8 Estrategias para fomentar la autonomía en nuestros hijos.

Os adjuntamos este artículo que creemos puede resultar de interés para favorecer una adecuada autoestima en nuestros hijos e hijas.

Las bondades de incentivar la autonomía en nuestros hijos e hijas son muchísimas; de esta manera estamos sembrando en ellos y ellas independencia, responsabilidad, orden, seguridad, autoestima, recursividad, tolerancia a la frustración, entre otras. 

Lo cierto es que para educar en la autonomía hay que dejar de lado la sobreprotección. Proteger más de la cuenta a los hijos puede crear en ellos vacíos en el plano psicológico como inmadurez, inseguridad, dependencia, debilidad, nerviosismo, timidez, poca tolerancia al fracaso, escasa capacidad de adaptación. Asimismo, se pueden entorpecer los procesos físicos que marcan cada edad.

La psicóloga y profesora de educación infantil, Virginia González, explica cómo una actitud sobreprotectora puede influir de forma negativa en los hijos: “Si en lugar de apoyar al niño, sugerirle y guiarle para que aprenda por sí mismo, le imponemos, vigilamos y le damos todo solucionado, lejos de ayudarle a crecer, el niño tendrá un escaso desarrollo de sus habilidades (vestirse, comer…) y adoptará una postura de pasividad y comodidad, ya que interiorizará que sus padres, de los que tendrá una gran dependencia, siempre están dispuestos a ayudarlo”. 

De la misma manera, la autoestima y la seguridad en sí mismo se pueden ver afectadas, incluso el niño se podrá sentir incapaz de resolver sus problemas, “le costará mucho tolerar frustraciones, posponer las gratificaciones y no sabrá valorar lo que tiene” añade la experta en conmishijos.com

De ahí la importancia de enseñar a los hijos a resolver las dificultades en la medida de sus capacidades, obviamente el grado de dificultad deberá ir aumentando conforme a la edad, pero desde muy pequeños se debe sembrar en ellos la semilla de la independencia y la recursividad.

¿Cómo fomentar la autonomía? Mira estas 8 estrategias

Cuando los padres acostumbran a los hijos a hacerles todo, los niños se acostumbran a no hacer nada. Es necesario otorgarles a los niños responsabilidades de a poco y dejarlos que vayan desarrollando su autonomía. Sólo con la práctica, van a poder desarrollar habilidades y adquirir hábitos. En LaFamilia.info te damos las siguientes pautas.

1. Exigirles de acuerdo a la edad.

2. Darles pequeños encargos a medida que van creciendo. Puedes tomar varias ideas de este artículo > Tareas hogareñas que pueden hacer tus hijos según su edad.

3. Permitirles “ser” ellos, partiendo de la seguridad y el amor.

4. Darles las herramientas para superar los obstáculos, no resolver las cosas por ellos.

5. Proyectarles seguridad, entusiasmo, autoestima; recuerda que los hijos siempre observan a sus padres.

6. Estimularlos para que investiguen y socialicen. Hablarles claro para que se relacionen con los demás seguros de sí mismos.

7. Permitirles que exploren su entorno con nuestra supervisión. Lo ideal es que los padres los acompañen en esa exploración para que puedan aprender con seguridad y se creen lazos más fuertes.

8. Dejarles que tomen cierto tipo de decisiones, les ayuda a formar su criterio.

Fuente:lafamilia.info

Herramientas de Comunicación Positiva.

Os adjuntamos este artículo visto en “cuentosparacrecer”, que creemos puede resultar de interés en nuestra tarea educativa:

Hoy compartimos una reflexión sobre el lenguaje y os damos herramientas de comunicación positiva.

Las palabras cuentan 

Las palabras o el vocabulario que utilizamos para describir una situación, hablar sobre nosotros, exponer experiencias … dicen mucho de nosotros y de nuestra manera de pensar.

La mayoría de las personas no somos conscientes de las palabras que utilizamos ni de las metáforas con que describimos nuestra vida o nuestros problemas. Las palabras tienen poder, poder de crear y de destruir.

Podemos comunicarnos con palabras positivas que nos faciliten un bienestar emocional o con palabras negativas que nos hagan entrar en un círculo de desesperanza. Frases como “estoy harta de este trabajo que nadie valora”, “no vale la pena esforzarse porque no hay remedio”, etc… crean un tipo de reacciones neurológicas y físicas que nos restan energía y que nos hacen entrar en una espiral de desmotivación y alienación. Las palabras que utilizamos con frecuencia dan forma a nuestro futuro, ya que son el hilo que unen nuestras experiencias.

Hemos reflexionado poco sobre el impacto que tienen nuestras palabras sobre los niños, muchas veces les enviamos intencionadamente mensajes negativos que no facilitan nada, ni su desarrollo personal ni la adquisición de nuevos aprendizajes. Cuántas veces hemos dicho o escuchado palabras o frases como “no sabrás hacer esta actividad, es demasiado complicada para ti”, “lo has hecho muy mal”, etc… Son frases que solo aportan a los críos una sensación de fracaso, desidia o impotencia. Sería mejor utilizar frases como “qué ejercicio sabrás hacer mejor de este tema”, “piensa cómo puedes mejorar lo que has hecho ¿quieres que te ayude?”, etc…No se trata de que dejemos de usar determinadas palabras, sino de que aprendamos a seleccionar aquellas palabras que nos refuercen positivamente, que nos aporten motivación e interés para crecer. 

Impacto de las palabras en nuestra actividad cerebral

Luis Castellanos juntamente con el neurobiólogo Paco Muñoz realizaron un estudio clínico para determinar el impacto de las palabras de acción positiva en nuestra actividad cerebral. El principal resultado obtenido del estudio es que el simple contacto con sus propias palabras positivas de relevancia personal induce a un procesamiento cerebral incrementado, si se compara con el efecto de las palabras negativas.

Qué es la Comunicación Positiva

La comunicación positiva es la comunicación que nos permite expresar lo que sentimos, pensamos y deseamos de modo claro, sin afectar o dañar a los demás. Implica la expresión teniendo en cuenta los sentimientos, necesidades y deseos de los demás.

Comunicarnos positivamente requiere honestidad, sinceridad, valentía, firmeza y autocontrol.

Exige tener en cuenta a los otros, explicarles lo que pensamos, queremos, sentimos o el por qué hemos tomado una decisión en la que están implicados, pero que no les dañe o lastime. Con frecuencia agredimos a los demás, a veces conscientemente, y otras, sin darnos cuenta, pensamos sólo en nosotros mismos y nos olvidamos de lo que el otro piensa y siente y de cómo le puede afectar lo que le estamos diciendo o lo que hemos decidido hacer.

 Herramientas de Comunicación Positiva 

Habilidades de Comunicación para Conseguir Colaboración

  1. Describe el Problema

Es difícil actuar correctamente cuando sacan a relucir nuestros defectos. Es más fácil concentrarse en el problema cuando se limitan a describírnoslo .Cuando los adultos describen el problema, dan a los niños la oportunidad de entender por sí mismos lo que hay que hacer. Tendemos muchas veces a usar con nuestro lenguaje generalidades tipo “ Siempre hablas cuando no debes” cuando lo que nosotros queremos es decir “ Necesito silencio para entender qué vamos hacer ahora”. Las generalidades no son alentadoras, mientras que si nos ceñimos a los hechos concretos es mucho más fácil llevar a la acción.

  1. Da Información

La información es mucho más fácil de aceptar que una acusación. Cuando a los niños se les da información precisa, los niños suelen saber de un modo automático cómo han de actuar. Veamos un ejemplo:

  • C.Negativa ” ¿Cuántas veces tendré que decirte que recojas tu mesa cuando acabes?”
  • C.Positiva” La silla no está  bien puesta, los lápices están encima de la mesa”

3.Menos es mas.

