La grandeza de una madre que creyó en su hijo

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Pilar Jericó

Ayudarnos a identificar y conquistar la emoción del miedo es uno de los grandes objetivos de Pilar Jericó. Es doctora en Organización de Empresas y posee una amplia formación internacional con estudios de especialización en Harvard y en la Universidad de California, entre otras. Escritora, profesora en la Universidad Carlos III y en diferentes escuelas de negocio, de forma paralela a su actividad docente, Pilar Jericó se dedica a la divulgación sobre temas como el desarrollo personal y el liderazgo a través de conferencias y colaboraciones en medios como El País. Jericó ha sido galardonada como una de las 100 Mujeres Líderes en España. Pilar hace hincapié en títulos como ‘No Miedo’, ‘Poderosamente frágiles’, ‘¿Y si realmente pudiéramos?’, en la educación y la confianza como el mejor antídoto para enfrentarnos a nuestras incertidumbres cotidianas, y de esta manera, aprender a educar en el “no miedo” a nuestros hijos: “Nuestros hijos son nuestros maestros, son nuestros espejos de aquellas dificultades que a veces tenemos”. La cultura, la educación y los refuerzos positivos son capaces de gestionar los miedos innatos, concluye Jericó.

Fuente: Aprendemos juntos

“Preparamos a nuestros hijos para los aplausos, no para las equivocaciones”

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Lucía Galán

“No quiero dar una imagen de madre perfecta a mis hijos; no quiero que ellos me vean como una mujer inquebrantable. ¿Por qué? Porque cuando pasen los años y ellos salgan ahí fuera, al mundo real, y tengan su primera caída, su primer fracaso, no quiero que se vengan abajo pensando: ‘Qué decepción. Mi madre aquí nunca se hubiese caído, porque mi madre era perfecta’”. Lucía Galán Bertrand es pediatra, escritora, madre y conferenciante, más conocida como ‘Lucía Mi Pediatra’, Premio Bitácoras al mejor blog de Salud e Innovación Científica 2015 y Premio Mejor Divulgadora de España por la Organización Médica Colegial 2018. Ha publicado, entre otros libros, los títulos ‘Lo mejor de nuestras vidas’, ‘Eres una madre maravillosa’, ‘El viaje de tu vida’ y ‘Cuentos de Lucía Mi Pediatra’. Recientemente ha sido nombrada miembro del Comité Asesor de UNICEF y ha convertido la pediatría en materia de debate con base científica a través de las redes sociales. Su labor divulgadora no se limita a informar sobre mitos de la salud, virus y fiebre, antibióticos y vacunas, sino también educación emocional. Desde rabietas y frustraciones a educar en la empatía y la cooperación: «No hay tercer mundo, ni primer mundo. Todos pertenecemos a este mundo y es nuestra responsabilidad dejarlo un poco mejor de lo que lo hemos encontrado», concluye.

Fuente:Aprendemosjuntos

“Sobreproteger a los niños es desprotegerlos”

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Eva Millet

Periodista y escritora especializada en educación y crianza, Eva Millet advierte de los efectos en niños y jóvenes de la “hiperpaternidad”, un modelo que surgió en Estados Unidos con la primera generación “milenial” y que ya ha llegado a España. Este nuevo fenómeno va “de la sobreprotección al control excesivo, tanto en casa como en el aula”, desautoriza a los profesores e invade el espacio de los niños en la escuela. Millet ha investigado este cambio en la educación a través de entrevistas a psicólogos, pedagogos, educadores, padres y maestros, a quienes da voz en sus libros “Hiperpaternidad” e “Hiperniños”. La autora señala que este sistema de “crianza monstruosamente intensiva” está creando una generación de jóvenes ansiosos, impacientes, dependientes, con miedos y baja tolerancia a la frustración, que además se refleja en su aprendizaje y rendimiento académico. Millet propone que “las madres tigre, los padres apisonadora o helicóptero” den paso hacia un modelo que les permita relajarse, confiar en el sentido común y en los hijos, y no apostar solo por la acumulación de experiencias y conocimientos, sino por una “educación del carácter” que refuerce su empatía, resistencia, valores y tolerancia a la frustración.

Fuente:Aprendemos juntos

«Educar en lenguaje positivo»

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Frases como “Si suspendes no vas a ser nada en la vida”, “Si no estudias, no sales de casa”, “No vas a aprobar”, “Mejor ni lo intentes”, “Esto no se te da bien” han sonado, al menos, una vez en la vida de cualquier estudiante en nuestro país. ¿Qué consecuencias tiene utilizar este tipo de expresiones cuando nos dirigimos a los menores?

El pionero en la investigación del lenguaje Luis Castellanos propone un cambio educativo en su último libro Educar en lenguaje positivo (Paidós). Los fundamentos científicos y la metodología de su Proyecto “Palabras Habitadas”, que recientemente se ha puesto en práctica en el Instituto Profesor Julio Pérez, de Rivas-Vaciamadrid, se exponen en este libro como recurso educativo para padres y profesores.

