Trabajemos por la inclusión.

Hoy, Día Mundial del autismo os adjuntamos este artículo escrito por M.Eugenia Pérez, que nos parece de interés para trabajar la inclusión y reforzar algunas actitudes para dejar “crecer” a nuestros hijos e hijas.

Las familias y lel profesorado ¿nos hemos parado a pensar en lo importante que es que los niños y niñas “CREZCAN”? ¿Por qué muchas veces impedimos y relentizamos su desarrollo y crecimiento? ¿Somos consciente de ello? ¿Qué podemos y debemos hacer?

Estas preguntas no son nuevas para mí. Es más, yo diría que me acompañan desde que empecé a trabajar, y tal vez por ello, creo que siempre he potenciado el “crecimiento” de todos los niños/as de la escuela y he tratado de tener una forma diferente de gestionar mi relación con el alumnado, profesorado y familias.

*Autonomía.

Desarrollar y fomentar la autonomía en los niños/as en general y en los que presentan diversidad funcional en particular, es una obligación que tenemos todos, familia, profesorado y sociedad, si queremos que cada chico/a desarrolle al máximo sus capacidades y competencias.

La falta de autonomía limita todos los campos de la vida cotidiana: personal, social, cultural y laboral y también la normalización y la inclusión.

Por ello, es muy importante que todos trabajemos coordinada y sistemáticamente, para que cada niño/a, desde una edad muy temprana, sea capaz de ser lo más autónomo posible, dentro de sus limitaciones y no escudarse en ellas, para no avanzar.

He podido observar en mis años de docencia en Infantil y Primaria y también a día de hoy, en diferentes entornos, en la entrada a la Escuela de Infantil, cuando voy a la piscina y veo la salida del alumnado del colegio, etc, como las relaciones que se establecen entre los hijos y su familia, en muchas ocasiones, están asociadas a la sobreprotección y la falta de autonomía.

*Muchos padres y madres:

  • Llevan al alumnado de infantil desde que se bajan del coche hasta el centro, un recorrido de unos pocos metros, en brazos.
  • Llevan las mochilas de sus hijos y/o las arrastran, desde su casa al colegio.
  • Les llevan siempre en coche hasta la misma puerta del centro, aunque vivan cerca.
  • No dejan tiempo para que el niño/a se ponga o se quite sólo alguna prenda de vestir, se ate los cordones de los zapatos, etc.
  • Aunque sean ya más mayores, los llevan permanentemente de la mano…

 

Otras dificultades por la falta de autonomía en los chicos/as con NEE, lleva a que:

  • Muchos chicos/as no tengan autonomía en los desplazamientos, sean cercano o lejanos, por el miedo que les produce a las familias dejarlos salir. Están limitando las posibilidades presentes y futuras de socialización, ocio, etc
  • No sean autónomos a la hora de manejar el dinero en cualquier ámbito de la vida.
  • No sean capaces de controlar y gestionar el tiempo.
  • Tengan miedo de ir a las excursiones…

*Desarrollo afectivo-emocional.

El ámbito afectivo-emocional es otro terreno difícil de gestionar para las familias con hijos con NEE, a veces, porque ni se lo plantean, otras, porque no quieren ver que sus hijos/as se hacen mayores y otras, porque de alguna manera, han asumido desde mi punto de vista erróneamente, un proteccionismo e infantilismo muy perjudicial para su desarrollo como persona y para su inclusión social y laboral.

Las familias y los profesores tienen que fomentar y trabajar en la autonomía afectiva para que los chicos/as adquieran una buena competencia emocional.

Este aspecto tan importante, queda muchas veces en el olvido porque muchas familias y profesores ni siquiera conocen la importancia que tiene.

La gestión de los sentimientos, las emociones y los conflictos, a veces se realiza de una forma poco adecuada. Me he encontrado incluso en secundaria, con chicos/as que no se sienten felices por temas nimios a los que les suelen dar una importancia desmedida y eso les provoca pataletas, enfados y rabietas de niños pequeños, que no favorecen su inclusión.