Es necesario expresarse con pocas palabras para propiciar la colaboración. Hay contraste entre una larga parrafada y tres palabras bien dichas, por ejemplo. En este caso “menos es más”. A los niños les disgustan los discursos, los sermones y las explicaciones largas. Para ellos, cuanto más breve sea el recordatorio mucho mejor. Veamos un ejemplo:

  • C.Negativa: ” Niños os he pedido una y otra vez que cuando explico algo tenéis que estar en silencio, sino lo hacéis entonces no entendéis qué tenéis que hacer y entonces, no hay manera de avanazar”
  • C.Positiva: ” Niños, silencio”
  1. Comenta tus sentimientos .

Al describir nuestros sentimientos, seremos honestos sin necesidad de herirles. Cuando más efectivos resultan los adultos es cuando hablan sólo de lo que sienten. Es importante hablar en primera persona. Es posible colaborar con alguien que expresa irritación o enfado, siempre que no nos ataque a nosotros.

Veamos un ejemplo:

  • C.Negativa: “Basta ya estáis muy pesados”
  • C.Positiva: “Me pone muy triste y enfadad que cada vez que os quiero contar algo estéis hablando y no me hagáis caso, es muy frustrante porque os lo he dicho muchas veces”
  1. Escribe una nota.

Algunas veces, nada de lo que digamos será tan concluyente como una frase escrita. Veamos un ejemplo: Imaginad que escribís en la pizarra ” CHICOS, ME HA DICHO MARÍA QUE HOY TIENE COSAS MUY IMPORTANTES QUE CONTAROS PERO NECESITA SILENCIO . ATENTAMENTE VUESTRA PIZARRA QUE OS QUIERE”.

Habilidades para dar Corrección

El doctor Ginnott una de las personas que más ha hablado sobre el valor del castigo dice lo siguiente: “Un niño debe experimentar las consecuencias de su conducta, pero no un castigo”. El doctor Ginnot insiste en decir que el problema del castigo no soluciona nada, que más que formar “deforma” porque el niño, en vez de lamentar su mala acción y buscar la manera de enmendarse, se obsesiona sólo con fantasías venganza. En otras palabras, que al castigar a una criatura le privamos del importantísimo proceso interno de enfrentarse a sus propios errores.  Si el castigo no es eficaz porque “deforma”… ¿por qué podemos reemplazarlo?

  • Señalar la manera de ser útil.

CN: “Si no paráis os dejo sin recreo”

CP: ” Me sería de gran ayuda en vez de que corretearas que me trajeras el pagamento , por favor”

  • Expresar una censura rotunda, sin atacar el carácter del niño.
  1. “Si te comportas como un salvaje te expulsaré de clase”

CP . ” No me gusta nada esta situación. Es muy molesto para los demás que los niños corran y griten por el pasillo”

  • Manifestar nuestras expectativas.
  1. No volveré a dejarte nunca mis herramientas, ¡qué desastre!
  2. Cuando presto mis herramientas espero volverlas a encontrar en las mismas condiciones.
  • Enseñar al niño cómo rectificar.

CN: ” Me has dejado las herramientas hechas una pocilga, ¡nunca más te dejaré nada!”

CP: ” Me gustaría que me devolvieras las herramientas como estaban, voy a explicarte cómo hacerlo, esta sierra necesita un buen estropajo de acero y mucho ahínco”

  • Dar opciones.

Ejemplo. Si vuelo a pillarte corriendo, te voy a castigar.

Ej. CP2. Carlos, deja de correr, tienes dos opciones : caminar normal ó venir aquí a mi lado y darme la mano hasta que lleguemos

  • Tomar medidas.

CN: ¡Te la has ganado, hoy no hay recreo!

CP: Veo que has decidido venir aquí a mi lado.

 

Habilidades para dar aliento. Motivar

Una de las metas más importantes que tenemos como educadores es que los niños sean seres autónomos que se conviertan en individuos independientes que algún día podrán desempeñarse por si solos sin necesitar nuestra ayuda. ¿Cómo podemos conseguirlo? La respuesta es fácil la aplicación no tanto; sencillamente permitiéndoles que hagan as cosas por sí mismos, permitiéndoles que cometan sus propias equivocaciones, que aprendan de sus errores, que luchen por sus propios problemas.

  1. Dejar que tomen sus propias elecciones

La buena noticia es que podemos ejercitar esta autonomía en nuestro día a día no hacen falta grandes ocasiones, en la vida cotidiana podemos proporcionar una práctica muy valiosa para ejercitarse en la toma de decisiones. La toma de decisiones requiere, como todo, entreno es decir, antes de tomar grandes decisiones como por ejemplo qué carrera quiero estudiar ó qué estilo de vida quiero llevar, hay que haber tomado muchas pequeñas decisiones .

  1. Respeta los esfuerzos del niño

Cuando un niño trata de hacer algo por sí mismo y no lo consigue, nos sale de manera natural tratar de ayudarle, ANTES de ayudarle, podríamos alabar su esfuerzo de esta manera el niño ó la niña reunirán el ánimo suficiente para poder terminar aquello que estén haciendo por sí mismos. Veamos un ejemplo: Un niño trata de abrir una botella y no puede. Podemos:

  • “Dámela te la abro yo”
  • “Abrir la botella puede ser difícil, te doy un truco? agárrala con una camisa con una mano para que no se escurra y con la otra giras”
  1. No hacer demasiadas preguntas

El exceso de preguntas puede ser visto como una invasión en la propia vida . Es importante que los niños sepan que pueden hablar cuando lo deseen y de lo que quieran sin sentirse “atosigados ” . Resumiendo NO forzar la comunicación sino estar disponibles.  

  1. No apresurarse a dar las respuestas.

Este punto me parece muy importante. Cuando los niños hacen preguntas nos brindan una oportunidad magnífica para que les ayudemos a pensar y reflexionar de manera autónoma. Si delante de una pregunta contestamos “raudos y veloces” las respuestas de los niños no les damos la oportunidad de pensar, de reflexionar , de lanzar hipótesis ; mientras que si contestamos con una pregunta, con una invitación a la reflexión previa a contestar estamos apoyando no sólo a su autonomía sino a su propio desarrollo. Veamos un ejemplo

  • Imaginemos que el niño nos lanza la pregunta ”De dónde viene la lluvia” Podemos:
  • ” La lluvia la causan la evaporación y la condensación de la humedad etc.” ó bien
  • ” Vaya , qué pregunta tan interesante ¿Qué piensas? ” y después que el niño conteste le damos la respuesta.
  1. Buscar nuevos recursos

Queremos que los niños no son totalmente dependientes de nosotros ( padres ó bien maestros) el mundo es una enorme fuente de recursos para saciar sus ansias de saber, de ayuda para resolver sus problemas; es importante que ellos encuentren vías para solucionar sus problemas; esto les dará muchos recursos. Veamos un ejemplo

  • Niño “Mamá todavía no me has encontrado un profesor de guitarra”
  • Madre ” Aún estoy investigando, pero me podrías ayudar pregúntale a tu profesor de música del colegio si conoce alguien”

 

  1. No le quites la esperanza

En ves de preparar a lo niños para una decepción dejemos que experimenten , que exploren, que lo intenten. A veces al tratar de proteger a los niños de una decepción impedimos que luchen, que sueñen, que lo intenten, que caigan, en definitiva que corran detrás de sus sueños.

Veamos un ejemplo

  • Niño ” Quiero leer este libro tan largo me ha dicho mi hermano que es buenísimo”
  • Docente ” Este es demasiado complicado para ti, mira este mucho mejor”. en positivo
  • En Positivo “ ¡Genial! Adelante a ver si te gusta ya me lo contarás”

¿Quieres que los niños te hagan caso?

Os adjuntamos este artículo que creemos puede resultar de interés:

¿Por qué cuesta tanto que los niños hagan caso? Quizás nuestro lenguaje influye en no conseguir la respuesta esperada . Hoy os compartimos una reflexión sobre las principales estrategias de comunicación que usamos para que los niños colaboren .

1.- Reproches y acusaciones.