Pregunta. ¿Cómo influye la palabra en el pensamiento y este en el comportamiento del niño?

Respuesta. Que el pensamiento moldea el cerebro está demostrado científicamente, con estudios que analizan cómo una mala palabra disminuye la capacidad cognitiva del sujeto. Hasta ahora, la Humanidad ha sobrevivido gracias a una serie de emociones negativas, como el miedo, porque el miedo nos defendía ante las amenazas. Pero esto ya no es necesario. Influimos en las capacidades de los niños a través del lenguaje y de las palabras que usamos con ellos.

P. ¿Y cómo se puede motivar a un niño a que estudie o se esfuerce a través de un lenguaje positivo?

R. No se trata de un optimismo buenista, sino de dar herramientas para el día a día. El error ha sido pensar que el éxito en la vida dependía de una consecución de cosas: estudios, trabajo, casa, pareja, hijos. ¿Eso garantiza una vida feliz? No, los padres no quieren que los hijos sean clones de ellos, sino que sean felices, que su historia de vida sea digna. El mundo nos duele porque nos han apretado los tornillos en la cabeza que son las palabras. No hemos prestado atención en la enseñanza y en casa al lenguaje que utilizamos hacia nosotros mismos y hacia los demás.

P. Un cerebro al que han hablado con malas palabras, ¿es diferente al cerebro que ha escuchado palabras positivas?

R. Rotundamente, sí. Nosotros lo llamamos “palabras habitadas”, que elegimos conscientemente. El cerebro es maleable y las conexiones sinápticas se ven influidas por las palabras, como expusimos en el libro anterior, La ciencia del lenguaje positivo. Hace años publicamos en Plos One los resultados de un experimento que hicimos con deportistas y estudiantes. Buscábamos “palabras clave”, positivas o negativas, y medíamos cómo reaccionaba el sujeto a los estímulos cuando escuchaba unas u otras. Medimos las reacciones cerebrales con resonancia magnética y electroencefalografía. Y comprobamos cómo, ante las palabras positivas, los sujetos eran más rápidos en la prueba y acertaban mejor a los estímulos. Esto es clave en la enseñanza y la comunicación con los estudiantes. Mejora su rendimiento cognitivo y su memoria con solo introducir cambios en el lenguaje con el que nos dirigimos a ellos.

P. ¿Qué consecuencias tiene a medio y largo plazo estas palabras negativas o el silencio?

R. No somos conscientes del daño que hace el castigo del silencio. Se le pasan mil cosas por la cabeza a ese niño: “¿qué he hecho mal, y si mis padres ya no me quieren, y si no me vuelven a hablar?” Su autoestima empieza a descender. El silencio se convierte en el mayor bullicio negativo en la cabeza de una persona. Un niño al que sus padres han castigado con el silencio en la infancia lo usará también como presión hacia sus iguales en su madurez. Tenemos que tomar conciencia de todo esto y “habitar” las palabras: escogerlas. Hasta ahora no sabíamos que una mala palabra a un niño puede llevarle a la autodestrucción o la destrucción de los otros. Pero ahora que lo sabemos, no podemos ignorarlo. El futuro de nuestros hijos, sus vidas, depende de ese uso del lenguaje.

P. ¿Qué han descubierto en el experimento “Palabras Habitadas” puesto en práctica en el instituto Profesor Julio Pérez de Madrid?

R. Fue asombroso comprobar cómo un año de trabajo introdujo grandes cambios en las clases, incluso con los niños más “disruptivos”, aquellos sentados en la última fila, capaces de romper una clase. Utilizamos todas las herramientas disponibles, como pegar palabras concretas en sus zapatos, escribir una frase motivadora en la pizarra… escribir el “Cuaderno de las Palabras Habitadas”, con objetivos. En un curso escolar vimos el cambio, que nos sorprendió a todos: los niños mejoraron su rendimiento, su capacidad de concentración y su relación con los iguales, con los profesores y sus padres. Solo hizo falta cambiar el lenguaje que se utilizaba en el día a día.

P. En su metodología propone a padres y profesores unas “listas de comprobación” para introducir estos cambios. ¿En qué consisten y para qué sirven?

R. Consiste en escribir listados con las palabras que usamos, para ser conscientes de cómo nos expresamos. Una anécdota curiosa sobre esto es cuando trabajamos con padres, que no se dan cuenta del lenguaje que usan con sus hijos. Las listas de comprobación les hacían ver que por las mañanas no habían dado los “buenos días” a sus hijos, mirándoles a los ojos. Despedirte de ellos, desear que tengan un buen día, preguntarle cómo está. En cambio, podían haber empleado palabras malsonantes o críticas. Vale. No se trata de autoflagelarse. No somos perfectos: si has tenido una discusión con tu hijo o le has hablado mal, no pasa nada. Reconcíliate, toma conciencia y elige mejor tus palabras la próxima vez.

