Adolescentes y móvil: Guía para madres y padres desesperados.

Los móviles,  son uno de los grandes quebraderos de cabeza en la relación padres-hijos.

Algo nuevoguia moviles, ya que nuestros padres no se encontraron con este problema y con el que tenemos que lidiar sin mucho ejemplo. Los móviles, con la excusa de ayudar a estar en contacto, se han convertido en los regalos estrella de comuniones, navidades y cumpleaños.

Su uso puede derivar otros problemas (ciberbullying, privacidad, etc…).

 

 

 

 Síntomas de que el uso del dispositivo móvil se está convirtiendo en un problema para tu hija/hijo.

? Pérdida de la noción del espacio-tiempo : ni dónde, ni cuánto tiempo. El adolescente no es consciente de cuanto tiempo llega a pasar expuesto a su terminal. Se olvida de comer, o lo hace mal. No atiende a horarios…
? Dependencia: se siente desnudo si sale sin su móvil. La nomofobia, o miedo a salir sin su teléfono móvil, forma parte de su día a día.
? Síndrome de abstinencia: Consecuencia del anterior. Cuando no está con su dispositivo, siente ansiedad y mal comportamiento.
? Aislamiento: No total, ya que de forma “virtual” el adolescente se encuentra permanentemente conectado a sus amigos y conocidos. Pero esto le cuesta aislarse de la gente presente. No atiende a estímulos, no responde a conversaciones. Recordamos el phubbing, como el menosprecio a quien nos acompaña por prestar más atención al móvil que a las personas.

Recomendaciones que pueden ayudar para que el uso de los móviles, no sea un problema
? Controla el tiempo de conexión a Internet. Esto no quiere decir que lo utilices como motivo de premio o castigo. Establece unas normas, u horario a la que tu hijo deberá acostumbrarse. Este contrato que una madre preparó a su hijo puede darte algunas ideas.
? El móvil, a la edad adecuada. A veces pecamos de “innovadores” y regalamos un dispositivo a los que no lo necesitan. Una buena edad podrían ser los 13-14 años.
? De igual forma que hablaba del horario, en las normas no olvides añadir unos “que se puede/no se puede” hacer con el móvil. Debemos establecer unos límites claros. Incluyen desde temas económicos (límites del gasto) hasta de comportamiento. Esto evitará posibles problemas derivados: discusiones, bullying, no decir o hacer nada que no harían con tu presencia…
? Establece una contraseña que ambos sepáis. De esta forma ante un robo o extravío la información estará más segura.
? Educa y explica el peligro de compartir información y/o imágenes personales con terceros. Hazle notar como alguien a quién acudir de existir ningún problema. Regañar de forma desmedida puede ocasionar que el adolescente se encierre más y esconda aquello que hace o dice por las redes sociales. Esto es válido tanto si eres su tutor, profesor como padre. El adolescente debe sentir esa seguridad y confianza.
? La más importante y quizás por ello la última. Predica con el ejemplo. Si no quieres que tu hijo esté en la mesa con el móvil, no lo hagas tu. Si no quieres que lo use durante una reunión familiar, igual… Una alternativa puede ser establecer espacios “sin móvil”: comidas, cenas, etc… que ayudarán también al diálogo y relación familiar.

Fuente:Uveni.org

 

Guía para madres y padres con hijas adolescentes que sufren violencia de género.

Fruto de la experiencia vivida durante dos años en el programa de Atención Psicológica a Mujeres Menores de Edad Víctimas de Violencia de Género del IAM, (Instituto andaluz de la Mujer) y especiguia violenciaalmente en los grupos de apoyo a las familias, donde se detectó la demanda de formación, de apoyo y de orientación ante un problema que les resultaba totalmente nuevo y desconocido. Sus dudas, sus miedos, sus experiencias… han servido de base para realizar una guía sistematizada que pretende convertirse en una herramienta para ayudar a otras familias a afrontar la violencia de género que sufren sus hijas, así como servir de apoyo a profesionales que trabajen en este ámbito.    Acceso al recurso

¿Quieres que los niños te hagan caso?

¿Por qué cuesta tanto que los niños hagan caso? Quizás nuestro lenguaje influye en no conseguir la respuesta esperada . Hoy os compartimos una reflexión sobre las principales estrategias de comunicación que podríamos usar para que los niños y las niñas colaboren.