“¡He vuelto a encontrar huellas por toda la puerta! ¿Por qué tienes que  ensuciarla? Y en cualquier caso, ¿cuántas veces tendré que decirte que uses el pomo? Tu problema es que no me escuchas.”

2.- Insultos.

“¡Hay que ser un marrano para tener la habitación tan sucia!”

“Hoy estamos bajo cero y tú te pones una chaqueta de entretiempo. ¿Cómo puedes ser tan memo?¡Mira que llegas a hacer idioteces!”

3.- Amenazas.

“Si no has terminado de vestirte, cuando cuente hasta tres, me iré sin ti.”

4.- Órdenes.

“Quiero que limpies tu habitación ahora mismo”.

“Ayúdame a entrar los paquetes. ¡Venga, date prisa!”

5.- Sermones moralizantes.

“¿Te parece bonito lo que has hecho, arrancarme el libro de las manos? Veo que no has comprendido la importancia de tener buenos modales. Lo que intento inculcarte es que si pretendes que los demás sean educados contigo, tú a cambio habrás de ser educado con ellos. No te gustaría que quitasen así tus juguetes, ¿verdad?. Pues procura ser respetuoso con las cosas ajenas.”

6.- Advertencias.

“¡Cuidado, no te quemes!”

“Si  no andas con ojo te atropellará un coche.”

“¡No te subas a ese árbol! ¿Es que quieres caerte?”

“Ponte la chaqueta o pillarás un resfriado”

7.- Victimismo.

“Ya veréis cuando tengáis hijos propios. Entonces sabréis lo que es la crispación”

“¿Ves estas canas? Pues las tengo por tu culpa.”

8.- Comparaciones.

“¿Por qué no te parecerás más a tu hermano? Él siempre acaba sus trabajos con antelación”

“¿Por qué no vistes como Julio? Va siempre limpio… es un placer mirarle”

9.- Sarcasmos.

“¿Sabías que tienes un control mañana y te has dejado el libro en escuela? ¡Qué espabilado! Es todo un alarde de inteligencia”

“¿Esta es tu letra? Quizá tu profesor sabe leer chino; yo, no”

10.- Profecías.

“Si continúas siendo tan egoísta, nadie querrá jugar contigo. A este paso vas a quedarte sin amigos”

Está claro que ni los reproches, insultos, amenazas, órdenes, sermones moralizantes, advertencias, victimismos, comparaciones, sarcasmos o profecías invitan a colaborar.

Existen alternativas. Hay maneras de hacer que propician la colaboración de nuestros hijos sin menoscabar su autoestima ni dejarles secuelas de sentimientos nocivos. Y os damos 5 pistas para conseguirlo.

Técnicas de comunicación positiva:

1. DESCRIBIR.

Es difícil actuar correctamente cuando sacan a relucir nuestros defectos. Es más fácil concentrarse en el problema cuando se limitan a describírnoslo.

Cuando los adultos describen el problema, dan a sus hijos la oportunidad de entender por sí mismos lo que hay que hacer.

Tendemos muchas veces a usar con nuestro lenguaje generalidades tipo “Todo está hecho un desastre” cuando lo que nosotros queremos es decir “La habitación está muy desordenada, la ordenamos”. Las generalidades no son alentadoras,  mientras que si nos ceñimos a los hechos concretos es mucho más fácil llevar a la acción.

2.  DAR INFORMACIÓN

La información es mucho más fácil de aceptar que una acusación. Cuando a los niños se les da información precisa, los niños suelen saber de un modo automático cómo han de actuar.

Veamos un ejemplo:

  • C.Negativa ” ¿Cuántas veces tendré que decirte que apagues la luz al salir del baño?
  • C.Positiva” La luz del cuarto de baño está encendida”

3. EXPRESARSE SUCINTAMENTE.

Es necesario expresarse con pocas palabras para propiciar la colaboración. Hay contraste entre una larga parrafada y tres palabras bien dichas, por ejemplo. En este caso “menos es más”.A los niños les disgustan los discursos, los sermones y las explicaciones largas. Para ellos, cuanto más breve sea el recordatorio mucho mejor.

Veamos un ejemplo:

  • C.Negativa: ” Niños os he pedido una y otra vez que os pongáis el pijama y lo único que he conseguido es que os quedéis aquí haciendo el payaso os habéis comprometido a poneros el pijama antes de ver la televisión y no veo el menor indicio de que vayáis a cumplir vuestra promesa”
  • C.Positiva: ” Niños, los pijamas”

4. COMENTAR LOS PROPIOS SENTIMIENTOS.

Los hijos tienen derecho a conocer los verdaderos sentimientos de los padres. Al describírselos, seremos honestos si necesidad de herirles. Cuando más efectivos resultan los adultos es cuando hablan sólo de lo que sienten. Es importante hablar en primera persona. Es posible colaborar con alguien que expresa irritación o enfado, siempre que no nos ataque a nosotros.

Veamos un ejemplo:

  • C.Negativa: “Para ya eres un pesado”
  • C.Positiva: “No me gusta que me interrumpas mientras estoy hablando con alguien”

5. ESCRIBIR UNA NOTA.

Algunas veces, nada de lo que digamos será tan concluyente como una frase escrita.

Veamos un ejemplo:

  • Imaginad que no queréis que los niños vean la televisión hasta que hayan hecho los deberes, podemos enganchar un post-it en la televisión que ponga: ” ANTES DE ENCENDERME , PIENSA ” ¿HE TERMINADO LOS DEBERES? “

Fuente:cuentosparacrecer

¿Edad para el uso de la tableta?

Os adjuntamos este artículo relacionado con el uso de las tabletas que creemos os puede resultar de interés.

El abuso de las nuevas tecnologías es un problema creciente. Las consecuencias pueden ser el aislamiento social, incremento de la agresividad y fracaso escolar.

Los problemas en la familia de Rogelio Fernández empezaron cuando su hijo cumplió ocho años. Se dieron cuenta de que el niño era adicto al móvil. “Siempre había sido tranquilo y empezó a comportarse de un modo diferente. Cuando le quitábamos el smartphone después de una hora se enfadaba, salía corriendo hacia su habitación y cerraba la puerta”, cuenta el padre. Un día se lo encontró gritando y llorando, frustrado porque no había conseguido pasarse una pantalla de un juego. “¿Estamos haciendo algo mal? ¿Es este el comienzo de algo más grave?”, se preguntaron los padres. Decidieron llamar a una línea de atención telefónica del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) y, siguiendo las indicaciones de un psicólogo, la situación mejoró apenas un mes después.

No existe ninguna recomendación oficial sobre cuál es la edad idónea para comenzar a usar dispositivos móviles y hacer uso de Internet. El único consenso compartido por las autoridades y los expertos consultados es el consejo de la Academia Americana de Pediatría: los niños menores de dos años no deben usar tabletas ni móviles. “No hay evidencias científicas de cómo afecta a su desarrollo neuronal y por eso aconsejan evitarlo”, explica Manuel Ramsán, coordinador del programa Internet Segura for Kids, lanzado por el INCIBE, dependiente del Ministerio de Energía y Agenda Digital.

Las familias que deciden ser tajantes y prohibir a sus hijos el uso del móvil se enfrentan a una duda. ¿Están entorpeciendo su desarrollo? ¿Tendrá su hijo menos habilidades digitales que el resto de los niños? “El cerebro es plástico y siempre puede aprender. Las tabletas pueden llegar más tarde”, señala Anna Carballo, doctora en Neurociencias por la Universidad Autónoma de Barcelona. El motivo fundamental, explica, es que las pantallas son pasivas y no aportan al niño lo que necesita.