Fuente:eligeeducar

Día de las Familias.

Con motivo del Día de la Familia, que se celebra el próximo miércoles 15 de mayo, el Gobierno de La Rioja ha elaborado un variado programa de actividades que incluyen talleres sobre corresponsabilidad, prevención de la violencia escolar, el desarrollo de una disciplina positiva o la animación a la lectura en familia. Una programación dirigida tanto a padres y madres como a niñas, niños y adolescentes.

En esta presentación han participado el consejero de Políticas Sociales, Familia, Igualdad y Justicia, Alberto Bretón; las directoras generales de Servicios Sociales y de Justicia e Interior, Celia Sanz y Cristina Maiso, respectivamente,  José Luis Roca de la Asociación Deportiva Corre que te pillo, y Pilar Díaz de la Fundación Síndrome de Dravet.

En su intervención, Bretón ha subrayado que «para el Gobierno de La Rioja la familia siempre ha sido una prioridad, y sabemos que apoyarla es la mejor inversión social que podemos realizar. “Así lo hemos demostrado” durante estos cuatro años en los que hemos trabajar por proporcionarle un apoyo real en todos los ámbitos: conciliación laboral y familiar, maternidad y paternidad, apoyo a jóvenes y menores y un marco fiscal favorable».

En este sentido, el consejero de Políticas Sociales ha destacado que “nuestro objetivo con la celebración de este Día de la Familia es ofrecer la formación y las herramientas necesarias para que los progenitores puedan aprender modelos educativos positivos o, por ejemplo, técnicas de comunicación eficaces para desempeñar sus funciones como padres”.

Los actos por el Día de la Familia comenzarán el lunes 13 de Mayo a las 17.30 horas con el taller para madres y jóvenes gestantes sobre ‘Disciplina positiva: desarrollando relaciones de respeto mutuo, que se desarrollará en las dependencias del Centro Infantil La Cometa. Este seminario, enmarcado en el Programa Buenos Tratos, busca que las usuarias aprendan a educar con amabilidad y firmeza y que, al mismo tiempo, descubran el respeto mutuo como norma de conducta y asimilen técnicas de comunicación eficaz con sus hijos.

Además, el Centro Asesor de la Mujer ha organizado para el martes, 14 de mayo, a las 18.00 horas, una actividad de animación a la lectura en familia, que dirigirá la promotora de igualdad y bibliotecaria, Luz López, en las instalaciones de este centro. Un taller de lectura emocional diseñado para que madres, padres o abuelos sepan identificar y gestionar las emociones de los cuentos y expresarlas.

Por otro lado, el Centro de Apoyo a la Familia CAF acogerá el día 15 de mayo un taller dirigido a padres, madres y menores de entre 8 y 14 años de edad titulado ‘Sé responsable con la corresponsabilidad’. Será a las 17.30 horas. En el mismo espacio, el lunes 20 de mayo a las 17 horas se ha programado el coloquio la ‘Prevención de la violencia escolar desde la familia’ que está enfocado a padres y madres de adolescentes de entre 12 y 18 años. Además, el 22 de mayo el CAF ha organizado en el Centro de Menores Virgen de Valvanera, a partir de las 16.30 horas, el taller ‘Crea tu hogar corresponsable’ dirigido a jóvenes, en el marco del Pacto por la Emancipación Juvenil, con edades comprendidas entre 18 y 35 años.

Finalmente, también desde el CAF se llevará a cabo este mes una campaña de sensibilización sobre la familia en redes sociales, y se ha organizado la actividad titulada Vivo con… Mi familia es, que se desarrollará en los centros educativos, para niños de 9 y 10 años en los que se trabaja la diversidad familiar y se fomentan los valores de la familia a través de dos dinámicas basadas en el juego.

El programa de actividades entorno al Día de la Familia cuenta también con iniciativas deportivas y solidarias. Concretamente el domingo 19 de mayo tendrá lugar en Logroño la V Carrera de la Familia, organizada por el club Corre que te pillo, y cuyos beneficios íntegros irán destinados a la Fundación Síndrome de Dravet.

La carrera, partirá a las 11 de la mañana desde el Paseo del Espolón. El precio de la inscripción es de cinco euros por persona, y puede realizarse a través de la página web del club www.correquetepillo.com. Todos los participantes en la prueba recibirán una bolsa del corredor y participarán en un sorteo al finalizar la carrera.

Centro de Apoyo a la Familia

El Centro de Apoyo a la Familia está ubicado en Logroño en la calle Muro de la Mata, 8, principal. Este centro ofrece un servicio integral a las familias, desde información y orientación social, a asesoramiento jurídico en materia de familia y atención psicológica ante las dificultades en el ámbito de las relaciones familiares.