Lo que no es adecuado hacer:

1.- Reproches y acusaciones.

“¡He vuelto a encontrar huellas por toda la puerta! ¿Por qué tienes que  ensuciarla? Y en cualquier caso, ¿cuántas veces tendré que decirte que uses el pomo? Tu problema es que no me escuchas.”

2.- Insultos.

“¡Hay que ser un marrano para tener la habitación tan sucia!”

“Hoy estamos bajo cero y tú te pones una chaqueta de entretiempo. ¿Cómo puedes ser tan memo?¡Mira que llegas a hacer idioteces!”

3.- Amenazas.

“Si no has terminado de vestirte, cuando cuente hasta tres, me iré sin ti.”

4.- Órdenes.

“Quiero que limpies tu habitación ahora mismo”

“Ayúdame a entrar los paquetes. ¡Venga, date prisa!”

5.- Sermones moralizantes.

“¿Te parece bonito lo que has hecho, arrancarme el libro de las manos? Veo que no has comprendido la importancia de tener buenos modales. Lo que intento inculcarte es que si pretendes que los demás sean educados contigo, tú a cambio habrás de ser educado con ellos. No te gustaría que quitasen así tus juguetes, ¿verdad?. Pues procura ser respetuoso con las cosas ajenas.”

6.- Advertencias.

“¡Cuidado, no te quemes!”

“Si  no andas con ojo te atropellará un coche.”

“¡No te subas a ese árbol! ¿Es que quieres caerte?”

“Ponte la chaqueta o pillarás un resfriado”

7.- Victimismo.

“Ya veréis cuando tengáis hijos propios. Entonces sabréis lo que es la crispación”

“¿Ves estas canas? Pues las tengo por tu culpa.”

8.- Comparaciones.

“¿Por qué no te parecerás más a tu hermano? Él siempre acaba sus trabajos con antelación”.

“¿Por qué no vistes como Julio? Va siempre limpio… es un placer mirarle”.

9.- Sarcasmos.

“¿Sabías que tienes un control mañana y te has dejado el libro en escuela? ¡Qué espabilado! Es todo un alarde de inteligencia”.

“¿Esta es tu letra? Quizá tu profesor sabe leer chino; yo, no”.

10.- Profecías.

“Si continúas siendo tan egoísta, nadie querrá jugar contigo. A este paso vas a quedarte sin amigos”.

Está claro que ni los reproches, insultos, amenazas, órdenes, sermones moralizantes, advertencias, victimismos, comparaciones, sarcasmos o profecías invitan a colaborar.

Existen alternativas. Hay maneras de hacer que propician la colaboración de nuestros hijos sin menoscabar su autoestima ni dejarles secuelas de sentimientos nocivos. Y os damos 5 pistas para conseguirlo:

Técnicas de comunicación positiva:

1. DESCRIBIR.

Es difícil actuar correctamente cuando sacan a relucir nuestros defectos. Es más fácil concentrarse en el problema cuando se limitan a describírnoslo.

Cuando los adultos describen el problema, dan a sus hijos la oportunidad de entender por sí mismos lo que hay que hacer.

Tendemos muchas veces a usar con nuestro lenguaje generalidades tipo “Todo está hecho un desastre” cuando lo que nosotros queremos es decir “La habitación está muy desordenada, la ordenamos”. Las generalidades no son alentadoras,  mientras que si nos ceñimos a los hechos concretos es mucho más fácil llevar a la acción.

2.  DAR INFORMACIÓN

La información es mucho más fácil de aceptar que una acusación. Cuando a los niños se les da información precisa, los niños suelen saber de un modo automático cómo han de actuar.

Veamos un ejemplo:

    C.Negativa ” ¿Cuántas veces tendré que decirte que apagues la luz al salir del baño?.
    C.Positiva” La luz del cuarto de baño está encendida”.

3. EXPRESARSE SUCINTAMENTE.

Es necesario expresarse con pocas palabras para propiciar la colaboración. Hay contraste entre una larga parrafada y tres palabras bien dichas, por ejemplo. En este caso “menos es más”.A los niños les disgustan los discursos, los sermones y las explicaciones largas. Para ellos, cuanto más breve sea el recordatorio mucho mejor.