“Durante los dos primeros años de vida, está madurando la corteza sensorial y motriz del cerebro y es importante una estimulación rica y diversa”. Desde el punto de vista de la motricidad, el niño necesita movimiento. Desde el sensorial, debe estar en contacto con diferentes tipos de materiales, texturas o temperaturas. Además, las pantallas producen una gratificación inmediata, un posible desencadenante de adicción durante las etapas en las que el cerebro es más vulnerable. Otro de los grandes inconvenientes es que “el cerebro está diseñado para aprender con interacción social y los dispositivos móviles les aislan”, recalca Carballo, profesora del máster en dificultades de aprendizaje de la Universitat Oberta de Catalunya.

Durante la fase adolescente, el abuso de las nuevas tecnologías es un problema creciente. Las consecuencias pueden ser el aislamiento social, incremento de la agresividad y fracaso escolar, entre otros. Para atajarlo el INCIBE lanzó el pasado septiembre un servicio de atención telefónica para ayudar a familias y centros educativos. Desde entonces, han recibido más de 1.000 consultas y los conflictos más frecuentes son el uso excesivo y otros episodios más graves como el sexting (distribución de fotografías o vídeos en situaciones comprometidas sin el consentimiento del afectado).

A familias como la de Rogelio Fernández ese servicio les ha ayudado. Habían caído en la rutina del castigo y no les servía de nada. Un psicólogo habló con el niño por teléfono, al que advirtió de los peligros de Internet. Pactaron unas nuevas normas de uso y horarios y empezó a gestionar mejor sus estados de ánimo. “Mi mujer y yo nos empezamos a preocupar cuando llegaba la época de las comuniones y cada vez se regalaban más móviles a niños de ocho y nueve años”, cuenta el padre. En uno de los banquetes, les llamó la atención una mesa de niños muy silenciosa. Se acercaron y vieron a una docena de ellos sin hablar, cada uno con su aparato.

Lo llaman adicción sin sustancia. El perfil mayoritario es de chico estudiante de entre 16 y 17 años. El dato es de la Asociación Proyecto Hombre, dedicada fundamentalmente a la prevención y tratamiento de las drogodependencias que desde 2013 ofrece un programa para jóvenes adictos a las TIC. “En España no existen recursos y muy poca gente sabe que disponemos de esta ayuda. En la mayoría de los casos son jóvenes que empiezan a aislarse cuando les intentan poner límites”, explica Elena Presencia, directora de la asociación. Según dos de sus estudios, en los que participaron cerca de 1.500 jóvenes españoles, el 74% de los adolescentes afirma haber tenido su primer móvil entre los 10 y los 14 años, y un 20% antes de los 10. El 84% reconoce tener acceso a Internet desde su móvil y las aplicaciones más usadas son Whatsapp (86,3%), Instagram (58,9%) y YouTube (48,4%).

Según sus conclusiones, las principales alteraciones en el comportamiento por abuso de las TIC son el abandono de tareas escolares y domésticas, apatía, pasividad por el entorno, desorden de horarios, alteración del sueño y conflictividad familiar. En Proyecto Hombre proporcionan ayuda a unos 100 jóvenes al año. “La etapa evolutiva en la que están puede ser un factor de riesgo: buscan emociones fuertes y fabulan con identidades nuevas en la red”, señala Esther Rubio, psicóloga de Proyecto Hombre en Madrid. La solución es limitar los tiempos de consumo. “No podemos llegar a la abstinencia completa porque necesitan estar conectados en su vida cotidiana”, añade.

Las redes sociales tampoco lo ponen fácil. Aunque algunas como Facebook establecen en 16 la edad mínima para registrar una cuenta, “los mecanismos de verificación de la edad son inexistentes”, apunta Manuel Ramsán. Por eso, es imprescindible el control de las familias. El Reglamento General de Protección de Datos, una normativa europea que entró en vigor el pasado 25 de mayo, fija en 16 la edad para dar consentimiento para el tratamiento de datos personales, pero algunos estados como España y Reino Unido la reducen a 13.

En países como Francia, la adicción de los adolescentes a las tecnologías se ha declarado un problema de salud pública. El pasado diciembre el ministro de educación Jean- Michael Blanquer anunció su intención de prohibir el uso de móviles durante los recreos y el comedor escolar en los colegios franceses -en los que ya se prohibió el su uso en las aulas-, así como la necesidad de que los menores de 16 años se registren en redes sociales como Facebook con una autorización de sus padres.

Algunas tecnológicas ya han reconocido la magnitud del problema. Google anunció el pasado mayo en su conferencia anual de desarrolladores I/O el lanzamiento de la plataforma Digital Wellbeing (en español, bienestar digital), que incluye nuevas funcionalidades en Android para ayudar a los usuarios a controlar el tiempo que pasan en las diferentes Apps y activar alertas para tomar descansos. Tras reconocer que el 80% de los padres en Estados Unidos están preocupados por el consumo que sus hijos hacen de la tecnología -resultado de una de sus encuestas-, han reforzado su aplicación Family Link, que permite a las familias gestionar las apps que usan sus hijos, supervisar el tiempo que pasan delante de la pantalla o bloquear de forma remota su dispositivo.

La guía para el control de las familias

En la guía de mediación parental del programa Internet Segura for Kids, lanzado por el INCIBE, las recomendaciones para que las familias ejerzan un control efectivo se dividen por tramos de edad. De los tres a los cinco años es el primer contacto con la tecnología. Se tienen que asegurar de que los contenidos son apropiados a su edad. De lo contrario, podría tener un impacto importante en el desarrollo emocional del niño. “Por ejemplo, la pornografía puede distorsionar los roles sexuales en el futuro o generar complejos. El visionado de contenidos violentos, como una decapitación, les puede generar pesadillas durante semanas hasta el punto de tener que acudir a un especialista”, advierte Manuel Ramsán, coordinador del programa.

Entre los seis y los nueve años es la etapa de la búsqueda de la autonomía. Es imprescindible el control parental: la supervisión, el acompañamiento y las normas de uso. “El grado de intensidad dependerá de la madurez del menor y de los controles que requiera. Los límites de tiempo irán en función del objetivo; si es un trabajo de clase, seis horas está bien. Navegar sin rumbo por Internet, viendo bromas o memes, no. Importa la calidad de lo que hace”, destaca Ramsán.

De los 10 a los 13 años es cuando se abren a Internet. “Hay que tener mucha precaución con las redes sociales. Asegurarse de que el menor tiene habilidades para solucionar un conflicto o que sabe velar por su intimidad y respeta los derechos de terceros”. Tiene que entender cómo funciona Internet y las redes sociales y qué intereses puede haber detrás. “La seguridad 100% es imposible, pero el consumo responsable se puede enseñar”, remacha Ramsán.

Fuente:Elpais.com

Comunicación con nuestros hijos e hijas.

Os adjuntamos este artículo que consideramos de interés:

Cambiar nuestro lenguaje no es tarea fácil. Las palabras que usamos entroncan con nuestros modelos, con nuestra cultura, con la educación recibida y salen de modo automático .Para cambiar nuestro lenguaje primero debemos ser conscientes de por qué hay que cambiarlo de hasta qué punto nuestras palabras marcan nuestros comportamientos, nuestra visión del mundo, nuestra realidad , y por otro lado hay que crear nuevos automatismos, porque sin duda es imposible medir siempre nuestras palabras en todas y cada una de nuestras comunicaciones.

Por ello hoy os proponemos un listado, un listado simple si queréis pero muy práctico para tratar de mejorar nuestra comunicación, para tratar en definitiva de generar nuevas expresiones.

Seguro que al leer algunas de las expresiones las sentís familiares y las habéis usado en más de una ocasión hemos intentado compartir un listado de las más comunes y una posible alternativa usando la comunicación positiva esperemos que os resulten útiles.

Comunicación

Negativa

1.No grites

2.¡No comas rápido!

3.Otra vez este cuarto está hecho un desastre

4. ¿Cuánto tiempo tengo que esperarte?

5. ¿A dónde crees que vas?

6. ¡Te vas a caer!

7. ¡Te vas a resbalar!

8.¡No corras!

9. ¡Te estoy hablando!

10.¡Termínalo ya!

11. ¿Cuántas veces tengo que decírtelo?

