Aprender a superar las frustaciones

Hoy compartimos esta propuesta de cuentos y actividades que nos ayudarán a reflexionar sobre la necesidad de aprender a superar los “fracasos” y por tanto a tolerar la frustración.

A propósito de la Frustración

La frustración es una vivencia emocional que se presenta cuando un deseo, un proyecto, una ilusión o una necesidad no se llega a satisfacer o a cumplir.

Cuando un deseo o una ilusión no se cumplen, a causa de la frustración, los adultos -y también los niños- experimentan en mayor o menor medida una serie de emociones como el enfado, la tristeza, la angustia, la ansiedad, etc.

Tolerar la frustración significa ser capaz de afrontar los problemas y limitaciones que nos encontramos a lo largo de la vida, a pesar de las molestias o incomodidades que puedan causarnos. Por lo tanto, se trata de una actitud y, como tal, puede trabajarse y desarrollarse (Fuente: FAROS, HSJD).

Cuentos Propuestos

Sofía la vaca que amaba la música. Este cuento nos gusta porque pone de manifiesto que para NO caer en la frutración debemos desear mucho aquello que hacemos, debemos tener auténtica pasión. Este cuento va de superación y de pasión. Dos ingredientes CLAVES para hacer frente a la frustración.
Las Jirafas no pueden Bailar. En la misma linea que el anterior pero este además añade el tema físico, las jirafas no pueden bailar porque tienen las “patas ” largas … un cuento maravilloso para explicarnos que las únicas barreras que hay son las que nos ponemos nosotros.
La niña que nunca cometía errores. Este cuento nos encanta porque pone de manifiesto que el error es la base del aprendizaje, así que no hay porque frustrarse cuando las cosas no salen a la primera, ese es el camino del aprendizaje .

Actividades Propuestas

1. Descubre Tu Pasión. La Oca

De la misma manera que Sofía tenía una pasión es importante descubrir nuestras pasiones y entender que cuando tenemos verdadera pasión por algo los “fracasos” no lo vemos como tales sino como desafíos como retos a los que tenemos que hacer frente, reflexionar sobre nosotros mismos y sobre cómo actuamos el las distintas situaciones es el objetivo de este juego de la oca, una fantástica excusa para reflexionar y compartir ¿Jugamos?

2. Me equivoco, luego aprendo

De la misma manera que hemos aprendido con el cuento de ” La niña que no cometía errores” debemos aprender que el error es la base del aprendizaje y no hay mejor manera para aprender que experimentarlo, así que os proponemos la siguiente dinámica:

Seleccionar un tema de aprendizaje ( matemáticas, ciencias, ortografía, historia…) .
Hacer un test en forma de preguntas cortas.
Seleccionar al alzar a dos jugadores .
Explicaréis la dinámica del juego: ” Esto es una competición en el que hay dos jugadores que poco a poco irán formando equipos, voy a ir haciendo una pregunta a cada uno de vosotros, el que la acierte, pasa a la siguiente pregunta el que no la acierte tiene derecho a seleccionar a un nuevo miembro para su equipo y tratar así de alcanzar la respuesta correcta”.
Esta dinámica funciona exactamente al revés de lo que estamos acostumbrados, es decir, el que más se equivoca más posibilidades tiene de no equivocarse en el futuro porque construye un grupo que le pueda apoyar.
Es una dinámica que nos ayuda a entender que para aprender muchas veces tenemos que equivocarnos primero para luego salir “vencedores”.
Os recomendamos después hacer una dinámica reflexionando sobre la actividad.
¿Quien tenía más miembros en su equipo?
¿Quién ha ganado?
¿Por qué?
etc.

Fuente:https://cuentosparacrecer.org

Peleas entre hermanos. ¿Qué hacemos?.

Os adjuntamos este artículo visto en «cuentos para crecer» que creemos puede resultar de vuestro interés, ya que es una pregunta bastante frecuente, en los talleres de familias que realizamos, en el bloque de contenidos «resolución de conflictos».

Es natural  que entre hermanos existan momentos de peleas, rivalidades etc. Una de las preguntas que más nos hacéis llegar es ¿qué papel debemos jugar en esta situación?.

El conflicto es natural.

Los conflictos entre hermanos es algo natural y normal, el conflicto sucede en todos los grupos sociales y como tal también en las familias. Como siempre decimos lo importante no es el conflicto sino qué estrategias usamos para resolverlos, ya que una buena gestión de los problemas entre hermanos les hará crecer como adultos capaces de establecer y mantener relaciones emocionales mejores. 

Los conflictos entre hermanos pueden darse por muchos motivos, pero uno de ellos es el hecho de sentirse uno menos importante que el otro, pensando que teniendo una conducta inadecuada con respecto a su hermano conseguirá mayor atención.

Este tipo de situaciones podemos evitarlas previniendo, mediante la valoración de sentimientos y emociones, no pidiendo que realicen cosas que sabemos que por edad es complicado que las lleven a cabo, decirles que el amor de los padres por los hijos no se divide sino que se multiplica, hacerles saber lo importantes que son para los adultos.