Veamos un ejemplo:

    C.Negativa: ” Niños os he pedido una y otra vez que os pongáis el pijama y lo único que he conseguido es que os quedéis aquí haciendo el payaso os habéis comprometido a poneros el pijama antes de ver la televisión y no veo el menor indicio de que vayáis a cumplir vuestra promesa”.
    C.Positiva: ” Niños, los pijamas”

4. COMENTAR LOS PROPIOS SENTIMIENTOS.

Los hijos tienen derecho a conocer los verdaderos sentimientos de los padres. Al describírselos, seremos honestos si necesidad de herirles. Cuando más efectivos resultan los adultos es cuando hablan sólo de lo que sienten. Es importante hablar en primera persona. Es posible colaborar con alguien que expresa irritación o enfado, siempre que no nos ataque a nosotros.

Veamos un ejemplo:

      C.Negativa: “Para ya eres un pesado”
     C.Positiva: “No me gusta que me interrumpas mientras estoy hablando con alguien”.

5. ESCRIBIR UNA NOTA.

Algunas veces, nada de lo que digamos será tan concluyente como una frase escrita.

Veamos un ejemplo:

    Imaginad que no queréis que los niños vean la televisión hasta que hayan hecho los deberes, podemos enganchar un post-it en la televisión que ponga: ” ANTES DE ENCENDERME , PIENSA ” ¿HE TERMINADO LOS DEBERES? “.

Fuente: Cuentosparacrecer.

Experimento social, los peligros de las redes sociales.

EXPERIMENTO SOCIAL: «Los Peligros de las Redes Sociales»

A lo mejor permitimos utilizar las Redes Sociales a nuestros hijos e hijas (whatsApp, Instagram, Facebook…) en edades muy tempranas y sin demasiado control. En el vídeo podréis ver lo que sucede en un experimento llevado al extremo pero real. Las familias de estos adolescentes no dan crédito a lo que está pasando, confían plenamente en ellos y…

Un dato recogido del Ministerio del Interior «poco más de un tercio de los padres comprueba el perfil que tiene su hijo/a en las redes sociales, qué amigos añade a su red social o la composición de los grupos de WhatsApp y Messenger».

Aconsejo ver el vídeo a las familias y al profesorado, se puede utilizar en alguna tutoría si lo consideráis.

Video

Lo mejor que le puedes preguntar a tu hijo cuando vuelve del colegio.

Si se pregunta a un niño menor de diez años 10 preguntasqué tal le ha ido ese día en el colegio, lo más probable es que conteste con un escueto «bien». La asesoría pedagógica Criar en positivo compartió el pasado jueves un vídeo en su perfil de Facebook en el que se apuntan diez cuestiones que favorecen la comunicación entre padres e hijos. En apenas tres días ha logrado más de 375.000 reproducciones.

«Si mañana pudieras ser el profesor, ¿qué harías?» o «¿Qué ha sido lo mejor del recreo? son algunas de las propuestas que enumera este listado, publicado por vez primera en 2014 en el blog aulaPlaneta, especializado en contenidos dedicados a padres y profesores.

 Además de qué cosas preguntar, aulaPlaneta, aconseja a la hora de intentar hablar con los niños encontrar el momento adecuado para hacerlo, prestarles atención, mantener lejos aparatos electrónicos, mostrarse comprensivos y no insistir si se muestran reacios a charlar.

El vídeo acompaña cada una de estas diez preguntas con ilustraciones y se publicó en el muro de Facebook de Criar en positivo después de que lo enviara una de sus lectoras, comenta a Verne Johannes Ruiz Pitre, una de sus responsables de este blog «de disciplina positiva».

«Criar con respeto es criar seres humanos felices, autónomos, resolutivos y con grandes habilidades de vida», se define a sí misma esta asesoría pedagógica y de crianza.

El blog educativo aulaPlaneta también ha apuntado otras diez preguntas que hacer a niños mayores de diez años, que se acercan a la adolescencia.

 Ver video

El Pais.com

 

 

 

No te enredes en Internet. Guía para Jóvenes.

Guía compuesta por ocho fichas didácticas que incluyen contenidos que van desde explicar qué son los datos personales guia de redes sociales para jóvenesy qué información podría obtener un desconocido de ellos, a las consecuencias de publicar o reenviar fotos y vídeos de uno mismo o de terceros sin plantearse las consecuencias. Ofrece también consejos y recomendaciones en temas como el reenvío automático de mensajes, la utilización segura de contraseña, etc Publica: Agencia Española de Protección de Datos (AEPD)

Guía para jóvenes

Ser o no ser: la configuración de la identidad.