Otro tema muy importante es el fomento de la socialización desde las edades más tempranas. Tenemos que facilitarle al alumnado con NEE, las herramientas que le ayuden a su inclusión. A medida que los chicos van creciendo y llegan a la adolescencia, se hace más difícil la pertenencia al grupo, por ello, es fundamental trabajarla desde las edades más temprana.

Cuando hablamos de autonomía, tenemos que contemplar la autonomía de forma global y en todos los aspectos y trabajarla de forma sistemática tanto en casa, como en la escuela y de forma coordinada familia-escuela.

*Responsabilidad.

Independientemente del nivel educativo, porque incluso en secundaria sucede en múltiples ocasiones, muchas familias se convierten en agendas, ya que están permanentemente detrás de sus hijos para que hagan las distintas tareas escolares y no escolares. También les llevan al centro los materiales que se dejan en casa, las autorizaciones o acuden al centro por las tardes a buscar las prendas de vestir que se dejan olvidadas…

Se convierten también, en sus taxistas, en sus abogados defensores, en sus mayordomos... Las familias en muchas ocasiones no dejan o impiden que sus hijos asuman sus responsabilidades. He podido comprobar, cómo en cuanto a un chico/a se le retira su móvil por un uso inadecuado en clase, su familia no tarda ni media hora en estar en el centro a recoger el móvil.

Fomentar y trabajar la responsabilidad desde las edades más tempranas es fundamental para hacer que los chicos/as sean en la edad adulta, personas responsables.

*Vida cotidiana.

Vaya por delante que cada familia tiene libertad para vestir a sus hijos/as como quiera, comprarles el tipo de materiales escolares que deseen… pero…

En esta ocasión la reflexión gira en torno al alumnado con NEE. He podido ver en multitud de ocasiones y a lo largo de los años, como muchas familias siguen peinando y vistiendo a sus hijos/as como si siempre tuvieran 8 años. Les compran las mochilas, agendas, lápices o bolígrafos de niños/as pequeños, cuando ya están en secundaria. Incluso lo observo en hombres y mujeres adultos de más de 20 años, cuando los veo por la calle o en algún centro ocupacional.

¿No es necesario que los chicos/as con NEE se vistan, peinen y lleven los complementos y materiales con arreglo a su edad?

Con respecto al profesorado también es necesario que reflexionemos y los “dejemos crecer”.

Tenemos que evitar la sobreprotección e infantilización que en multitud de ocasiones se producen en las aulas y en el centro educativo. Quiero pensar que lo hacemos siempre sin darnos cuenta.

Debemos pensar antes de actuar, si lo que hacemos y cómo lo hacemos, está fomentando la aceptación, la valoración, el respeto, la autonomía, la responsabilidad, etc, porque somos modelos y referentes en los que el alumnado se fija. De nuestra actitud y mirada, depende mucho las interacciones y la inclusión dentro y fuera del aula.

Cuando voy de excursión o al teatro con el alumnado, observo y veo situaciones que desde mi punto de vista, no son acertadas porque no ayudan a la autonomía. Creo que deberíamos cambiarlas. Un ejemplo: el alumnado con NEE no va en la fila con su compañero/a, sino delante y de la mano de la profesora.

Los profesores/as, a veces, tenemos una “mirada de pena” que no creo que sea consciente, que nos lleva a afrontar las distintas situaciones escolares de forma inadecuada. Comentarios como “pobrecito”, “si es que tiene”… están limitando las posibilidades de avance.

En otras ocasiones, la respuesta que se da a los distintos comportamientos incorrectos que puede tener el alumnado con NEE, está basada en su discapacidad más que en su capacidad.

Las expectativas a nivel escolar y personal muchas veces, entorpecen el crecimiento, porque también se basan en la discapacidad.

Y desde mi punto de vista, tal vez sería conveniente que el profesorado PT y AL, en vez de referirse al alumnado con NEE como “mis niños”, los llamara por sus nombres y dijera “los niños con los que trabajo”.

Todas estas reflexiones me las sigo haciendo cada día porque no quiero que se me olvide nunca, que todos juntos, cada día

¡¡¡DEBEMOS AYUDARLES A CRECER!!!