Pero una vez que se dan los conflictos, podemos actuar de diversas maneras, que sean respetuosas para ambas partes, pero haciendo ver que esas conductas no son adecuadas.

Estrategias basadas en la Disciplina Positiva

Como en todas las estrategias de diciplina positiva la filosofía es la misma,  aprender del error. Dejarles espacio y oportunidades para que aprendan del error.  Dejarles que los solucionen ellos, para que puedan demostrar la capacidad de resolución de conflictos que poseen. Siempre y cuando el problema no sea peligroso para ninguno de ellos. Ejemplo: empezarán a gritar y discutir, y nuestra actitud será de estar atentos a la situación pero sin intervenir. ¿Qué podemos hacer?.

1. Salir de la situación . Asegúrate de que te ven y vete. Si están buscando captar tu atención el conflicto cesará.

2. “Sopórtalos”. Quédate mirando sin reaccionar, mantente presente pero sin intervenir.

3. “Sácalos”. Saca a los niños de la escena, trátalos por igual y di ” podéis ir cada uno a vuestra habitación hasta que estéis listos para no pelear” ” podéis ir a otro sitio hasta que hayáis solucionado el problema”

Y ¿ qué pasa si la pelea sigue y desencadena agresión? mediaremos separándoles, manteniéndoles un tiempo fuera positivo, para que se relajen y poder tomar la resolución desde la calma. Ejemplo: uno agrede a otro, entonces aparecemos en la situación, les retiraremos a cada uno a un sitio diferente, pidiendo que se relajen y piensen que es lo que les ha llevado a tener esa conducta, y la solución que pueden encontrar a ello. 

y ¿qué hacemos si la pelea no para, es decir, si  no son capaces de resolverlo  solos? intervendremos, pero como he comentado anteriormente, sin tomar parte por ninguno. Ejemplo: entraremos en la situación diciendo que estamos observando que no están de acuerdo en ciertos aspectos, por los que están discutiendo, y que la mejor opción es buscar soluciones que beneficien a todos, aceptando la responsabilidad que tiene cada uno en el conflicto. Se les permitirá que cada uno de ellos explique su punto de vista. Es muy importante decir que la intervención se centrará en buscar solución no en buscar culpables. Se les incluirá en la búsqueda de solución, pensando también la forma en que se actuará cuando se de una situación conflictiva o en la manera de prevenirlo.

Fuente:https://cuentosparacrecer.org

Inteligencia emocional: Las emociones en la vida del niño

 Os adjuntamos este artículo de Cristina López de Urda Roldán, que nos habla de la Inteligencia emocional en la infancia:
Las emociones formanemociones parte de la vida, de nuestro día a día. Todas son necesarias y tienen su función. Por ello, debemos enseñarles a nuestros hijos y alumnos a identificarlas, gestionarlas y vivirlas, todas, sin excepción, incluidas las que consideramos negativas: el miedo, la tristeza, el enfado…
Por sobreprotección, hay una tendencia  a evitar estas últimas: no queremos que estén tristes, que pasen malos ratos… nos gustaría que estuvieran felices y contentos todo el tiempo. Pero esto no es real, la vida no es eso, ni debemos crear la expectativa de que así debe ser.
La vida es un compendio de situaciones que conllevan emociones, momentos agradables, menos agradables y de nosotros depende el cómo gestionarlos para adaptarnos, aceptarlos y aprender en el camino.
Así, en este post,  quiero daros sugerencias sobre cómo trabajar las emociones con los niños:
 
Para identificarlas en uno mismo:
 
  • Cuando los niños no saben hacerlo todavía, debemos ponerles nombre nosotros «¿qué te pasa estás triste? ¿ te has enfadado?»
  • Un libro que nos puede ayudar a esto es «El monstruo de colores» de Anna Llenas. Donde éste tiene todas las emociones desordenadas y una niña le ayuda a ponerlas cada una en su sitio e identificarlas por colores. También está el «Emocionario». Os dejo este enlace donde podéis ver cómo trabajar con él por tramos de edad.
  • www.palabrasaladas.com/emocionario.html
 Para reconocerlas en el otro:
  • Podemos hacerles reflexionar acerca de lo que les puede pasar a los demás. «Mira qué contento está tu hermano» «Eso que acabas de hacer no me ha gustado, me has enfadado» «¿Has visto lo triste que se ha puesto tu amigo cuando le has quitado el juguete?»
  • Es importante que sean conscientes de las emociones de los demás, esto les ayudará en sus relaciones sociales pues la interacción con otra persona depende también de las emociones que intervengan.

Para expresarlas:

  • Un ejercicio que me gusta mucho es el de expresar cómo nos sentimos, al comenzar el día o al terminar. Como he comentado antes, podemos ayudarles a hacerlo si son muy pequeños, verbalizándolo nosotros.
  • Realizar un diario de las emociones de cada día, donde dibujaremos cómo nos sentimos: con caritas, colores (podemos basarnos en los del «monstruo de colores»)…
  • Tener un momento al día de conversación nos puede ayudar y podemos establecer una rutina de comunicación que fomente la confianza.
  • Si queremos que expresen lo que sienten, debemos mostrarnos interesados hacia lo que nos cuentan, escucharles, sin juzgar, dedicarles un tiempo. Esto hará que en un futuro cuando tengan un problema tengan la confianza de contárnoslo.