Desde que se puso en marcha el CAF en noviembre de 2016, ha ido aumentando su actividad. En concreto, hasta el 31 de marzo de 2019 se han registrado 404 intervenciones (161 familias; 40 adolescentes;  58 parejas; 32 profesionales y 53 menores, principalmente) y se han concertado 808 entrevistas (264 de atención social; 379 de atención psicológica y 149 de atención legal, principalmente).

Fuente:https://actualidad.larioja.org

La mentalidad que puede cambiar la vida de un niño.

Os adjuntamos este artículo que consideramos de interés en nuestra tarea educativa:

Carol Dweck

Profesora de psicología en la Universidad de Stanford, Carol Dweck es una de las principales investigadoras y referentes internacionales en educación por sus ideas pioneras sobre mentalidad, motivación y desarrollo. Dweck es la creadora de los conceptos como mentalidad fija, las personas que creen que la inteligencia es innata e inmutable, y la mentalidad de crecimiento, aquellos que creen que sus habilidades pueden mejorar gracias al entrenamiento y el esfuerzo. La mentalidad de crecimiento es una de las propuestas más relevantes para la educación actual. Es de “vital importancia que nuestros hijos aprendan con una mentalidad de crecimiento en el mundo de hoy donde necesitamos niños que amen los desafíos y la incertidumbre, y que no se sientan superados”, destaca.

Dweck afirma que esta tendencia a considerar las habilidades como fijas o modificables tiene un profundo impacto en muchas áreas de la vida de una persona, especialmente en la motivación de los niños y profesores. Sus investigaciones concluyen que los padres, maestros y educadores pueden ayudar a fomentar la mentalidad de crecimiento. Elogiar solo la inteligencia de los niños puede tener un impacto negativo y favorecer una mentalidad fija. Por el contrario, si como padres o educadores, nos centramos en elogiar el proceso más que el resultado, los niños se enfrentarán mejor ante los desafíos en lugar de darse por vencidos cuando las cosas se complican.

Fuente: Aprendemosjuntos

5 consejos de Howard Gardner para madres y padres en su educación.

Os adjuntamos este artículo por si puede resultar de interés en vuestra tarea docente:

El Dr. Howard Gardner, el creador de la Teoría de las Inteligencias Múltiples, visitaba el Colegio Montserrat de Barcelona para hablar con alumnos y profesores durante las actividades de aula y observar la aplicación de su teoría en la práctica real.

Con su hablar pausado Gardner se mostró muy interesado por cada uno de nosotros y fue respondiendo a nuestras numerosas preguntas. De esta interesante reunión he intentado extraer los consejos que nos ofreció acorde con las preocupaciones de los educadores en referencia a la Inteligencias Múltiples y también mencionar aquellos aspectos que el mismo Gardner hizo énfasis en su charla con nosotros:

1. No es necesario medir las inteligencias múltiples de los niños a menos que haya un problema de aprendizaje

En nuestra tradición por cuantificar la inteligencia en un número IQ, muchos padres y madres desean medir las inteligencias múltiples con las que nace su hijo. Howard Gardner no es partidario de ello. Si el niño está feliz y tiene intereses personales, hobbies y amigos, lo mejor es dejarle tranquilo. En la mayoría de casos los padres ni siquiera han pensado el propósito del test ni si los resultados les harían variar de algún modo la educación que reciben sus hijos.

Adicionalmente el tipo de test que se utiliza frecuentemente para evaluar la inteligencia son los tests de respuesta múltiple o respuestas cortas, a veces con lápiz y papel o con un ordenador, pero que por su naturaleza únicamente miden un tipo de inteligencia. Como consecuencia, sólo los niños con una buena inteligencia lingüística y lógica, harán un buen test.

Si se desea evaluar las inteligencias múltiples en un niño es importante crear entornos de evaluación en donde los niños tengan que usar una inteligencia en concreto y observar su comportamiento. Podríamos evaluar por ejemplo:

  • Inteligencia espacial: Crear un espacio en donde los niños tengan que montar y desmontar objetos conocidos.
  • Inteligencia musical: Presentarles instrumentos para ver si son capaces de crear o reproducir melodías que hayan escuchado.
  • Inteligencia lingüística: Observar la expresión oral proponiendo recitar poemas, aprender vocabulario nuevo o introducir un idioma extranjero.
  • Inteligencia corporal: Practicar diferentes actividades físicas desde la gimnasia, el fútbol, el tenis hasta pruebas de atletismo, equilibrio y fuerza.
  • Inteligencia naturalista: Identificar o enumerar diferentes elementos de las plantas, animales o personas de su entorno, ya sea a simple vista o con una lupa.
  • Inteligencia lógico-matemática: Jugar a juegos de ajedrez o laberintos.
  • Inteligencia interpersonal e intrapersonal: Proponer una actividad de equipo en donde los niños tengan que relacionarse entre ellos, tomar la iniciativa y consensuar decisiones. La dinámica de grupo identifica a niños con capacidades de liderazgo, de escucha, de conciliación o de empatía con las dificultades de los demás, así como las capacidades individuales para superar la presión, el error o el fracaso.