En la adolescencia tiene que construirse una nueva identidad, una imagen propia como resultado de una relación especial: el concepto que tienen de sí mismos y la imagen que les devuelven los demás a través de sus actuaciones. Todas las personas necesitamos encontrar un resultado positivo de esa relación.

La necesidad de ser alguien, de diferenciarse, alcanza su máximo apogeo en la adolescencia.
Comenzar a transformarse y disponer de una mayor conciencia reflexiva les conduce progresivamente a una adaptacIMG_2_identidadión y al propio reconocimiento de sí mismos, especialmente:

  • De su cuerpo: de su atractivo físico, de su capacidad atlética, de su fortaleza o debilidad, de su energía, de su reacción sexual…
  • De su sexualidad: de su poder de atracción, de su desempeño y capacidad sexual, de su masculinidad o feminidad.
  • De sus conocimientos y competencias: de su inteligencia académica, de sus habilidades para relacionarse, de lo que sabe y puede hacer en muchas áreas…
  • De sus creencias, ideología, ideas y sentimientos morales, de su “bondad” o “maldad”.

Este balance entre lo que se va reconociendo, lo que se cree que se puede llegar a desarrollar y las presiones externas por ser de un modo u otro, les llevan a tener un sentimiento variable hacia sí mismos. Ver “Tabla Autoestima«

Puesto que la organización de la identidad se va a organizar en torno a las distintas facetas que componen la imagen, podemos ayudarles mucho en cada una de ellas:

  • Escuchando y preocupándonos por sus intereses.
  • Reduciendo las presiones.
  • Suprimiendo las desvalorizaciones.
  • Empatizando con sus preocupaciones e intereses aunque nos parezcan irrelevantes desde nuestro punto de vista adulto.
  • Reforzando la valoración constructiva de los resultados negativos, el optimismo y la confianza en los nuevos intentos.
  • Proporcionándole la posibilidad de seguir hábitos sanos: buena alimentación, un ritmo familiar que posibilite el descanso y horarios saludables, actividades al aire libre que incluyan ejercicio físico; y poniendo límites a ciertos hábitos peligrosos: que afecten al descanso, a la alimentación, a la salud o a la supervivencia.
  • Posibilitándole alternativas para que explore y actúe. Mostrándonos relajados, sin prisas, con confianza, respecto a la obtención de resultados.
  • Halagando sus progresos y su aspecto.
  • Adoptando una actitud de amor incondicional y firmeza, limitándole en aquello que puede afectar su desarrollo de forma muy perjudicial. Más adelante profundizaremos en qué consiste esa firmeza en los límites.

Aulavirtualfad

Identidades de Género en la adolescencia.

El objetivo central de esta investigación es analizar los estereotipos que giran en torno a lo que significa “ser chico” y “ser chica”, la manera en que se ponen en juego las expectativas, los roles y los referentes colectivos, con una mirada especial a las relaciones interpersonales.

El estudio se pregunta qué elementos definen los rolguiaes de género, si se han producido cambios en las visiones y en los estereotipos, si la visión es compartida y cómo todo ello se traduce en unas relaciones sociales que pueden resultar más o menos igualitarias. Para ello emplea una metodología mixta: una encuesta escolar de 2.154 adolescentes y jóvenes escolarizados de entre 14 y 19 años y dos dinámicas grupales online.