Para gestionarlas:

  • Éste es un aprendizaje que realizaremos a lo largo de nuestra vida, con las situaciones que nos vayamos encontrando. Por ello, como he comenzado hablando en este post, no debemos evitar ciertas situaciones porque nuestros hijos no experimenten emociones, que nosotros consideramos negativas (la tristeza, el miedo, el enfado…). Traducido en situaciones sería lo siguiente: no ceder ante algo que sabemos que el niño no debe hacer, porque se vaya a enfadar o tener una rabieta; no evitar situaciones que le den miedo (no asistir a fiestas porque al niño le den miedo los globos, los payasos…); ocultar información porque el niño se pueda poner triste (no decirle que se ha muerto su mascota).
  • Debemos acompañarles para que aprendan a gestionarlas, pero deben vivenciarlo ellos mismos. Ante una situación como las que he descrito anteriormente, intentaremos racionalizarla y darle una explicación coherente y adaptada a su pensamiento sobre lo que ha pasado y lo que experimenta.
  • Que vean cómo lo hacemos nosotros, cómo también vivimos diferentes emociones,  que no siempre estamos contentos. A veces me preguntan los padres que si hay que ocultarles que lloramos, por ejemplo. No pasa nada porque nos vean llorar en un momento determinado, eso nos hace humanos, los papás también nos ponemos tristes y llorar es una manera de expresarlo. Es una emoción más. Evidentemente, no vamos a cargar al niño con nuestras preocupaciones, pero si podemos decirles que estamos tristes porque hay algo que nos ha puesto así, sin más, pero que no pasa nada, que es algo normal.
  • Somos modelos, ellos copiarán la conductas que realicemos ante determinadas situaciones, que no se nos olvide.
La educación emocional es tan o más importante que la adquisición de conocimientos porque sin ella no podremos desenvolvernos ni hacerlos útiles. Por tanto, no la dejemos de lado.
«Educar la mente sin educar el corazón, no es educar en absoluto» Aristóteles
                                      
                                                Y tú, ¿cómo estás hoy?
 
 
 
Fuente: Cristina López de Urda Roldán

Cuento: «Ana y Daniel comparten»

Os adjuntamos este enlace para que podáis descargar gratuitamente un cuento de Araceli Vega, donde nos habla de educar en igualdad. Esperamos que sea de vuetro interés:

Hola! Os dejo el enlace donde podeis DESCARGAR EL CUENTO «ANA Y DANIEL COMPARTEN» que escribí para el Ayuntamiento de Alcalá de Henares para una campaña para prevenir la violencia de género en los niños mediante el desarrollo de valores. Hay cuadernos de actividades para Infantil y Primaria. Espero que sea de utilidad. ES DE DESCARGA GRATUITA http://www.aracelivega.com/libros.php

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3 Ideas para Coeducar en el aula

Os adjuntamos a continuación un artículo  de Alba Alonso que nos ha parecido de interés para dar ideas acerca de la Coeducación desde el ámbito escolar.

Coeducar en el aula de infantil y primaria

Coeducar es algo que tiene que estar dentro de ese currículo oculto que tenemos que transmitir a nuestro alumnado. Comenzando por analizar nuestras propias acciones como adultos fuera del aula, como profesorado dentro de la misma, los materiales que usamos, las metodologías que llevamos a cabo, el lenguaje… Todo ha de ser no sexista y por supuestocoeducar-en-el-aula-coeducacio?n-estereotipos, inclusivo.

En primera instancia todos diríamos que educamos en igualdad desde siempre pero el hábito y el descuido hacen que metamos la pata o estemos fallando en la coeducación muchas más veces de las que nos pensamos. En esta entrada no vamos a hablar de cómo coeducar en general sino que hoy queremos proporcionaros 3 ideas prácticas para coeducar en el aula de lo más sencillas.

A partir de estas 3 sencillas ideas estamos seguras de que se os ocurrirán muchas más. Pero no queremos aturullaros con demasiadas, sino dejaros espacio para que potenciéis vuestra propia creatividad y la de vuestro alumnado. Estas ideas pueden ser llevadas a cabo en prácticamente cualquier asignatura haciendo uso de las temáticas correspondientes. La primera de ellas me la recordaba una colega el otro día en el propio trabajo.

Enseñar autonomía a nuestra infancia también es co-educar

¿Participa tu alumnado en las tareas del hogar? ¿O quedan todas para mamá en muchos casos, o para mamá y papá en otros?¿Ayuda solo la hija o también el hijo?¿Ayudan de igual manera? ¿o niñas y niños realizan tareas distintas además de estereotipadas según su sexo?

Estas son algunas de las preguntas que a través de un simple debate, diálogo o “asamblea” pueden darnos gran cantidad de información sobre lo que está pasando en los hogares. A partir de ahí y adaptándonos a las edades a trabajar podremos realizar sencillas actividades que les proporciones autonomía. Aquí van 3 ejemplos para coeducar en el aula.