Howard Gardner nos remarcaba que el conocimiento de aquellas inteligencias predominantes y aquellas débiles en un niño es sólo importante cuando hay algún tipo de problema. En ese caso necesitas saber la naturaleza del problema y averiguar si la actividad planteada o el entorno le crea un problema por su falta de aptitud en una inteligencia concreta. En estos casos el profesor se enfrenta al reto de ofrecerle la oportunidad de aprender de forma diferente con una actividad más adecuada a sus habilidades.

Los profesores han de atraer con sus actividades a una amplia gama de inteligencias. Algunos estudiantes aprenden de forma visual, otros prefieren experiencias más táctiles, otros necesitan oír la información presentada de forma oral. Todos los educadores deben asumir que en cada clase existe una diversidad cognitiva y han de presentar la información de forma variada.

2. El tiempo dedicado a desarrollar cada una de las inteligencias no ha de ser necesariamente el mismo

Según nuestra lotería genética nacemos con unas inteligencias más desarrolladas que otras. Mientras un niño es un atleta nato, otro aprende a leer a los 4 años y otro es capaz de capaz de dibujar con suma perfección.

La pregunta que un padre o madre se hace con frecuencia es si debemos concentrarnos en el desarrollo de aquellas inteligencias en donde nuestro hijo ya tiene cierta ventaja desde el inicio de su vida o por el contrario intentar dedicarnos a las inteligencias más débiles para compensar ese desequilibrio.

Según Howard Gardner no hay una respuesta correcta o incorrecta. Podemos promover aquellas actividades que motivan más al niño dado su inteligencia en ellas o por el contrario reforzar aquellas habilidades que personalmente encontramos importantes para su futuro.

Si un niño tiene facilidad para aprender idiomas, podemos exponerle a más lenguas extranjeras que a otro, pero si vemos que tiene dificultad en operaciones lógico-matemáticas, podemos introducirle a juegos como el ajedrez para reforzar el desarrollo de esa inteligencia. A medida que el niño se hace mayor, será él mismo quien decida qué y cómo desea aprender.

3. Los padres han de evitar el narcisismo positivo y el narcisismo negativo

En el afán de conseguir todo el potencial intelectual de un hijo, a veces un padre superpone su agenda personal al interés y la habilidad del niño.  Un narcisismo positivo se da por ejemplo cuando un padre que es muy buen tenista, impone o insiste en que el hijo practique ese deporte para que él también lo sea.

También existe el caso contrario, el narcisismo negativo, en donde el padre no es un buen tenista pero impone ese deporte para que el hijo sí lo llegue a ser. Ambas situaciones son perjudiciales en su educación.

4. La tecnología crea dependencia en los adolescentes y los padres debemos dar ejemplo y supervisar su uso

Howard Gardner, junto con Katie Davis, llevaron a cabo en el 2008 un detallado estudio sobre las actividades de los jóvenes en los medios digitales y sus efectos en la vida con énfasis en tres aspectos importantes de la persona: identidad, intimidad e imaginación. Con los resultados de este estudio publicaron el libro “The App Generation“, la Generación de las Apps.

El libro enfatiza que no todas las Apps son iguales en sus efectos en los jóvenes. Mientras ciertas aplicaciones liberan de tiempo en actividades rudimentarias (Apps de productividad, de educación, de diseño, etc.), otras crean dependencia, especialmente las redes sociales. Los jóvenes dependen de ellas para encontrar respuestas a todas las cuestiones, para expresarse y para  interactuar con otras personas.

Gardner nos habló de tres conclusiones básicas en este exhaustivo estudio. El primer resultado nos indica que los adolescentes pasan un gran cantidad de tiempo cultivando una identidad propia y “deseable” en la red según sus parámetros y los establecidos por el grupo. Esta identidad externa es su marca personal, que no siempre es auténtica ni refleja la realidad completa de la persona.

Como consecuencia, el adolescente se siente restringido por una identidad que ha ido representando a lo largo del tiempo en las redes sociales que en muchos casos le impide explorar y expresar la evolución de la misma.

El segundo resultado nos muestra que los adolescentes están siempre conectados a través de actividades en las redes sociales, pero estas conexiones tienden a ser más superficiales.

Esta superficialidad se debe a la dificultad de conectar de forma significativa con cientos de amigos en Facebook y demás redes sociales y también a la reticencia de mostrar cualquier vulnerabilidad. Mostrar debilidades y problemas es clave para acercarse o llegar a intimar con otra persona y desarrollar una relación de confianza.

Los adolescentes reconocen que prefieren las comunicaciones con otras personas por mensajes de texto al ser rápido, fácil y contener menor riesgo. El peligro recae cuando las Apps como Facebook, Twitter o WhatsApp se usan para reemplazar las relaciones personales, el cara a cara, empobreciendo la experiencia humana.

El tercer resultado indica que la tecnología ha mejorado la imaginación gráfica y creativa de los adolescentes aunque la escritura literaria tiende a ser más mundana y con vocabulario común.