¡¡¡Es necesario “dejarlos crecer” y que cambiemos la mirada, para verlos como niños cuando aún lo son y como adultos, cuando dejaron de serlo!!!

Fuente:mavensol.blogspot.

Teléfono de ayuda relacionado con la tecnología.

Os adjuntamos esta información relacionada con las Tecnologías por si os pudiera resultar de interes. Se trata de una Web con diversos recursos y un telefóno 900 116117, linea gratuita y confidencial, para ayuda en caso de menores para dudas, dependencia, ciberacoso, bullyng, dudas, prevención, etc.

Internet Segura for Kids (IS4K) es el Centro de Seguridad en Internet para menores de edad en España y tiene por objetivo la promoción del uso seguro y responsable de Internet y las nuevas tecnologías entre los niños y adolescentes. Las principales tareas que tiene encomendadas son:

  • Sensibilizar y formar a menores, jóvenes, familias, educadores y profesionales del ámbito del menor, a través del desarrollo de campañas, iniciativas y programas de ámbito nacional.
  • Ofrecer un servicio de línea de ayuda con el que asesorar y asistir a menores, familias, educadores y profesionales del ámbito del menor sobre cómo hacer frente a los riesgos de Internet: contenidos perjudiciales, contactos dañinos y conductas inapropiadas.
  • Organizar el Día de la Internet Segura (Safer Internet Day) en España.
  • Reducir la disponibilidad de contenido criminal en Internet, principalmente de abuso sexual infantil, dando soporte a las FFCCSE.

IS4K está liderado y coordinado por la SESIAD (Secretaría de Estado para la Sociedad de la Información y Agenda Digital), con el soporte de Red.es, y ejecuta sus servicios a través del INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad), en colaboración con otras entidades de referencia. En línea con la estrategia Europea BIK (Better Internet for Kids), forma parte de la red paneuropea INSAFE de Centros de Seguridad en Internet y está cofinanciado por la Comisión Europea.

Esperamos que sea de utilidad

Enlace:https://www.is4k.es/

 

Cuentos para Coeducar.

Os adjuntamos una recopilación de Cuentos para Coeducar, que creemos os puede resultar de interés en vuestra tarea educativa.

La finalidad de este libro es aportar recursos a las familias para trabajar la coeducación con niñas y niños de 6 a 12 años.
A través de la lectura compartida de los cuentos con hijas e hijos está publicación proporciona una excelente excusa para fomentar el diálogo sobre la coeducación en casa.
Con estos cuentos pretendemos aportar diversas miradas sobre situaciones cotidianas de niñas y niños que les abran hacia la posibilidad de ser de mil maneras diferentes, permitiéndoles crear, imaginar y jugar de la forma en que deseen y no solo condicionados por los estereotipos de género.

Cuentos para Coeducar. PDF

Fuente: Instituto de la Mujer

Mejores apps de cuentos interactivos.

Os adjuntamos este recurso educativo, con una recopilación de apps con cuentos interactivos que creemos os puede resultar de utilidad en vuestra tarea educativa

smile and learn

Los cuentos interactivos son ideales para que los más pequeños aprendan sin darse cuenta, porque creen que están jugando. Estas aplicaciones para tabletas (algunas también compatibles con smartphones) enseñan desde historia hasta tareas diarias o valores.

Mejores apps de cuentos interactivos

Fomenta valores como la alegría, el esfuerzo o la generosidad a través de la historia del armadillo y el pájaro, que trabajan en su huerto durante el verano con el fin de recolectar todos los alimentos que necesitan para sobrevivir a la época más fría del año. Mientras, el oso perezoso vive sin preocupaciones. Con la llegada del invierno, al ver que el oso perezoso tiene hambre y frío, sus amigos el armadillo y el pájaro le ayudarán ofreciéndole comida y un hogar, y recordándole la importancia del trabajo, el esfuerzo y la constancia. Este cuento está incluido en la Biblioteca Inteligente de Smile and Learn.