1. Aprender a doblar la ropa

Esto es algo que todavía nos cuesta a muchos adultos. Tal vez por eso transmitamos esta actividad como algo tedioso y cansino. Pero ¿y si logramos hacerlo divertido? Os dejo un pequeño vídeo para invitaros a llevarla a cabo en clase.

 

Pensad que si es en inglés podemos practicar los verbos  y vocabulario de la ropa. En matemáticas podemos hablar de cantidades o proporciones. En ciencias podemos hablar sobre el origen de los diferentes tejidos. Y así sucesivamente…

2. Rutinas de limpieza

A veces enseñar rutinas a nuestros/as hijos/as o alumnado es francamente cansino. Porque acabas antes haciendo las cosas tú que enseñando a hacerlas. Pero la autonomía que van adquiriendo les ayudará mucho en su futuro, y créeme a los adultos también. Y si les proporcionamos una pequeña mesa de limpieza en el aula. Allí podrán encontrar papel de cocina, paños para secar, bayetas y un pequeño recipiente donde echar agua.

No pretendemos que les quiten el puesto al personal de limpieza pero sí que se vayan concienciando de lo que cuesta limpiar. Una vez por semana podríamos incluso tener encargados de barrer o vacíar las papeleras en los contenedores adecuados.

3. Ayudar en la cocina

Desde que salió el programa MasterChef niños y niñas han tenido más carta blanca que nunca para cocinar. En nuestras aulas no tenemos fogones claro, pero sí podemos aprender a batir un huevo, hacer masa, mezclar ingredientes… Y todos sabemos que de la cocina y las recetas podemos sacar mil y una actividades para incluir en nuestras asignaturas y proyectos educativos.

La siguiente actividad os encantará porque además estaremos enseñando diversidad. Abajo los estereotipos de todas clases. Y luego a batir el huevo, claro, ;).

Fuente: Alba Alonso (Realkiddys)

Cómo contar un cuento.

Os adjuntamos este artículo de Ana Batres, destinado a la lectura adecuada de cuentos, que puede resultar de interés:

Los cuentos infantiles son una herramienta de suma relevancia para el desarrollo de nuestros peques. Al ser tan importantes, una buena lectura de los mismos ayudará a mejorar este desarrollo. Para ello, os voy a mostrar, desde mi punto de vista, la mejor manera de contar un cuento.
En primer lugar,  cuando vayamos a contar un cuento infantil se debe crear un ambiente idóneo. Debe ser cómodo, tranquilo y suficientemente iluminado. Admariposa-papelemás, es importante tratar a este lugar como un sitio mágico, darle importancia para que nuestros pequeños y pequeñas aprendan que tener un lugar de lectura es algo especial. Así, se le dará también importancia al gusto por la lectura. Un rinconcito de su habitación será suficiente.

También hay que pensar en el tipo de cuento infantil que vamos a leer a nuestros hij@s y/o alumn@s. ¿Para qué edad son? ¿Qué mensaje queremos transmitir? ¿Les van a relajar o a activar? Son distintas cuestiones que debemos tener en cuenta. También debemos dejar elegir a los pequeñines el cuento que quieren que se lea en ese momento, a no ser que queramos trabajar algún tema específico.

Antes de empezar con la lectura del libro es aconsejable hacer distintas actividades que funcionarán como el “precalentamiento” de la historia, sobre todo si es la primera vez que se leen. Por ejemplo, se puede leer el título e imaginar de qué puede ir el relato, mirar la portada y decir lo que nos gusta de ella, se lee también quién lo ha escrito e ilustrado para que vea que también es relevante saberlo.

Después de estas actividades, una buena idea para crear una atmósfera de confianza y relajación es jugar con el cuento antes de comenzar a leerlo. También, sirve para crear expectación, para que los niños y las niñas tengan ganas de empezar con la lectura. Si hacemos estas actividades como rutina, proporcionaremos a los más peques seguridad para seguir las pautas de las actividades y juegos. Un ejemplo de estas actividades es cantar una canción que indique que el cuento va a comenzar y que hay que estar muy atentos y atentas para entender la historia (existen numerosos ejemplos en la red).
    Cuando procedemos a la propia lectura, leemos el cuento poniendo énfasis en los momentos clave, es importante modular la voz para crear distintos ambientes, incluso para crear y dar personalidad a los diversos personajes que nos encontremos en los relatos, acelerar o moderar el ritmo de lectura para crear expectación y favorecer la atención de las niñas y niños.

Además de esto, es fundamental que nos fijemos en los gestos y caras de los pequeños y pequeñas, ver cómo reaccionan y observar si les está gustando o no el cuento y la forma en que lo estamos contando. Si tienen cara de aburrimiento o cansancio debemos preguntar si quieren parar para leer otro libro que les apetezca más o parar del todo. Es posible que much@s se relajen tanto que se duerman, sobre todo si se leen cuentos que tranquilicen con voz moderada. Quizás en otras ocasiones, se animen con la lectura y quieran otro cuento más (y otro, y otro…).