Howard Gardner, ante la inquietud de los padres en este tema, comentaba la dificultad de la situación para conseguir que los beneficios de la tecnología como herramienta de aprendizaje sobrepasen a los peligros de dependencia y entretenimiento banal. Ofrecía dos consejos concretos:

  • Ser el modelo a seguir de nuestros hijos. Si queremos que desconecten, es primordial dar ejemplo propio mostrando cada día que nosotros somos capaces de desconectar de nuestros teléfonos móviles, tabletas y portátiles.  Hay que fomentar el uso moderado de la tecnología para dedicar tiempo a otro tipo de actividades que implican conversaciones y experiencias en la vida real.
  • Enseñarles habilidades de cálculo y programación para que ellos mismos puedan modificar o crear sus propias Apps trasladando la dependencia a la capacidad de transformación y dirección de sus objetivos con ellas.

5. Ser inteligente y ser persistente no es suficiente para que tu hijo llegue a ser un buen profesional

En los últimos años Howard Gardner ha realizado una revisión importante de la Teoría de las Inteligencias Múltiples. Matiza que aunque aparentemente poseer un alto nivel de desarrollo en las inteligencias múltiples y ser capaz de esforzarse ante la dificultad, parecen las claves del éxito profesional y personal, realmente no es suficiente.

Gardner nos remarca que es indispensable que uno dirija y aplique esas dos habilidades con fines positivos y éticos que le conviertan en: una buena persona, un buen trabajador y un buen ciudadano. Esta observación dio lugar al proyecto  The Good Project que responde a muchas de las preguntas éticas relacionadas con este tema.

Gardner ilustra siempre su argumento con el ejemplo de Adolf Hitler. Tanto él como su ejército demostraron un alto grado de entrega en su trabajo, pero ese esfuerzo iba dedicado a actividades crueles y criminales.

Igualmente cabe destacar que todos conocemos empresas de éxito con directivos inteligentes que trabajan duro, pero que en un afán de enriquecerse personalmente mienten, manipulan la información y realizan operaciones ilegales o poco éticas. Estas acciones, como fue el caso de la Banca en Europa hace unos años, acaba teniendo consecuencias desastrosas en otras personas perdiendo su trabajo y sus ahorros. No podemos considerar a estos ejecutivos como buenos profesionales.

Gardner define a “un buen trabajador” como una persona Excelente, Comprometida y Ética. Si trasladamos estas características a un buen educador se trataría de una persona con un amplio conocimiento de su materia, con gran motivación por su trabajo e interés por los niños  y una persona que entiende que en ocasiones tendrá que tomar decisiones difíciles, con intereses contrapuestos y tendrá que evaluar con rigor el camino que considera más correcto. Cuando se equivoque, aprenderá de sus errores.

Fuente:www.totemguard.com

No hace falta ser un genio para ser genial.

Os adjuntamos este artículo de Aprendemosjuntos que creemos puede resultar de interés en nuestra tarea educativa:

Pocos saben que el popular presentador de televisión, Christian Gálvez, es además un apasionado del Renacimiento y de la figura de Leonardo da Vinci. Comenzó a investigar al genio renacentista tras visitar ‘La última cena’ en Milán. Una experiencia que prendió la mecha de su curiosidad para siempre. Según explica: “Gracias a la curiosidad, la perseverancia y la pasión, todas las personas podemos convertirnos en una mejor versión de nosotros mismos”. Como profesional de la comunicación desde 1995, Gálvez defiende firmemente la divulgación de aquello en lo que cree: “Solo soy un intruso, apasionado por Da Vinci, que intenta acercarse con rigor a la cultura. Y también acercar esa cultura a la gente”. Christian Gálvez forma parte del proyecto internacional ‘Leonardo DNA Project’, cuyo objetivo es completar un perfil genético de Leonardo da Vinci. Además, es miembro de la Academia de las Artes y las Ciencias de Televisión, del ICOM España (Consejo Internacional de Museos), de la AEM (Asociación Española de Museólogos) y de la AAM (American Alliance of Museums). Como escritor de ficción, es autor de la saga de novelas históricas ‘Crónicas del Renacimiento’ y coautor de la colección de cuentos infantiles ‘El pequeño Leo Da Vinci’. En 2017 publicó el ensayo ‘Leonardo da Vinci: cara a cara’, por el que fue galardonado con el Premio Especial de los ‘Premios de Periodismo Científico Concha García Campoy’. En la actualidad, compagina su trabajo como presentador con el comisariado de la exposición ‘Leonardo da Vinci: los rostros del genio’.

Fuente:Aprendemosjuntos

La importancia de no gritar a nuestros hijos.