Colorín y su amigo Burbujas están preparados para la Copa Arrecife, la carrera submarina más importante del mundo. Junto a ellos está Calambres, el campeón de los últimos años. Todos iniciarán una carrera repleta de dificultades  que pondrá a prueba la amistad y lealtad de estos tres personajes. Una bonita historia p  ara aprender que en el deporte no todo es una victoria. Este cuento está incluido en la Biblioteca Inteligente de Smile and Learn. 

El cineasta Iván Cortázar, junto con su hijo de cinco años (y su madre, artista plástica), han cr eado una serie de cuentos infantiles para iPad y iPhone. Esta primera entrega trata de inculcar el amor por el medio ambiente y la creatividad. Los niños pueden crear al personaje protagonista a su imagen y semejanza, es bilingüe (inglés/español) y ofrece la opción de grabar la narración.

Niní, un simpático pequeño Ser que vive en la naturaleza, aprende gracias a su curiosidad por todo lo que le rodea. En concreto, aprende a contar: los niños lo hacen a la vez, llegando hasta el número 10. La historia se compone de 35 esce  narios caracterizados por ilustraciones y sonidos que animan de forma interactiva la lectura compartida entre niños y adultos. Está indicado para niños de 2 a 6 años. 

Este libro i nteractivo infantil para iPad está recomendado para niños de 4, 5, 6 , 7 y 8 años. Cuenta la historia de un curioso ratón con problemas de memoria, al que hay que ayudar a la vez que se aprende a leer en español y en inglés. Los pequeños pueden elegir el orden de las escenas y lo que ocurre en ellas para crear su propia historia.

En este cuento se acompaña a Alvin subidos en su vieja segadora dispuestos a recorrer 400 km para reencontrarse con su hermano. Los niños comparten su  s experiencias, conocen amigos, escuchan el canto de los pájaros, sienten la lluvia… Puede disfrutarse como una historia continua con por escenas, interactuando con los personajes. 

La historia de las hermanas Anna y Elsa desde la tableta. En este cuento, Anna y el montañero Kristoff junto con su reno Sven emprenden un viaje en busca de Elsa. El juego permite leer, escuchar y ver las perspectivas de Anna y Elsa de la historia, y también fabricar bolas e nieve, recrear las escenas con dibujos…

Creado por Aprendices Visuales, José Aprende es una app gratuita para iPad enfocada a los niños autistas (y con otras dificultades de aprendizaje) que p  ropone  historias para trabajar las rutinas, las emociones… Incluye pictogramas táctiles e ilustraciones interactivas que se mueven o se transforman cuando se toca la pantalla de la tableta. 

9 Pango

En forma de aplicación gratuita para iPad -recomendada a partir de los 3 años-, su protagonista es Pango, un personaje animado que invita a los más pequeños a interactuar con la histori a relatada: en algunos casos tienen que frotar el vientre de Pango, en otros dar golpecitos con el dedo en la pantalla para ayudarle a clavar unos clavos y hacer una casa… Otros gestos que harán son: sacudir la pantalla o ‘aplicar cosquilleos’. Se han incluido cinco historias más un juego.

Una nana interactiva para facilitar a los padres la tarea de acostar a sus hijos. A través de la historia, el niño a partir de 2 años disfruta del ritual del sueño  mediante un juego lleno de aventuras en el que puede interactuar con el simple toque de sus dedos. Lo que más les gusta es, sin duda, el proceso de llevar al personaje a la cama: ¡tiene que meterlo entre las sábanas arrastrándolo con su propio dedo! 

Se trata de un libro interactivo para que los alumnos de los prime ros cursos de Primaria aprendan vocabulario en inglés. Incluye 14 pantallas animad  as con diferentes escenarios como la selva con leones, cebras y un despistado turista, el campo con gallinas y sus pollitos, ovejas, cabras y un peligroso zorro, el mar con sus peces, etcétera. 

El huevo azul o Genaro y el charquito gris son dos de las historias incluidas en este site en el que se combinan cuentos narrados, ilustraciones, música, y ví  deos. Una vez que los estudiantes han leído los cuentos, tendrán que completar los ejercicios relacionados con ellos: hay actividades para realizar en grupo, otros en los que tienen que grabar una nueva trama con sus voces…

Esta app para iPad ofrece, por una parte, un cuento clásico  para su lectura y, por otra, un cuento interactivo con sonido y animaciones para que el alum  no  pueda crear su propia historia, así como colorear con las manos a Caperucita Roja y a otros personajes del cuento. La app está disponible en nueve idiomas.