Presentación

 “Más allá de la postura que se sostenga sobre en qué medida los condicionantes psicobiológicos marcan diferencias en la manera de posicionarse y actuar de hombres y mujeres, no cabe duda de que, en gran medida, la diversidad es fruto de condicionantes sociales y culturales, ni de que una sociedad madura debe avanzar en el proceso de igualación, sobre todo en la igualación en derechos y oportunidades”.
Nuestro convencimiento sobre esta realidad, y el compromiso del Centro Reina Sofía de impulsar los avances en una socialización más justa y solidaria de los jóvenes, nos ha llevado a plantear una cuestión básica: cómo se expresa, cómo se va construyendo la identidad de género en esa época crucial que es la adolescencia; los progresos en la igualación,
el análisis de las diferencias, los hitos que hay que superar, los estereotipos que permanecen, las inequidades que se mantienen. Y todo ello, desde la mirada de sus propios protagonistas, chicos y chicas en las edades adolescentes.
De la lectura del informe se desprenden diversas conclusiones, entre otras que no hay motivos para el desánimo. Nuestros adolescentes son mucho más conscientes de las exigencias de la equidad de género, entre otras cosas porque también lo son mucho más de las desigualdades que perviven. Las posturas individuales y los discursos mayoritarios muestran con claridad que hombres y mujeres adolescentes están inmersos en un proceso de cambio que va equiparando responsabilidades y derechos, oportunidades y compromisos.
Pero no es menos evidente que el peso del estereotipo, la presión de esa representación social que tanto condiciona, siguen de manera manifiesta; troquelando la opinión, influyendo en las percepciones y matizando las actitudes; con expresiones rotundas o con dudas y ambigüedades; a través de la persistencia de comportamientos disfuncionales o influyendo en los valores y las postulaciones éticas.
Caminamos pero queda un largo camino por recorrer. El Centro Reina Sofía no tiene más pretensión que la de acompañar, si es posible alentándolos, a los adolescentes en ese camino.
J. Ignacio Calderón Balanzategui
Director General
Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud

Guía

15 cosas que a tu hijo adolescente le encantaría que supieras.

1. Respétame. Yo soy mi propia persona, no sólo tu hijo. Puede que a veces tenga opiniones diferentes de las tuyas. Otras veces tendré ganas, simplemente, de ser tu niño. Respétame de las dos formas.

2. Sigo queriendo divertirme contigo y sentir que en casa estoy seguro y feliz. Así que sonríe.

3. Necesito tomar algunas decisiones por mí mismo, y quizás también cometer mis errores. No hagas mi trabajo ni me saques de todos los apuros. No tienes por qué ser mejor que yo en todo. No seas condescendiente; no tienes por qué impartirme tu sabiduría y experiencia cada vez que tenga un problema. Por favor, deja que yo te pida ayuda. Si no te la pido, quizás quiero solucionarlo por mí mismo. Déjame que despotrique y no me des consejos. A veces, es justo lo que necesito, soltarlo todo y que tú me escuches.

4. A veces, estaré de mal humor y frustrado. Deja que ocurra (pero no permitas que sea maleducado contigo; eso nunca está bien). Quizás sea sólo un estado de ánimo o algo pasajero para lo que todavía no estoy preparado. Si no te pones a hacer cosas a mi alrededor y no me interrumpes o intentas resolverlo a la primera, quizás me sienta lo suficientemente cómodo para contarte las cosas.

5. Confía en que haré mi trabajo. Si no, puedes ayudarme a gestionar el tiempo, pero no pienses que no puedo hacerlo si no te he dado motivos para ello. No des por hecho que no puedo ocuparme de mis cosas sólo por mi edad. Cree en mí.

6. Está muy bien cuando me pides que te cuente lo que estoy aprendiendo o que te explique en lo que soy bueno. No tienes que ser un genio en la programación de ordenadores para que te pueda enseñar algunas cosas chulas, por ejemplo. Dime si te parece bien, y puedo enseñarte estas cosas desde el principio.

7. No me gusta el teatro, y me sorprende lo mucho que te gusta a ti. ¿Te parece mal tener a este alien lunático en tu casa?

8. Si no te gustan mis amigos, parece que no confías en mi criterio o que crees que soy un estúpido en mis elecciones. O las dos cosas. Pregúntame qué me gusta de ellos, qué cosas nos gusta hacer juntos o quién es el último amigo que he hecho. Abre más tu mente. Si, aun así, consideras que mis amigos son una mala influencia, te necesito a mi lado mucho más.

9. A veces me siento completamente abrumado y necesito evadirme un rato. No me estoy convirtiendo en un gusano y no me quedaré en mi habitación mirando una pantalla durante el resto de mi vida. Quizás sólo el resto de la tarde.

10. Discutiré contigo a cada paso que me obligues a dar y que vaya en contra de mis intereses: hacer ejercicio, hacer los deberes, escribir una nota de agradecimiento, tocar el piano, pedir perdón a mi hermana, ducharme, ponerme desodorante… tantas y tantas cosas. Aun así, creo que me tienes que obligar a hacerlo. Sé que me sentiré mejor si sudo y me ducho a diario, si estudio y mañana demuestro que estoy preparado, y esto y lo otro. ¡Lo sé! Pero, por favor, no me agobies. Quizás no soy capaz de hacer directamente lo que debería. Necesito que me lo recuerdes, aunque me queje. Tú sigue recordándome las cosas.