12.Ya no sé ni cómo hablarte

13.¿Estás sordo?

14. Eres un desastre, todo desordenado otra vez.

15. Nunca lo conseguirás con esta actitud

16. Es demasiado difícil para ti.

 

17. Así no llegarás a ningún sitio.

 

18. Siempre te estás peleando con tus hermanos

 19. Eres un mentiroso

  20. Me matas a disgustos

 Fuente:Cuentosparacrecer

Comunicación

Positiva

1.Habla en voz más baja

2.Mastica bien la comida

3.Limpia tu cuarto, por favor

4.Es hora de irnos, despídete

5. Aléjate de ahí. Bájate, por favor

6. ¡Ten cuidado!

7. ¡Ten cuidado dónde pisas!

8.¡Camina despacio!

9.Escúchame pro favor

10.Es hora de que termines esto, se acabó el tiempo

11.Haz lo que te estoy pidiendo, por favor

12.Busquemos una solución que nos guste a ambos

13. Escúchame por favor.

14. Puedes ordenar tu habitación, aún está desordenada.

15. Esfuérzate más , puedes conseguirlo.

16. Inténtalo de nuevo, aún no lo has conseguido pero estoy segura que lo lograrás.

17. Puedes conseguirlo pero debes cambiar de actitud, depende de ti.

18. Me pone triste que te pelees con tus hermanos.

19. Esto que acabas de decir es una mentira, trata de evitarlas.

20. Cuando te portas mal me siento triste.

 


 

 

 

 

 

 

Cuentos para educar en valores, emociones y habilidades sociales.

La lectura es un gran regalo que les podemos dar a los hijos e hijas y si encima esta lectura nos lleva a reflexionar sobre valores, habilidades sociales y nuestro mundo emocional, les estaremos regalando a nuestros hijos unas alas consistentes, originales y hermosas para volar por la vida. Porque dice Jaume Centelles “para volar, los pájaros tienen alas y los niños, cuentos”. Así que en este mes del libro, compartimos las siguientes recomendaciones que hace GestionandoHijos.com.

Cuentos para sentir, de Begoña Ibarrola

Un recopilatorio de cuentos que nos hablan de diferentes emociones y nos ayudan a entender nuestro mundo emocional. Los cuentos se agrupan por emociones y permiten reflexionar juntos sobre cuándo nos hemos sentido así, por qué los personajes se han sentido de esta manera o cómo cambiaríamos la historia.

Dado el éxito de este libro, siete meses después se publicó un segundo volumen, en el que se abordan sentimientos más complejos, como el amor, la ansiedad, la crueldad, la empatía, la gratitud, la ilusión, el rechazo, la sorpresa, la valentía o la solidaridad.

El convivenciario, de  Juan Lucas Onieva

Este libro, editado por Desclée de Brouwer, está centrado en 25 valores y ofrece recursos para trabajar la convivencia en el aula. La gratitud de Elena, el significado de la palabra amistad que aprende Mario, el aprendizaje de la asertividad que emprende Flores, la bondad del perro Paticorto, la tolerancia que aprende la maestra Mª del Mar son los protagonistas de este libro, que nos ayuda a abordar el tema de la educación en valores con nuestros hijos y alumnos animándoles a reflexionar sobre si ponen en práctica un valor determinado (gratitud, sinceridad, solidaridad, tolerancia, amabilidad, responsabilidad) y nos ofrece pequeñas ideas prácticas para aplicar este valor en nuestro día a día.

El pequeño conejo blanco, de Xosé Ballesteros y Óscar Villán

Un pequeño conejo blanco al que una enorme cabra le ha robado su casa, va buscando amigos que le ayuden a recuperarla, pero nadie quiere hacerlo por miedo, menos el animal más pequeño que puedas imaginar. Un cuento ilustrado que nos recuerda que los más pequeños pueden hacer grandes cosas.

Así te quiero, de Gabriela Keselman y Lucía Serrano Guerrero.

Un cuento ilustrado muy colorido que muestra a los más pequeños el significado del amor incondicional y del apoyo incondicional que nos une para siempre. Un libro para leer con pañuelos por lo emocionante que es.

 

Yo mataré monstruos por ti, de Santi Balmes y Lyona

Martina no puede dormir pensando que bajo su cama viven monstruos en su aterrador mundo de monstruos caminando cabeza abajo y que un día podrían llevarla con ellos. Al otro lado del suelo, Anitram, niña monstruo, también tiene miedo de que los humanos un día la lleven a su mundo. Un día Martina y Anitram se conocen y entienden que tememos lo que no conocemos.

La cebra Camila, de Marisa Núñez y Óscar Villán

Un día, la pequeña cebra Camila pierde sus rayas por culpa del viento. Muy apenada, Camila va recibiendo la ayuda de muchos animales para adornar su cuerpo con originales rayas de muchos colores. Un cuento con muchas repeticiones que nos recuerda el valor del optimismo.

 

El monstruo de colores, de Ana Llenas

Un cuento muy conocido con el que aprendemos la importancia de poner nombre a nuestras emociones. El Monstruo de Colores no sabe qué le pasa, está hecho un lío, y gracias al cuento va poniendo nombre y orden a sus emociones.

Inés del revés, de Anita Jeram.

Inés se levanta un día muy enfurruñada, todo lo quiere hacer al revés. Sus papás apostarán por acompañarla de una manera creativa y positiva. Un libro muy apropiado para hablar de rabietas y conflictos con los más peques.

 

Casi, de Peter H. Reynolds

A Ramón le encanta pintar, pero desiste cuando su hermano mayor critica sus dibujos y trata de buscar una perfección que no encuentra. Pero su hermana pequeña tiene una lección que enseñarle para que siga haciendo lo que le apasiona y mirando el mundo con creatividad.

Ataques de…, de Alejandro Fernández de las Peñas y Olga de Dios

En esta familia, hay en la cocina un calendario de ataques… de besos, de lágrimas, de cosquillas, de abrazos, de mimos… Cada día de la semana tiene su propio ataque. Un libro que nos invita a disfrutar de pequeños gestos para crear un buen clima familiar y vivir momentos de ternura y diversión juntos.

 

Esperamos os resulte de utilidad.

Fuente:lafamilia.info

 

 

 

 

Cuentos para Coeducar.

Os adjuntamos una recopilación de Cuentos para Coeducar, que creemos os puede resultar de interés en vuestra tarea educativa.

La finalidad de este libro es aportar recursos a las familias para trabajar la coeducación con niñas y niños de 6 a 12 años.
A través de la lectura compartida de los cuentos con hijas e hijos está publicación proporciona una excelente excusa para fomentar el diálogo sobre la coeducación en casa.
Con estos cuentos pretendemos aportar diversas miradas sobre situaciones cotidianas de niñas y niños que les abran hacia la posibilidad de ser de mil maneras diferentes, permitiéndoles crear, imaginar y jugar de la forma en que deseen y no solo condicionados por los estereotipos de género.

Cuentos para Coeducar. PDF

Fuente: Instituto de la Mujer

Mejores apps de cuentos interactivos.

Os adjuntamos este recurso educativo, con una recopilación de apps con cuentos interactivos que creemos os puede resultar de utilidad en vuestra tarea educativa

smile and learn

Los cuentos interactivos son ideales para que los más pequeños aprendan sin darse cuenta, porque creen que están jugando. Estas aplicaciones para tabletas (algunas también compatibles con smartphones) enseñan desde historia hasta tareas diarias o valores.

Mejores apps de cuentos interactivos

Fomenta valores como la alegría, el esfuerzo o la generosidad a través de la historia del armadillo y el pájaro, que trabajan en su huerto durante el verano con el fin de recolectar todos los alimentos que necesitan para sobrevivir a la época más fría del año. Mientras, el oso perezoso vive sin preocupaciones. Con la llegada del invierno, al ver que el oso perezoso tiene hambre y frío, sus amigos el armadillo y el pájaro le ayudarán ofreciéndole comida y un hogar, y recordándole la importancia del trabajo, el esfuerzo y la constancia. Este cuento está incluido en la Biblioteca Inteligente de Smile and Learn.