Dos niños y dos niñas (dos españolas, un francés y un inglés)  emprenden un viaje por el Mediterráneo a bord o de un velero. Primero tienen que prepararlo; luego, consiguen el cuaderno de bitácora de Jimmy el Seco, con el que podrán encontrar los tesoros que el pirata escondió el distintos puntos del mar.

Se define como un cuento interactivo sin palabras, en el que son

los propios niños los que tienen que crear la historia según las imágenes que se van mostrando. Así, además de inventar una  diferente en cada ocasión, se fomen  ta el desarrollo de vocabulario e imaginación. Como

complemento, es posible acceder a un microsite de actividades para descargar juegos y actividades inspirados en las ilustraciones de Marina y la luz.

“Un mounstruo es un bicho, planta, o incluso cosa, que está a pun  tito de existir”, según esta aplicación . El Mounstruario te brinda la oportunidad de conocerlos de la mano de tres de los mounstruólogos más famosos de la historia: Federico Gordóñez, Gunnar Von Brutten y Hellen Cúrcuma. A lo largo de más de 100 páginas (en español e inglés), explica cómo eran los mounstruos que hallaron estos intrépidos personajes en sus viajes a lo largo del mundo, qué comían, dónde habitaban, por qué son ricos o peligrosos. 

Una historia dirigida a niños de 2 a 8 años en la que descubren el valor de la amabilidad y el respeto. En ella, Oscuro, un gato algo despistado, se pierde de su mamá y sus hermanos pero tiene la suerte de encontrarse con una señora mayor que vive sola, Dorotea, quien le acoge y cuida. Sin embargo, un día Oscuro se acu erda de su familia y se pone muy triste. ¿Podrá encontrarles? ¿Se quedará al lado de Dorotea? A la vez que siguen la historia, los niños pueden practicar idiomas (está disponible en español, catalán, inglés y francés), y disfrutar de animaciones y  juegos de memory, vestir y pintar. 

Reúne un conjunto de cuentos para niños basados en el aprendizaje de los hechos históricos y de historias reales que están indicados para los peque ños de entre 4 y 10 años. En ellos, pueden adentrarse en el descubrimiento de  América, unirse a la perrita Laika en su viaje espacial, aprender por qué migran las aves, cómo se construían las pirámides… Y así, hasta 150 temas diferentes.

19 Cuerdas

Cuenta la historia de un perro que es mitad violín mitad guitarra de rock, y está formado por 12 escenas en las que las animaciones y los sonidos juegan un papel fu ndamental. Las actividades que propone están relacionadas con ejercicios en los que hay que identificar y asociar formas, expresar estados de ánimo o memorizar personajes, entre otros.

Más que un cuento interactivo en sí, esta app es interesante porque te permite crear uno propio en pocos pasos. Desde la app se ofrecen ilustraciones proce dentes de distintos cuentos clásicos que los niños pueden mezclar y completar añadiendo textos y audios para crear su propia historia. Y cuantas más páginas creen, más motivación reciben por parte de la app; por ejemplo, con uno de los personajes de Los Tres Cerditos animando a añadir más.

Para la práctica progresiva de la lectura para niños de 5 a 7 años. Se puede utilizar con cinco idiomas diferentes e incluye actividades de compr ensión lectoras con las que asegurarse de que han entendido la historia y mejorar el  desarrollo senso-perceptivo mediante el ejercicio de la memoria, la atención, la concentración y la observación. A la vez, busca fortalecer la adquisición de valores y habilidades personales y sociales.

Desde El Mago de O z a Merlín, pasando por El príncipe y el Mendigo o El patito feo. 24 Cuentos Clásicos Infantiles es una aplicación gratuita para iPad con la que los estudiantes de Infantil descubrirán algunos de los relatos más populare  s de la literatura universal. Los pueden escuchar y también leer al ser textos sencillos de comprender, iniciándose en la lectura de un modo ameno y entretenido  con dibujos e ilustraciones que llamarán su atención. 

