gestionarlas, pero deben vivenciarlo ellos mismos. Ante una situación como las que he descrito anteriormente, intentaremos racionalizarla y darle una explicación coherente y adaptada a su pensamiento sobre lo que ha pasado y lo que experimenta.
  • Que vean cómo lo hacemos nosotros, cómo también vivimos diferentes emociones,  que no siempre estamos contentos. A veces me preguntan los padres que si hay que ocultarles que lloramos, por ejemplo. No pasa nada porque nos vean llorar en un momento determinado, eso nos hace humanos, los papás también nos ponemos tristes y llorar es una manera de expresarlo. Es una emoción más. Evidentemente, no vamos a cargar al niño con nuestras preocupaciones, pero si podemos decirles que estamos tristes porque hay algo que nos ha puesto así, sin más, pero que no pasa nada, que es algo normal.
  • Somos modelos, ellos copiarán la conductas que realicemos ante determinadas situaciones, que no se nos olvide.
La educación emocional es tan o más importante que la adquisición de conocimientos porque sin ella no podremos desenvolvernos ni hacerlos útiles. Por tanto, no la dejemos de lado.
«Educar la mente sin educar el corazón, no es educar en absoluto» Aristóteles
                                      
                                                Y tú, ¿cómo estás hoy?
 
 
 
Fuente: Cristina López de Urda Roldán