Colorín y su amigo Burbujas están preparados para la Copa Arrecife, la carrera submarina más importante del mundo. Junto a ellos está Calambres, el campeón de los últimos años. Todos iniciarán una carrera repleta de dificultades  que pondrá a prueba la amistad y lealtad de estos tres personajes. Una bonita historia p  ara aprender que en el deporte no todo es una victoria. Este cuento está incluido en la Biblioteca Inteligente de Smile and Learn. 

El cineasta Iván Cortázar, junto con su hijo de cinco años (y su madre, artista plástica), han cr eado una serie de cuentos infantiles para iPad y iPhone. Esta primera entrega trata de inculcar el amor por el medio ambiente y la creatividad. Los niños pueden crear al personaje protagonista a su imagen y semejanza, es bilingüe (inglés/español) y ofrece la opción de grabar la narración.

Niní, un simpático pequeño Ser que vive en la naturaleza, aprende gracias a su curiosidad por todo lo que le rodea. En concreto, aprende a contar: los niños lo hacen a la vez, llegando hasta el número 10. La historia se compone de 35 esce  narios caracterizados por ilustraciones y sonidos que animan de forma interactiva la lectura compartida entre niños y adultos. Está indicado para niños de 2 a 6 años. 

Este libro i nteractivo infantil para iPad está recomendado para niños de 4, 5, 6 , 7 y 8 años. Cuenta la historia de un curioso ratón con problemas de memoria, al que hay que ayudar a la vez que se aprende a leer en español y en inglés. Los pequeños pueden elegir el orden de las escenas y lo que ocurre en ellas para crear su propia historia.

En este cuento se acompaña a Alvin subidos en su vieja segadora dispuestos a recorrer 400 km para reencontrarse con su hermano. Los niños comparten su  s experiencias, conocen amigos, escuchan el canto de los pájaros, sienten la lluvia… Puede disfrutarse como una historia continua con por escenas, interactuando con los personajes. 

La historia de las hermanas Anna y Elsa desde la tableta. En este cuento, Anna y el montañero Kristoff junto con su reno Sven emprenden un viaje en busca de Elsa. El juego permite leer, escuchar y ver las perspectivas de Anna y Elsa de la historia, y también fabricar bolas e nieve, recrear las escenas con dibujos…

Creado por Aprendices Visuales, José Aprende es una app gratuita para iPad enfocada a los niños autistas (y con otras dificultades de aprendizaje) que p  ropone  historias para trabajar las rutinas, las emociones… Incluye pictogramas táctiles e ilustraciones interactivas que se mueven o se transforman cuando se toca la pantalla de la tableta. 

9 Pango

En forma de aplicación gratuita para iPad -recomendada a partir de los 3 años-, su protagonista es Pango, un personaje animado que invita a los más pequeños a interactuar con la histori a relatada: en algunos casos tienen que frotar el vientre de Pango, en otros dar golpecitos con el dedo en la pantalla para ayudarle a clavar unos clavos y hacer una casa… Otros gestos que harán son: sacudir la pantalla o ‘aplicar cosquilleos’. Se han incluido cinco historias más un juego.

Una nana interactiva para facilitar a los padres la tarea de acostar a sus hijos. A través de la historia, el niño a partir de 2 años disfruta del ritual del sueño  mediante un juego lleno de aventuras en el que puede interactuar con el simple toque de sus dedos. Lo que más les gusta es, sin duda, el proceso de llevar al personaje a la cama: ¡tiene que meterlo entre las sábanas arrastrándolo con su propio dedo! 

Se trata de un libro interactivo para que los alumnos de los prime ros cursos de Primaria aprendan vocabulario en inglés. Incluye 14 pantallas animad  as con diferentes escenarios como la selva con leones, cebras y un despistado turista, el campo con gallinas y sus pollitos, ovejas, cabras y un peligroso zorro, el mar con sus peces, etcétera. 

El huevo azul o Genaro y el charquito gris son dos de las historias incluidas en este site en el que se combinan cuentos narrados, ilustraciones, música, y ví  deos. Una vez que los estudiantes han leído los cuentos, tendrán que completar los ejercicios relacionados con ellos: hay actividades para realizar en grupo, otros en los que tienen que grabar una nueva trama con sus voces…

Esta app para iPad ofrece, por una parte, un cuento clásico  para su lectura y, por otra, un cuento interactivo con sonido y animaciones para que el alum  no  pueda crear su propia historia, así como colorear con las manos a Caperucita Roja y a otros personajes del cuento. La app está disponible en nueve idiomas.

Dos niños y dos niñas (dos españolas, un francés y un inglés)  emprenden un viaje por el Mediterráneo a bord o de un velero. Primero tienen que prepararlo; luego, consiguen el cuaderno de bitácora de Jimmy el Seco, con el que podrán encontrar los tesoros que el pirata escondió el distintos puntos del mar.

Se define como un cuento interactivo sin palabras, en el que son

los propios niños los que tienen que crear la historia según las imágenes que se van mostrando. Así, además de inventar una  diferente en cada ocasión, se fomen  ta el desarrollo de vocabulario e imaginación. Como

complemento, es posible acceder a un microsite de actividades para descargar juegos y actividades inspirados en las ilustraciones de Marina y la luz.

“Un mounstruo es un bicho, planta, o incluso cosa, que está a pun  tito de existir”, según esta aplicación . El Mounstruario te brinda la oportunidad de conocerlos de la mano de tres de los mounstruólogos más famosos de la historia: Federico Gordóñez, Gunnar Von Brutten y Hellen Cúrcuma. A lo largo de más de 100 páginas (en español e inglés), explica cómo eran los mounstruos que hallaron estos intrépidos personajes en sus viajes a lo largo del mundo, qué comían, dónde habitaban, por qué son ricos o peligrosos. 

Una historia dirigida a niños de 2 a 8 años en la que descubren el valor de la amabilidad y el respeto. En ella, Oscuro, un gato algo despistado, se pierde de su mamá y sus hermanos pero tiene la suerte de encontrarse con una señora mayor que vive sola, Dorotea, quien le acoge y cuida. Sin embargo, un día Oscuro se acu erda de su familia y se pone muy triste. ¿Podrá encontrarles? ¿Se quedará al lado de Dorotea? A la vez que siguen la historia, los niños pueden practicar idiomas (está disponible en español, catalán, inglés y francés), y disfrutar de animaciones y  juegos de memory, vestir y pintar. 

Reúne un conjunto de cuentos para niños basados en el aprendizaje de los hechos históricos y de historias reales que están indicados para los peque ños de entre 4 y 10 años. En ellos, pueden adentrarse en el descubrimiento de  América, unirse a la perrita Laika en su viaje espacial, aprender por qué migran las aves, cómo se construían las pirámides… Y así, hasta 150 temas diferentes.

19 Cuerdas

Cuenta la historia de un perro que es mitad violín mitad guitarra de rock, y está formado por 12 escenas en las que las animaciones y los sonidos juegan un papel fu ndamental. Las actividades que propone están relacionadas con ejercicios en los que hay que identificar y asociar formas, expresar estados de ánimo o memorizar personajes, entre otros.

Más que un cuento interactivo en sí, esta app es interesante porque te permite crear uno propio en pocos pasos. Desde la app se ofrecen ilustraciones proce dentes de distintos cuentos clásicos que los niños pueden mezclar y completar añadiendo textos y audios para crear su propia historia. Y cuantas más páginas creen, más motivación reciben por parte de la app; por ejemplo, con uno de los personajes de Los Tres Cerditos animando a añadir más.

Para la práctica progresiva de la lectura para niños de 5 a 7 años. Se puede utilizar con cinco idiomas diferentes e incluye actividades de compr ensión lectoras con las que asegurarse de que han entendido la historia y mejorar el  desarrollo senso-perceptivo mediante el ejercicio de la memoria, la atención, la concentración y la observación. A la vez, busca fortalecer la adquisición de valores y habilidades personales y sociales.