Si nuestros pequeños nos hacen preguntas mientras estamos leyendo un cuento infantil, es muy importante parar la lectura y atender a lo que nos preguntan los niños. Si la pregunta o las preguntas tienen que ver con el cuento, la participación activa de los niños es una manera muy enriquecedora de seguir la historia. En otras ocasiones, no preguntan sino que aportan un dato que se acaba de leer en el cuento, lo ponen en relieve, este hecho es característico de los niños cuando están atendiendo. Sin duda, una buena señal.

Al igual que nuestros peques pueden hacer preguntas, los adultos también podemos hacérselas a ellos. De esta manera, les involucramos en el ejercicio lector e incrementamos el valor de la lectura con las preguntas y las respuestas. Del mismo modo, podemos trabajar alguna actitud tanto buena como mala de algún personaje, o cómo podrían haber solucionado algún problema en el cuento, por ejemplo.

 Tras haber contado el relato, se pueden hacer otra serie de actividades divertidas si se quiere, como hacer algún dibujo si les gusta pintar, realizar las figuras del personaje o de los personajes principales con plastilina o alguna pasta para modelar, contar la historia resumida en una mesa de luz y un sinfín de actividades más.

A mi particularmente me gusta mucho que me vuelvan a contar ellos el cuento en otra ocasión, si no saben leer todavía, mejor. Puede ser un ejercicio muy divertido porque muchas veces, termina siendo otra historia distinta, con personajes y escenas añadidas, síntoma de que les ha encantado la historia, el desarrollo de la imaginación está en pleno auge, están mejorando su expresión oral y con todo ello su autoestima. 

Después de todo esto, solo decir que la lectura es una de las actividades más completas para el desarrollo de nuestr@s hij@s. Además, no puede haber algo tan divertido y bonito como compartir estos momentos con los más peques.

 Fuente: Cuentosencantamagicos 

 

Claves en el desarrollo de la autoestima infantil: ¿cómo potenciarla?

Os adjuntamos este artículo que consideramos de interés:

La autoestima puede definirse como el componente valorativo del “yo”, del autoconcepto, el cual se inscribe dentro de la dimensión más cognitiva. Presenta una connotación motivacionautoestimaal y, por lo tanto, indica tanto el conjunto de opiniones y actitudes que guían nuestro comportamiento, como la forma como nos relacionamos con otras personas y con el mundo de forma general. El carácter valorativo se centra en dos pilares fundamentales: sobre la opinión y aprecio hacia uno mismo y sobre la capacidad que disponemos para mejorar aspectos personales propios y de las personas de nuestro entorno. También se refiere a cómo afrontamos situaciones adversas adaptándonos a las circunstancias, cómo favorecemos el crecimiento personal, emprendemos nuevos proyectos vitales, etc.

La autoestima es un fenómeno relativamente estable y permanente, aunque puede ser modificada a partir de influencias pertenecientes a nuevas experiencias. Tales influencias pueden derivar de los siguientes factores: personales (características físicas y emocionales, capacidades y habilidades personales, aspectos relativos a personas significativas del entorno familiar, escolar o grupo de iguales, etc.) y sociales (valores y creencias culturales). Así, pueden diferenciarse cuatro áreas básicas en la formación de la autoestima global: el área social, el área académica, el área familiar y la imagen física.

El tipo de desarrollo que se dé a partir de los factores indicados está determinado principalmente por la naturaleza de la base del vínculo afectivo establecido durante la primera infancia. A medida que se produce el desarrollo del niño, este va generando opiniones, valoraciones, impresiones, sentimientos y cogniciones de lo que va experimentando durante su crecimiento y maduración. Dependiendo de la connotación que tengan estas manifestaciones, el grado de percepción de aprecio hacia sí mismo y de autovalía se irá configurando de una determinada manera, más o menos adaptativa. Entre las actitudes que favorecen la autoestima pueden destacarse la confianza hacia uno mismo, la seguridad en afrontar situaciones personales e interpersonales, la capacidad de adaptarse a las circunstancias, de mostrarse flexible, tolerante y empático respecto de otros puntos de vista, etc. Aparte de la clase de vínculo afectivo consolidado en edades tempranas, otro aspecto que determina sustancialmente la adquisición de un nivel adecuado de autoestima es el auto-conocimiento (¿quién soy yo?). Este proceso deviene un requisito fundamental para llegar a la autoaceptación y a la valoración positiva de sí mismo.

Demostrar interés y aprecio

Derivado de aquello anterior, el primer aspecto fundamental que se indica a los padres como significativo a la hora de potenciar la autoestima en sus pequeños es que realmente demuestren interés y aprecio por ellos. Los niños tienen que tener constancia clara de que sus padres se preocupan verdaderamente por ellos, que prestan atención a sus necesidades, pensamientos, inquietudes, sentimientos y emociones.