11. Explícame los motivos de tus críticas y castigos. Me da miedo si no entiendo algo que ha hecho que te enfades mucho conmigo. A veces, más que una regañina, lo que necesito es un abrazo o un achuchón. Sobre todo cuando parezco más un puercoespín que un cachorrito.

12. Necesito tener mis propias bromas con mis amigos sin explicártelas. Es así como conectamos. No tienes por qué involucrarte en cada aspecto de mi vida para que yo te siga queriendo y necesitando.

13. Si mi vida social te parece excesiva, quizás tienes que obligarme a tomarme unas pequeñas vacaciones. No obstante, la mayoría de las veces, lo que necesito es reflexionar sobre cómo equilibrar la vida online y la vida real. Ahora tengo la oportunidad de aprenderlo, con tu ayuda. Si me limito a bajar las persianas y a encerrarme en casa sin internet, no podré aprender a edificar una vida normal a través de tus consejos. Tómatelo con calma y deja que te explique lo que ocurre. Habla las cosas conmigo. Pregúntame más y dime menos.

14. Quizás te apetece pasar el rato conmigo, sobre todo si te sientes estresado. Podemos ir al parque o tomar un helado. No está nada mal eso de hacer algo juntos de vez en cuando sin discutir ni tratar de resolver nada.

15. Me gusta que pienses que soy divertido. O interesante. O genial. De hecho, me preocupa lo que pienses de mí. Por favor, dime algo específico de mí que te guste, porque, a veces, yo no soy capaz de encontrarlo por mí mismo. Seguro que pongo los ojos en blanco, pero tus palabras y tu criterio me importan, y lo tendré en cuenta: lo bueno y lo malo. Lo guardaré como un tesoro, aunque pierda las llaves, la cartera y la identificación. Lo cual probablemente pase. Más de una vez. Lo siento.

Y hay otra cosa superimportante que deberías saber: el hecho de que mis opiniones sobre esto o sobre cualquier cosa cambien mañana mismo no significa que no las defienda hoy intensamente. Recuerda que te quiero. Y recuérdame que tú también me sigues queriendo.

Rachel Vail

Guía de redes sociales para familias V1.0

Esta guía tiene como objetivo ofrecer a los padres orientaciones sobre las redes socialguia internetes y el uso que los menores hacen de ellas; dando conocimientos básicos sobre el tema y ciertas pautas y recursos. Elaborada por Antonio Monje Fernández y Miguel Ángel Pereira Baz. Centro Nacional de Desarrollo Curricular en Sistemas no Propietarios. Publica: Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del Profesorado del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Objetivos y características de los materiales

Esta guía  tiene como objetivo ofrecer a los padres orientaciones sobre las redes sociales y el uso que los menores hacen de ellas. La intención es dar conocimientos básicos sobre el tema, ciertas pautas para educadores y una serie de recursos útiles para docentes, padres y menores.

No está pensado como una material cerrado sino como una base para incorporar sugerencias y aportaciones que nos hagan llegar los miembros de la comunidad educativa.

Organización de los contenidos.

El material está dividido en tres partes:

1.-   La primera dedicada a Internet. Trata de dar una visión muy general de este fenómeno y del uso que de él hacen niños, jóvenes y adolescentes. Se ofrece también una explicación de los riesgos y amenazas existentes en la red así como consejos y orientaciones para que los padres puedan educar y orientar a sus hijos para navegar de forma correcta.

 2.-  El segundo módulo está dedicado a ofrecer una información general acerca de las redes sociales: qué son y cómo funcionan, qué tipos de redes sociales existen, cuáles son las más importantes y por supuesto, cuáles son los principales riesgos y amenazas de este tipo de entornos.

3.-   El último módulo ofrece información para que los padres y sus hijos puedan aprender juntos a hacer un de las redes: legislación, pautas de uso para menores y padres, recursos formativos y enlaces de autoridades y organizaciones privadas donde pueden denunciarse abusos y actos ilícitos que se detecten.

Guia de redes sociales sociales