Desde El Mago de O z a Merlín, pasando por El príncipe y el Mendigo o El patito feo. 24 Cuentos Clásicos Infantiles es una aplicación gratuita para iPad con la que los estudiantes de Infantil descubrirán algunos de los relatos más populare  s de la literatura universal. Los pueden escuchar y también leer al ser textos sencillos de comprender, iniciándose en la lectura de un modo ameno y entretenido  con dibujos e ilustraciones que llamarán su atención. 

Dirigido a niños de 5 a 9 años compatible con dispositivos iOS y Android, en él los más pequeños descubrirán el valor de la convivencia, la cooperación y l a diversidad. Cuenta cómo dos familias de orígenes diferentes tienen que buscar un nuevo hogar ante los cambios que sufre su mundo como consecuencia de una incesante lluvia de cosas extrañas. ¿Conseguirán las familias Léxico y Cifra vivir en armonía? La historia invita a acompañar a Suma y Vocalillo y descubrir la importancia de convivir y aprender de lo diferente. 

Los alumnos tiene n que ayudar al perro Otto a viajar por España. Primero le ayudan a hacer la maleta; luego, le van acompañando por diferentes rincones para aprender geografía, cultura general de nuestro país…

Para que los niños sigan disfrutando de los cuentos antes de irse a la cama,  ofrece una colección de cuentos clásicos con ilustraciones y sonidos, así como una  narración con fondo ambiental: El patito feo, La liebre y la tortuga, El soldadito de plomo, La princesa y el guisante, El molinillo mágico y El pececito de oro. Los pequeños pueden ir leyendo la historia a medida que escuchan la narración, lo que les ayudará a adquirir nuevo vocabulario y a mejorar su comprensión lectora y su ortografía.

“Cuentos d e Gus” es una colección de seis cuentos interactivos que te ayudan a enseñar a tus hijos a afrontar las situaciones que se le plantean durante el crecimiento. En el que hemos seleccionado, se enseña a los niños a entender el concepto de la limpieza y el aseo personal.

La noche de Navidad, Eve y Rose están haciendo todos los preparativos, en el que los niños tienen que ayudarle a decorar el árbol, preparar galletas o  abrir los regalos. La historia, disponible en inglés, está destinada a niños de entre 3 y 6 años e incluye dos puzles.

Fuente. Educaciontrespuntocero

¿Regalas estereotipos de género?.

Se acercan las navidades, época en la que los más pequeños y pequeñas de la casa protagonizan las celebraciones. Como bien sabemos, estas fechas incitan al consumo, pero antes de salir a comprar los regalos, deberíamos plantearnos algunas cosas.

Para empezar, el discurso publicitario es un instrumento creador de estereotipos. Los niños y niñas eligen sus regalos en función de lo que ven en los anuncios, donde aún hoy, se muestran a las niñas como princesas y cuidadoras, sometidas a unos cánones ideales de belleza, y a los niños como superhéroes, profesionales de la construcción y ligados a juegos de violencia.

Gema Otero, experta en género, coeducadora y escritora de cuentos infantiles, explica: “Nuestro sistema social y cultural es patriarcal, por lo tanto, todo lo que nos rodea está atravesado por una visión global masculina que menosprecia e invisibiliza a mujeres y niñas”.

A lo que añade: “Niñas y niños aprenden a identificar cuál es su lugar en el mundo a través de la observación y el juego. Los juguetes son parte fundamental del aprendizaje cognitivo, emocional y relacional en la infancia. En el proceso de socialización diferencial, se limita su libertad de jugar y experimentar con todo tipo de juguetes, se obstaculiza así su aprendizaje para ser personas más autónomas, empáticas y libres”.

Representar a las y los más pequeños de una forma u otra en los catálogos, hace que se les asigne un rol que delimite sus habilidades y aspiraciones. Según la profesora Karen Hutchinson de la Universidad de Rowan: “el juego es la manera en la que los niños y las niñas se preparan para los papeles que tomarán como adultos y para la sociedad en general”.

A razón de la distinción que hace la publicidad de los juguetes en función de género, Covadonga González-Pola, autora del libro ‘Las niñas ya no quieren ser princesas’, señala una de las consecuencias de esta diferenciación: “Si un chico utiliza una cocina o juega con una muñeca, va a ser juzgado de forma negativa. ¿Qué puede haber de malo en que un niño juegue con lo que quiera?”

Coeducación como arma para luchar contra los roles de género
La coeducación es fundamental para conseguir una formación en igualdad. Según Gema Otero, debería estar presente en todos los centros educativos y de su práctica docente. Pero la realidad es muy distinta, “en estos momentos la coeducación se trabaja desde la voluntariedad y el convencimiento de una pequeña parte del profesorado que debe lidiar con miles de obstáculos para integrarla en las aulas” indica Gema. Asimismo, añade que “es prioritario formar y sensibilizar a la comunidad educativa sobre la importancia de educar en Igualdad en las aulas y en los espacios familiares para prevenir el sexismo”.

Gema Otero ha creado ‘La Señora Malilla’, una iniciativa que tiene como objetivo principal la creación de proyectos formativos y creativos desde una perspectiva feminista. Entre ellos, se encuentran los cuentos coeducativos de “SuperLola” y “Lalo, el príncipe rosa”, que han sido distribuidos por centros educativos de dentro y fuera de España.

Gema piensa que “los contenidos audiovisuales son herramientas muy poderosas para la construcción de mensajes, sentimientos e idearios individuales y colectivos”, señalando de esta manera que “los dibujos animados transmiten valores y normas sociales, fomentan la imaginación, ofrecen modelos a seguir y facilitan la interpretación del mundo simbólico de niñas y niños”.

Asimismo, Covadonga denuncia los roles asociados a las mujeres a partir de las princesas Disney: “Blancanieves y Cenicienta son relegadas a las tareas del hogar, la Bella Durmiente muestra un papel pasivo y enseña a los niños que pueden besar a las niñas sin su consentimiento, y la Bella y la Bestia transmite la idea de que con mucho amor se puede cambiar a un maltratador”. Normalizar estas historias trae como consecuencia que, desde una edad temprana, ejerzan papeles tradicionales en los juegos por la representación de este mundo de princesas, y así, perciban el mundo de una manera, cuanto menos, injusta.

De la misma forma, Gema expresa que “ante el bombardeo masivo de imágenes que perpetúan el sexismo y la violencia machista urge la necesidad de crear contenidos que ayuden a cambiar la mirada”.

Campañas contra el sexismo
Una de las empresas que está luchando contra los estereotipos de género es Toy Planet, que en su catálogo de juguetes no hace distinción por género. Del mismo modo, visibiliza la diversidad gracias a la aparición de niños y niñas con síndrome de down, una iniciativa que empezó en el 2016.

La actriz Leticia Dolera ha apoyado la campaña de Toy Planet a través de twitter. Al igual que se ha pronunciado de forma contraria con el catálogo de Hipercor por su contenido sexista. Además, en Change.org se ha lanzado una petición que reclama a esta empresa que deje de realizar catálogos sexistas.

Cruz Roja también se suma al movimiento con su nueva campaña de navidad en la que solo aceptan juguetes nuevos que no sean bélicos ni sexistas. “Facilitando la utilización de juegos indistintamente por niños y niñas, promoviendo capacidades como la audacia, la valentía, la iniciativa y la sensibilidad, conseguiremos fomentar que no existan juguetes de chicos o de chicas” explica Cruz Roja el motivo de que no acepten juguetes que perpetúen roles de género.