Logros, competencias, habilidades

Por otro lado, el hecho de orientar al pequeño en la consecución de logros, recordándole su competencia, habilidad y confianza en la obtención del éxito permite poseer una disposición más positiva a iniciar proyectos y poner en marcha nuevos retos personales. Es relevante, para conseguir un efecto más intenso en esta práctica, analizar conjuntamente con el niño qué sensaciones experimenta cuando realiza una acción en la cual se sabe competente, de forma que se hace consciente una auto-percepción más positiva. Por eso, siempre según su desarrollo y maduración personal, los educadores deben facilitar todas las oportunidades que se presenten para que el niño haga uso de su autonomía e independencia; es importante dejarle tomar sus propias decisiones (aunque en alguna ocasión nuestra visión adulta pueda discrepar de la suya) y realizar una reflexión conjunta sobre qué resultados se han obtenido (tanto los exitosos como los erróneos) para otorgarles un significado de oportunidad de aprendizaje, en lugar de la concepción de haber fracasado. Los adultos podemos servirles de guía presentando diferentes opciones sobre las cuales decidir, pero tiene que ser el niño quien efectúe la elección final.

La idea de que padres o educadores no deben realizar aquellas acciones que él pueda llevar a cabo por sí mismo hay que tenerla siempre presente, siendo aconsejable el destierro de la sobreprotección y la preocupación excesiva sobre las posibles consecuencias derivadas de las decisiones que el niño toma.

 

Refuerzo de conductas y actitudes adecuadas

Otro aspecto fundamental hace referencia a enfatizar el reconocimiento y el refuerzo positivo de aquellos comportamientos y actitudes adecuadas y la disminución de la crítica negativa y destructiva, chantajes o amenazas. Por eso, no es recomendable la instigación en exceso sobre su comportamiento, así como tampoco recordarle con frecuencia aquellos aspectos que tendría que mejorar o que no resultan del todo satisfactorios. Parece de mayor utilidad recordar las ventajas que posee un comportamiento adecuado para que él mismo pueda analizar las consecuencias de su comportamiento y qué decisión tiene que tomar sobre cada cuestión. Relacionado con esto, tiene que tenerse en cuenta que el niño presenta su propio ritmo de aprendizaje y mejora; por eso tiene que respetarse el hecho de que los avances se den más lentamente de lo esperado por los padres u otras figuras cercanas; el hecho más significativo es que se produzca tal evolución.

Finalmente, y a modo de conclusión, parece indispensable no centrarse en el refuerzo exclusivo de logros a nivel cuantitativo. El aprecio hacia el niño tendría que ser incondicional y no estar sólo basado en los éxitos obtenidos. Es más razonable premiar con reforzadores intangibles, sociales y afectivos por el logro de hitos en los cuales se valore el esfuerzo y se recompensen los aspectos cualitativos. Resulta adecuado, por lo tanto, que el niño trabaje en el establecimiento de objetivos personales realistas y muy definidos, siempre que estos repercutan en una mejora en su bienestar y satisfacción personal dejando de lado la comparación respecto con los pares u otras personas significativas de su entorno.

Fuente:psyciencia

Regalar tiempo, un recuerdo imborrable.

Os adjuntamos un artículo de Elvira Fernández Peña, que nos ha parecido muy interesante, «regalar tiempo en Navidad».

Cuando eres niño, la Navidad es una de las fechas más especiales y memorables del año. Levantarse con la ilusión de la magia, de disfrutar de los días de vacaciones y de fiesta, de jugar con los regalos en familia,… Sin embargo, este momento ha ido cambiando con los años, paralelamente a cómo ha ido cambiando nuestra sociedad. Las mañanas navideñas en familia se han  ido transformando en las montañas de juguetes y regalos que parecen no acabar nunca. regalar-tiempoLo material ha sustituido a lo emocional y ahora demostramos el cariño, en muchas ocasiones, con el objeto; sin hacer un balance sobre la incidencia que lo material muestra en nuestra infancia. Por este motivo, una corriente impulsada inicialmente desde el mundo de la psicología, nos recuerda algo que aunque ya sabíamos, ha permanecido oculto en nuestros corazones durante bastantes pascuas: «Regala Tiempo»

Es una realidad innegable, que a pesar de los cambios sociales que presenciamos, la familia sigue siendo el principal sustento de la sociedad, más allá de sus variedades y estructuras. Por este motivo, el apego, la cultura y los estilos de crianza definen toda una serie de tradiciones que aunque se transforman, no pierden su esencia. Este es el caso del día de Navidad, que pretende aunar un espíritu de felicidad mediante los presentes, las costumbres, las historias, la magia y el misterio.

Esta semana nos hacíamos eco en nuestra fanpage en facebook de este vídeo que muestra cómo las prioridades en los regalos han cambiado, aunque nunca dejaron de estar presentes. El tiempo se convierte en nuestro regalo más preciado. Experimento  

Evidentemente, nos es imposible ponernos en la situación que propone el vídeo con los niños. Pero igualmente, sí nos sirve para concienciar de la importancia de disfrutar de los nuestros por encima del regalo material, del objeto.

Los niños no recordarán aquel juguete que tenía luces y colores ni aquella videoconsola más de lo que recuerden aquella nochebuena que encendisteis las bengalas, más que aquella Navidad que os fuisteis de viaje, más que aquella tarde de risas jugando todos juntos al fútbol después de la comida familiar. La apuesta actual para que los niños recuerden los regalos es ofrecer emociones. 