Dirigido a niños de 5 a 9 años compatible con dispositivos iOS y Android, en él los más pequeños descubrirán el valor de la convivencia, la cooperación y l a diversidad. Cuenta cómo dos familias de orígenes diferentes tienen que buscar un nuevo hogar ante los cambios que sufre su mundo como consecuencia de una incesante lluvia de cosas extrañas. ¿Conseguirán las familias Léxico y Cifra vivir en armonía? La historia invita a acompañar a Suma y Vocalillo y descubrir la importancia de convivir y aprender de lo diferente. 

Los alumnos tiene n que ayudar al perro Otto a viajar por España. Primero le ayudan a hacer la maleta; luego, le van acompañando por diferentes rincones para aprender geografía, cultura general de nuestro país…

Para que los niños sigan disfrutando de los cuentos antes de irse a la cama,  ofrece una colección de cuentos clásicos con ilustraciones y sonidos, así como una  narración con fondo ambiental: El patito feo, La liebre y la tortuga, El soldadito de plomo, La princesa y el guisante, El molinillo mágico y El pececito de oro. Los pequeños pueden ir leyendo la historia a medida que escuchan la narración, lo que les ayudará a adquirir nuevo vocabulario y a mejorar su comprensión lectora y su ortografía.

“Cuentos d e Gus” es una colección de seis cuentos interactivos que te ayudan a enseñar a tus hijos a afrontar las situaciones que se le plantean durante el crecimiento. En el que hemos seleccionado, se enseña a los niños a entender el concepto de la limpieza y el aseo personal.

La noche de Navidad, Eve y Rose están haciendo todos los preparativos, en el que los niños tienen que ayudarle a decorar el árbol, preparar galletas o  abrir los regalos. La historia, disponible en inglés, está destinada a niños de entre 3 y 6 años e incluye dos puzles.

Fuente. Educaciontrespuntocero

Cinco claves para educar bien.

Os adjuntamos este artículo que consideramos de interés

Es el tiempo de las tecnologías en el cual teléfonos, tablets y ordenadores se llevan la mayoría del tiempo de los niños. Un equipo de psicólogos de la prestigiosa universidad de Harvard ha detectado las cinco cosas que inevitablemente hacen los padres de los considerados “hijos modelos”, desde informavalencia.com les resumimos las conclusiones.

  • Pasar tiempo con el niño: fuera de aparatitos, jugar a la pelota, a las cartas, ir de excursión, leer libros cuentos o cómics…
  • Hablar en voz alta con sus hijos: que el niño se sienta cómodo para explicar sus situaciones, consultar con sus maestros o entrenadores sobre el comportamiento y la actitud del pequeño, hablar sobre sus tareas, sus éxitos y sus dificultades…
  • Enseñar al niño a resolver problemas independientemente del resultado: no se trata de resolverle los problemas sino de guiarlos en las posibles soluciones ante las dificultades que plantea la vida. Hay que poner énfasis en las intenciones más que en los desenlaces.
  • Mostrar siempre gratitud hacia ellos: el refuerzo positivo es fundamental, ellos cogen confianza si notan que sus actitudes son premiadas con nuestra alegría.
  • Hay que enseñarles a tener una perspectiva amplia: no existen solo ellos en el mundo, debemos enseñarles a que deben de cuidar también del entorno y de las personas que les rodean. También a ser empáticos con las situaciones de otros y desarrollar un espíritu de colaboración y ayuda.

Fuente: Informavalencia

 

Solo el 33% de los padres toma la iniciativa de jugar con sus hijos.

Os adjuntamos este artículo, que consideramos puede resultar de interés:

Los niños están siempre dispuestos a jugar y si es con sus padres, mucho más. Es una de sus mayores ilusiones. Sin embargo, no siempre lo consiguen. Según el estudio #JuegaConEllos, más del 87% de los padres sabe que divertirse con sus hijos es importante; un 50% cree que promueve la creatividad;el 41,3% que fomenta la capacidad de socializar y el 40,5% opina que ayuda al desarrollo de los niños. Pese a todo, sólo el 33% de los progenitores toma la iniciativa de jugar con los pequeños de la casa. Según este análisis, realizado por Famosa, el trabajo y las labores del hogar son los principales impedimentos.