Por último, el ayuntamiento de Valencia ha impulsado una campaña contra el sexismo en los juguetes. De una forma muy original y divertida, el equipo creativo Ladies & Gentlemen ha hecho que los juguetes reclamen su utilización en igualdad bajo el lema “Juguetes por la Igualdad. Si jugamos igual, seremos iguales”. De este modo, los responsables de la campaña quieren romper con las etiquetas de género y los estereotipos impuestos a través de guiños a los medios de comunicación y a la cultura popular. Una acción que invita a que la población adulta reflexione sobre la importancia del juego para formar la identidad, socializar y ensayar a ser adulto.

Por ejemplo, uno de los anuncios muestra a una Barbie que declara en la portada de la revista TAIM que quiere “salir de casa, escalar montañas, navegar en un barco pirata y conquistar otros mundos”. En otro de ellos, aparece un bebé quejándose de que en el juego de mamás y papás, nunca ve a los papás.

Denunciemos la injusticia, regalemos igualdad
Los juegos no estereotipados por sexos son una manera eficaz de educar en igualdad. Como han mostrado las empresas y organizaciones que hemos mencionado, se puede hacer otro tipo de publicidad que aboque por un sistema igualitario sin distinciones impuestas. Además, es imprescindible fomentar los ideales de cooperación y sororidad en las niñas así como su participación activa en los espacios públicos, dar importancia a la autoestima como pilar fundamental en su desarrollo vital o la curiosidad por experimentar las nuevas tecnologías.

Así, queremos hacer hincapié en las herramientas que tenemos a nuestro alcance si detectamos algún tipo de publicidad sexista y/o discriminatoria. En el Instituto de la Imagen de la Mujer o en la plataforma del Observatorio Andaluz de la Publicidad no Sexista se pueden denunciar los contenidos publicitarios que promuevan roles tradicionales de género (ama de casa, padre de familia, jefe, secretaria …) o que, por ejemplo, fijen unos estándares de belleza considerados como sinónimo de éxito. Por lo que para estas Navidades, denunciemos la injusticia, regalemos igualdad.

Fotos Archivo AmecoPress tomadas de cargocollective.com, twitter, Lidl.


Niños autónomos, adultos responsables.

Os adjuntamos este artículo que consideramos puede resultar de interés:

El desarrollo de unos hábitos apropiados (de higiene, cuidado, comida…) son los cimientos para la adquisición de comportamientos futuros importantísimos como la responsabilidad, disciplina, etc.

¿Qué son los hábitos de autonomía?

Son aquellos comportamientos cotidianos de la vida diaria imprescindibles para asegurar un óptimo desarrollo personal y social en el niño. La adecuada adquisición de estos hábitos dota al niño de mayor autonomía, disminuyendo la sensación de dependencia hacia sus padres y por lo tanto, pueden enfrentarse de forma airosa a las exigencias del entorno.

Es importante destacar la idea que dichos hábitos hay que fomentarlos desde el inicio de la vida de los niños. Con ello, nos aseguramos que los podrán adquirir sin dificultades y de la forma más adecuada.

¿Cuáles son los principales hábitos de autonomía?

• Alimentación.

• Vestido/desvestido.

• Horario y situación de sueño.

• Aseo y limpieza.

¿Por qué es tan importante la autonomía personal?

• Un niño autónomo es aquel que es capaz de realizar por sí mismo aquellas tareas y actividades propias de los niños de su edad y de su entorno socio cultural.

• Un niño poco autónomo es un niño dependiente, que requiere ayuda continua, con poca iniciativa, de alguna manera sobre protegido.

• Los niños con pocos hábitos de autonomía, generalmente presentan problemas de aprendizaje y de relación con los demás. De ahí la importancia de su desarrollo: normalmente cuando progresan en este aspecto, también lo hacen en su aprendizaje y relación con los demás.

¿Qué hábitos enseñar?

Como norma general todo aquello que el niño pueda hacer solo, siempre que no entrañe peligro, debe hacerlo él mismo. También es válido como criterio enseñar aquellos hábitos que tienen adquiridos la mayoría de niños de una edad.

Como guía, pueden servir los siguientes hábitos que están expuestos de menos a más en distintas áreas:

Higiene: Todo lo referido a la higiene y auto cuidado personal: por ejemplo: control de esfínteres, lavarse las manos sólo, cepillado de dientes, el baño, lavarse la cabeza, peinarse, usar los productos de higiene, etc.

Vestido: Todo lo que se refiere al uso de las prendas y su cuidado: ponerse distintas prendas (pantalones, calcetines, abrigos, zapatos, cremalleras, botones), guardarlas en el lugar adecuado, elegir la propia indumentaria.

Comida: Relacionado con la conducta alimentaria: Comer solo, uso de los distintos instrumentos, respetar unas normas básicas de educación en la mesa, prepararse una merienda, entre otros.

Vida en sociedad y en el hogar: Son hábitos referentes a la relación con los demás, el uso de algunos servicios comunitarios y la conducta en el hogar: van desde saludar a la gente conocida, escuchar, pedir por favor y dar las gracias; respetar turnos en juegos, pedir prestado, conocer los lugares para cruzar la calle, evitar peligros (enchufes, productos tóxicos), ordenar sus pertenencias, usar el teléfono, comprar, usar el transporte público o disfrutar de servicios de ocio (ir al cine).

¿Cómo se enseña?

La mayoría de los niños funcionan muy bien con rutinas, luego lo ideal será conseguir que esos hábitos se conviertan en rutinarios. Con una práctica adecuada, los hábitos se adquieren de 20 a 30 días. Y estos son los pasos para lograrlo:

1º Decidir qué le vamos a exigir y preparar lo necesario

• Lo primero es decidir lo que razonadamente le vamos a exigir, evitando pensamientos como: “prefiero hacerlo yo, lo hago antes y mejor”. Comenzar cuanto antes.

• Que le exijamos algo adecuado a su edad.

• Hacerlo siempre y en todo lugar: todos los días.

• Todos a una, no vale: “con papá tengo que hacerlo, pero con mamá no”.

• Preparad lo necesario: si le vamos a exigir guardar sus juguetes, hay que prepararle un lugar adecuado.

2º Explicarle qué tiene que hacer y cómo

• Hay que explicarle muy clarito y con pocas palabras qué es lo que queremos que haga, dándole seguridad: “Desde hoy vas a ser un niño mayor y te vas a lavar los dientes tú solito, sé que lo vas a hacer muy bien”. Enséñale realizándolo tu primero.

• Piensa en voz alta mientras lo haces: “Primero mojo bien el cepillo de dientes, después pongo un poco de pasta de dientes.

• Asegúrate que comprende las instrucciones: pídele que las repita.

3º Practicar

• Ponlo a practicar. Al principio hay que ofrecerle muchas ocasiones de práctica.

• Recuérdale los pasos que tiene que hacer: “Primero mojar el cepillo de dientes y poner la pasta”

• Elógiale los primeros avances.

• Poco a poco disminuir la ayuda.

• Las prisas no son buenas: prepara el tiempo necesario, al menos al principio.

4º Supervisar

• Hay que revisar cómo va realizando lo que se le encomienda. Si un niño está aprendiendo a peinarse tenemos que revisar que ha quedado bien.

• Elogiar y valorar su realización. Si no está del todo bien, dile en qué puede mejorar.

Y si no quiere…

• Valorar si no quiere porque no está a su alcance o por comodidad.

• Por lo general si se lo ofrecemos como un privilegio (“Ya eres mayor”) lo aceptará mejor que si lo hacemos como un mandato sin más.

• Si no lo hace por comodidad, dile que ya es mayor, que debe hacerlo por sí sólo e ignorar las quejas.

• Si todavía se sigue negando puedes adoptar varias medidas: sufrir las consecuencias, retirarle algún privilegio (algún juguete o actividad) o utilizar la sobre corrección: practicar y practicar la conducta adecuada.

La correcta adquisición de estos hábitos le permitirá enfrentarse paulatinamente a las exigencias de su entorno, no tendrá que recurrir frecuentemente a la ayuda de los adultos, podrá tomar sus propias decisiones y asumir responsabilidades, en definitiva, criaremos niños responsables y seguros de sí mismos.

Fuente:lafamilia,info