La tradición de regalar juguetes era básica en años de dificultades económicas, en las cuáles un regalo muy de vez en cuando era instantáneamente relacionado con el contexto cultural de una fecha señalada. Pero en momentos en los cuáles los niños tienen de todo, las emociones que conectan con la memoria a largo plazo, tienen que ir más allá del simple materialismo. Los recuerdos se gestan con lo emocional y significativo.

Así que estas navidades, te proponemos no que cambies los regalos de toda la vida, sino que sumes. Que sumes regalos no materiales para pasar tiempo con los niños que hagan de tus propuestas recuerdos imborrables.

1. Día sin tecnología

En muchas ocasiones los más pequeños de la casa nos ven conectados en exceso, sin prestar atención a lo realmente importante, ellos mismos. Un día con los móviles apagados es difícil, pero vale la pena intentarlo. Ir a pasar el día al monte o a la playa, aunque haga frío, sin dispositivos electrónicos, sin wi-fi, sin ordenadores, sin televisión. Un día sin videojuegos y sin informática, dedicando tu tiempo a ellos. Impagable.

2. Carta de agradecimiento.

Para toda la familia, puede ser un buen recurso escribir una carta de agradecimiento. Dar las gracias es terapéuticamente positivo y nos ayuda a fijar valores. Dar gracias a la vida, a la familia, nos puede acercar a momentos lúdicos pero también formativos, donde el aprendizaje se fusione con la parte emocional de agradecer la dicha de estar juntos.

3. Componer una canción juntos.

Componer unas rimas pedadizas está al alcance de todos. Y si alguien en casa toca la guitarra o algún instrumento para acompañar, la fiesta está asegurada. Esta actividad creativa puede hacer de una tarde de Navidad algo memorable, todos juntos entre risas y trabajando en equipo. Además lo que uno compone, perpetúa. Siempre puedes volver a cantarla, como una tradición.

4. Visita a los abuelos.

Una tarde en casa de los abuelos como visita de Navidad es un regalo para todos. Compartir momentos de barullo y risas contando anécdotas y recuerdos de miles de años atrás.

5. Una tarde de voluntariado.

Conocer realidades distintas a la nuestra puede ser un regalo perfecto en nuestras fechas, más si se hace en familia. Acompañar a nuestra infancia en actividades de voluntariado, marcará valores sociales de por vida. Si pasar tiempo de calidad con los nuestros es la consigna, haciéndolo mientras ayudamos a quienes más lo necesitan será un regalo irremplazable.

6. Cine, música, teatro y más.

Acompañarlos al cine, a un concierto o musical, al teatro,… Hay cientos de opciones de emplear tu tiempo en ellos. Estos son recuerdos imborrables que perduran por siempre. La primera película en el multicines, el concierto de su grupo favorito. Si los acompañas en estas actividades formarás parte de la CPU de su memoria seguro.

7. Mannequin challenge.

¿Por qué no ponerse algo frikis en estas fiestas? Me considero fan de este modo de hacer piña artístico y que aúna tantas destrezas. Concentración, atención, dramatización, equilibrio, etc. Les encantará.

8. Ese largo etcétera.

Y como esto mil ejemplos, nada que no conozcas. Una excursión, un juego de mesa, hacer sombras chinas, un teatrillo improvisado, una tarde de loca repostería, una manualidad en equipo, un paseo en tren, jugar al escondite, jugar a los gestos, bailar hasta agotarse, una gimkana, disfraces, repasar esas viejas fotografías,… Actividades todas ellas con un punto en común, un regalo imborrable. Tu tiempo.

Fuente:La atención selectiva 

 

 

Un nuevo estilo de juguetes sin etiquetas de género.

Queridas Familias, se acerca la Navidad y es momento de tomar decisiones para la compra de juguete12_dic_nuevo_estilo_juguetes_v1-01s de nuestros hijos e hijas. Os adjuntamos este artículo escrito por Alba Alonso, que nos ha parecido de interés:

Juguetes “para niños” o juguetes “para niñas”. En esas dos categorías se siguen dividiendo los juguetes en las navidades de 2016. No hay ningún cartel que así lo indique, pero parece que ya no hace falta. La publicidad y los medios de comunicación entre otros ya se han encargado de llevar a cabo tal separación a través de los colores y el tipo de juguetes. Pero, ¿y si mezclásemos juguetes de ambos mundos? ¿jugarían niños y niñas con ellos?

Juguetes “masculinos o femeninos” en un único juguete sin etiquetas.

Eso es exactamente lo que hicieron desde la emisora CapeTalk de CapeTown, Sudáfrica. Su proyecto #breakthemould decidió unir juguetes o accesorios de ambos mundos para crear nuevos juguetes de la mano del creativo Graham Lang, CEO de Y&R South Africa y Africa.

El verdadero objetivo del proyecto era saber si niños y niña jugarían con estos nuevos jugutoys-examples-breakthemouldetes, y si lo harían por igual. También fue interesante conocer la opinión y reacción de los padres y madres al respecto ¿comprarían ese tipo de juguetes? Estos nuevos juguetes sin etiquetas juntan ambos mundos para presentarnos a un malvado ejerciendo de papi con su bebé, a un superhéroe que es un”cocinitas”, a una “princesauria”, o a una hada ninja entre otros.