Os adjuntamos este artículo, que consideramos puede resultar de interés en nuestra tarea educativa:

Gritar a los niños les hace mucho daño, y no solo a su autoestima, también a su desarrollo cerebral. Esta es la premisa que ha llevado a la Asociación Teatro de Conciencia a lanzar la campaña Gritar daña para alertar de los efectos destructivos de educar, no solo en casa, también en el aula, a los más pequeños a golpe de chillidos. Pax Dettoni, directora de la asociación, señala en un comunicado que “gritar a nuestros hijos no solo les daña a ellos, sino que también nos perjudica a nosotros y a nuestra familia». «Es una forma de violencia que evita la consolidación de vínculos afectivos sanos y satisfactorios, y que siembra el miedo como motor de las relaciones. Donde hay miedo, no hay amor, no hay libertad, no hay paz”, y añade que “la calma es el único antídoto para evitar un grito”.

El aval científico de que los gritos dañan

Una investigación de la Universidad de Nueva York y que se publicó en Current Biology concluyó que “El grito tiene una propiedad sonora única. Nada produce un énfasis similar. Porque impacta y activa el centro neuronal del miedo, que está en la amígdala”. Otra investigación, realizada conjuntamente por las universidades de Pittsburg y Michigan, publicada en Child Development, determinó que “los efectos de esta violencia verbal provocan problemas de conducta en los menores, como discusiones y peleas con compañeros, dificultades en el rendimiento escolar, mentiras a los padres, síntomas de tristeza repentina y depresión”. Otro estudio, este publicado por Harvard, señala que “los gritos, el maltrato verbal y la humillación o la combinación de los tres elementos alteran de forma permanente la estructura cerebral infantil”.

Cinco pasos para evitar los gritos desde la calma

Dettoni explica cinco pasos para evitar chillar a los niños:

  1. Comprende que gritarle realmente daña a tu hijo; esa misma toma de conciencia te hará dar los primeros pasos, sencillamente porque le quieres.
  2. Estate alerta en tu interior y cuando veas que la rabia empieza a apoderarse de ti recurre inmediatamente a la calma.
  3. Consigue la calma parando, respirando profundamente y diciéndote a ti mismo que tienes derecho a estar enfadado y que eres capaz de mostrar tu enfado o de lograr lo que pretendes de tu hijo sin usar el grito.
  4. Si ves que no vas a conseguir la calma, retírate y delega en otra persona la resolución de la situación, informando de que volverás cuando estés más tranquilo.
  5. Aunque leas estos consejos y pruebes a ponerlos en práctica, es posible que un día grites a tu hijo, de ser así perdónate, dile que lo sientes, y dile que le has gritado porque estabas muy enfadado y que intentarás no volver a hacerlo.

Programa para acabar con los gritos en el aula

Esta organización lanzó en 2017 el programa de convivencia escolar En Sus Zapatos: un espacio de empatía activa, en el que colabora con la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, y afirman en un comunicado que han sido “testigos de que el cambio es posible, que educar sin gritos en posible”. El programa trabaja desde la gestión emocional, pasando por la empatía, hasta la resolución positiva del conflicto.

Las opiniones de varios docentes describen la experiencia: “He eliminado los gritos en el aula, ahora intento hablar con ellos”; “ahora soy más consciente cada vez que doy un grito” o “hemos aprendido a que no haya gritos en casa, nuestras hijas nos dicen que nos ven de otra manera”, entre otras.

En su informe de resultados del curso 2017-2018, tras su aplicación en cinco centros de Madrid y Extremadura, en el que participaron alumnos entre 10 y 13 años, familias y docentes, se concluyó que los adultos participantes incorporaron herramientas de educación emocional que les ayudaron a tranquilizarse ante situaciones de conflicto, propicias al grito.

“En concreto, las técnicas del Semáforo (parar, pensar y actuar) y la relajación del Árbol (respirar varias veces pausadamente). También destaca la metodología teatral del programa, que les ayuda a comprender la importancia de la convivencia no violenta, y a realizar una escucha activa con los menores. Estas técnicas y otros consejos se podrán encontrar en el hashtag #YaNoTeGritoMas», narra el informe.

Fuente: De mamas & de papas

7 libros infantiles perfectos para trabajar las emociones.

Os adjuntamos este artículo que puede resultar de interés en nuestra tarea educativa.

Según los expertos, el control y uso de las emociones de manera adecuada, mejora la autoestima y la relación con los demás. Ese manejo de las emociones se puede enseñar y en esa tarea, los libros son los mejores aliados.

Hace ya algunos años, librerías, editoriales, escritores e ilustradores ligados a literatura infantil, han dedicado tiempo y esfuerzos en participar de la tendencia literaria que incluye temas como el autoconocimiento, el autoanálisis, las sensaciones, los sentimientos y las emociones. Pero ¿Por qué emociones? Las emociones se vuelven relevantes en la sociedad moderna, ya que, tal como señala el psicólogo Daniel Coleman en su obra Inteligencia emocional, el control y uso de las emociones de manera adecuada, mejora la autoestima y la relación con los demás, permitiendo que las personas se encuentren más aptas para la vida en comunidad.