El resultado del experimento #breakthemould

El experimento reunió a familias para observar sus actitudes y opiniones antes los nuevos juguetes sin etiquetas de género. Según Graham Lang los padres fueron algo escépticos, pero a los peques les daba igual, simplemente querían jugar! En el siguiente vídeo-documental del experimento conducido por la locutora Pippa Hudson podréis observar algunas de estas reacciones: Video

Esta acción nos ha encantado, porque cuestiona, porque implica tolerancia, y porque sobre todo respeta las personalidades únicas de cada niño y cada niña.

http://www.realkiddys.com

 

Cinco ventajas de educar mediante el refuerzo positivo.

La técnica del bolígrafo verde, que apuesta por destacar los aciertos en vez de los errores, ha saltado recientemente a las redes sociales como ejemplo práctico y sencillo de una forma de enseñar basada en el refuerzo positivo. Te explicamos en qué consiste y cuáles son las ventajas de este enfoque, para que lo apliques en el día a día en la educación de tus hijos.

EL BOLÍGRAFO VERDE Y EL REFUERZO POSITIVO

La técnica del bolígrafo verde es tan simple como eficaz. Los artículos que en las últimas semanas han proliferado en Internet sobre este método relatan la historia de una madre que, al trabajar en casa con su hija series de letras y símbolos, optaba por marcar con bolígrafo verde las que mejor le salían, en vez de tachar o resaltar con rojo las que no estaban bien hechas. Este gesto evitaba centrar la atención de la pequeña en los errores y, en cambio, la ayudaba a fijarse en lo que hacía bien y repetirlo.

El método del bolígrafo verde es un ejemplo cotidiano basado en la teoría del refuerzo positivo, que mantiene que un comportamiento o actitud valorado positivamente tiende a repetirse. La recomendación, por lo tanto, es que en vez de limitarnos a castigar o regañar al niño por aquello que hace mal, resaltemos y valoremos las conductas o acciones positivas para perpetuarlas.

CINCO VENTAJAS DE EDUCAR MEDIANTE EL REFUERZO POSITIVO

Puedes aplicar la teoría del refuerzo positivo en casa en múltiples ocasiones: cboligrafo-verdeon los deberes de tus hijos, las labores que realizan en casa, su comportamiento en diferentes momentos o circunstancias, su modo de reaccionar ante los problemas… Para ello, solo debes recordar fijarte en lo positivo y no limitarte a destacar los errores, fallos o comportamientos inadecuados de tu hijo. No es necesario que recurras a premios o recompensas materiales: reconoce sus buenas actitudes con tu atención y tus elogios. Con esta sencilla actitud aprovecharás los beneficios del refuerzo positivo en el niño. Entre otras ventajas, este método:

1. Afianza los conocimientos. Cuando marcaba los símbolos que hacía bien, la madre del bolígrafo verde estaba dirigiendo la mirada de su hija hacia ellos y la ayudaba a fijarlos mejor en su mente, como una fotografía. Con el refuerzo positivo ayudas al niño a recordar lo que está bien, ya sea un símbolo, un contenido teórico de cualquier asignatura o una actitud. Esto contribuye a afianzar lo bueno o correcto y a desechar lo negativo o incorrecto.

2. Estimula el esfuerzo. Al sentir que se reconoce algo que ha hecho correctamente, el niño aprende a valorarlo y entiende que esforzarse por conseguir un buen resultado merece la pena. Así, incluso cuando ya haya dominado esa destreza, conocimiento o habilidad que hemos reforzado de forma positiva, aplicará la misma lógica del esfuerzo recompensado para el próximo reto que se le plantee.

3. Fomenta la receptividad. Si nos limitamos a criticar y destacar los fallos, el niño acabará perdiendo el interés y no prestará atención a indicaciones que solo le dicen lo que no debe hacer. En cambio, al incluir comentarios positivos y señalar lo que hace bien contribuiremos a que esté más receptivo y asimile mucho mejor cuál es el camino correcto para lograr más aciertos y menos errores.

4. Motiva y crea conductas. A través del reconocimiento de sus aciertos ofrecemos al niño un estímulo, despertamos su ilusión y sus ganas de actuar correctamente y hacer bien las cosas, ya sea un examen, una tarea en casa o un comportamiento social. El método del refuerzo positivo contribuirá a motivarle en busca del premio o aprobación pero, con el tiempo, creará una conducta, un hábito que formará parte de su personalidad. Así, el reconocimiento puntual y externo se verá sustituido por la propia satisfacción personal.

5. Mejora la autoestima. El refuerzo positivo no solo tiene ventajas en el ámbito escolar o educativo, sino que ejerce una influencia esencial en el plano psicológico y en el comportamiento. Al destacar lo que ha hecho bien ayudamos al niño a detectar sus fortalezas y mejorar su autoestima, evitamos el desánimo y la frustración y contribuimos a que construya una imagen de sí mismo real y positiva. 

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