Se hace necesario que cada persona pueda gestionar sus propias emociones de forma correcta para alcanzar el éxito en cualquiera de los ámbitos de su vida actual. Así mismo, el poder reconocer las emociones de otros, se estima como una habilidad social altamente valorable.

¿Cómo se vinculan las emociones y los libros infantiles?

Muchas veces los lectores u oyentes ven extractos de sus vidas, problemas, dudas, necesidades o emociones reflejadas en las historias que leen o escuchan. La resolución de los personajes puede aportar en las resoluciones mentales propias del lector, las cuales más tarde, puede aplicar en su vida real. ¡La lectura o escucha de libros se da como un espacio de intimidad y reflexión personal!

Sin embargo, no hay que olvidar que el principal objetivo de un libro infantil es el disfrute, ya sea a nivel literario, estético o emocional.

Los adultos juegan un rol fundamental en este sentido, ya que son ellos los encargados de evitar la idea de que los libros infantiles deben tener una enseñanza, mensaje o beneficio más allá de la deleitación propia que provoca el leerlo y compartirlo. En el caso de las emociones, se debe intentar no utilizar estos libros con el único fin de realizar evaluaciones emocionales o intentar dar diagnóstico a ciertas dificultades en los niños. En esta oportunidad, presentamos 7 libros que abordan el tema de las emociones:

1. “El Monstruo de Colores”, Anna Llenas

Trueno es un monstruo que no sabe qué le pasa. Tiene muchas emociones y debe aprender a ponerlas en orden. Alegría, tristeza, rabia, miedo y calma se explican mediante una sencilla y colorida historia que ayuda a grandes y chicos a descubrir el correcto lenguaje de las emociones. Un best seller mundial para nombrar y reconocer las emociones.



2. “El libro enfadado”, Cédric Ramadier

Su historia simple e ilustraciones sencillas juegan con el simbolismo del color rojo para hacer más comprensible la historia. De forma interactiva, lectores u oyentes, acompañados de un pequeño ratoncito, podrán conocer y practicar estrategias y herramientas para afrontar el enfado, el cual en este libro se ve representado por el mismo libro.


3. “Cómo atrapar al monstruo de tu armario en 10 sencillos pasos”, Laura Gamero, Manu Callejón

A través de este libro lleno de humor, se presenta uno de los miedos infantiles más habituales, la existencia de un monstruo en el armario y la forma perfecta para enfrentarse a él. La historia se presenta como un manual donde a través de sencillas instrucciones, el protagonista logra atrapar a su monstruo y llegan a ser amigos. Un divertido libro para que en diez ingeniosos pasos, los niños cambien temores por sonrisas.


4. “Vaya rabieta”, Mireille d’Allancé

Roberto es un niño como cualquiera, no ha tenido un buen día y está de muy mal humor. Justo cuando su padre lo castiga, comienza a sentir una cosa terrible que le sale de adentro y que empieza a romperlo todo. Una historia creativa y vertiginosa que muestra de forma directa cómo se puede sentir una rabieta y cómo sería su forma física.


5. “Ramón preocupón”, Anthony Browne

Ramón está muy preocupado, tanto que no puede dormir. Por suerte, su abuela conoce el secreto para vencer sus preocupaciones. Basado en un clásico del folclor guatemalteco, este libro rescata la tradición de las muñecas quitapesares o quitapenas. Figuras muy pequeñas que se elaboran cuando una persona (normalmente un niño) no puede dormir debido a sus problemas. Se cuentan las aprensiones al muñeco y este se guarda bajo la almohada antes de acostarse. El muñeco se preocupará por el problema en lugar de la persona, permitiéndole dormir tranquilamente.


6. “Monstruo triste, monstruo feliz”, Anne Miranda y Ed Emberley

A través de este divertido y colorido libro, el pequeño lector encontrará una colección de siete ingeniosas máscaras a través de las cuales podrá explorar y darle nombre a las diferentes sensaciones, sentimientos o emociones que experimentan todos los monstruos y, por supuesto ¡también los niños!


7. “Willy el tímido”, Anthony Browne

Una historia que invita a reflexionar sobre las emociones propias y de los demás.
Willy es un mono incapaz de hacerle daño a alguien y siempre está pidiendo perdón. En su barrio le dicen Willy “el tímido”, apodo que a él no le gusta. Para terminar con este apodo decide convertirse en un mono grande y fuerte, capaz de enfrentarse a todos. Comienza así un plan de transformación, con dietas y mucho ejercicio, transformándose en un mono fuerte y musculoso. Pero ¿qué sucede con su interior?

Ya lo sabes… padres, abuelos, tíos, hermanos, educadores y otros adultos significativos, pueden contener las emociones infantiles, ayudar con el vocabulario y la expresión de ideas, acompañar los procesos personales de los más pequeños o simplemente ser parte de las buenas experiencias que incluyen los libros y las emociones.

Fuente:eligeeducar