Otro estudio realizado por Jugueterías Poly concluye que en este año solo el 20% de los padres ha dedicado más de 10 minutos al día entre semana a esta labor, cuando en 2016 la media era de 40 minutos.

Los expertos señalan que cuando los padres toman la iniciativa y dicen «¡venga, vamos a jugar!», los pequeños se sienten queridos por saber que son tomados en cuenta, aumenta su autoestima. Además, el vínculo entre ellos mejora porque los padres se ponen a su nivel, en ocasiones de manera literal si se tiran por el suelo, y sacan lo mejor de ellos mismos, son capaces de reír, cantar, pelear en broma… de manera que se desdibuja la autoridad, pero sin dejar de lado valores importantes como el respeto, el orden o la paciencia.

El juego en la adolescencia fomenta una mayor unión que, si se sabe aprovechar, puede favorecer la comunicación.

Lo importante en ese tiempo de juego es que los padres se esfuercen por vivir ese momento presente. El resultado no es el mismo si la madre está moviendo fichas con la mano, pero con la mente puesta en la lavadora que va a poner, o el padre impaciente por terminar para hacer llamadas pendientes. «Si logran meterse en el juego, a ellos también les ayuda a desconectar», asegura Imma Marín, fundadora de Marinva y presidenta de la Asociación Internacional por los Derechos del niño a jugar.

Actitud proactiva

Para lograrlo recomienda tener una actitud muy proactiva que pasa por aparcar el móvil, estar a disposición de los hijos para que sean ellos los que decidan a qué jugar, aceptar sus condiciones o reglas imaginarias, eliminar jerarquías, mostrarse alegres, si hace falta poner límites que sea sin regañarles... «Se trata de un momento muy especial, de emociones agradables, creación de afectos intensos que quedarán marcados dentro de los buenos recuerdos de los niños», apunta Marín.

La psicóloga Alicia Banderas explica que otra de las ventajas de jugar juntos es que los padres preocupados por la educación, a veces no se dan cuenta de que a través del juego pueden enseñar ciertos valores como la frustración (cuando el pequeño pierde), la paciencia (cuando debe esperar su turno), el esfuerzo (cuando debe repetir una torre de fichas sin que se caiga)…

El juego también es una herramienta muy útil para conocer más a un hijo y detectar si está bien o tiene algún problema. «Los psicólogos –señala Alicia Banderas– utilizamos el juego en consulta para saber lo que les pasa. No es lo mismo un niño que coge un muñeco y lo arropa y mece, que uno que lo coge y lo agrede».

Añade que el juego en familia no se debe limitar solo a los primeros años de la infancia. «También en la adolescencia es importante y se puede realizar en competiciones, juegos de mesa… Lo que resulta muy útil porque es una etapa de la vida en la que suelen distanciarse de los padres y guardar para ellos mismos sus pensamientos, problemas… El juego fomenta una mayor unión que, si se sabe aprovechar, puede favorecer la comunicación».

También es importante «porque cada vez antes acceden a las redes sociales y creen que tienen miles de amigos. No es así –apunta Banderas–. No se percatan de que si tienen un problema, esos “amigos” no le van a ayudar. Se produce un aislamiento porque no lleva a la socialización, sino a encerrarse en su habitación en silencio mirando una pantalla. Los padres están a tiempo de rescatarles y mostrarles que pueden divertirse y mucho más si lo hacen juntos a través del juego».

Conscientes de esta realidad, Philippe Farges, ceo del Grupo Ludendo España, ha puesto en marcha hace unos días la campaña «let´s play together» para invitar a padres e hijos a jugar juntos en las tiendas Poly. «Hemos implantado una zona destinada para este fin. Por lo que hemos visto, lo niños no van tanto a la juguetería para ver cajas de juguetes, sino que prefieren pasar el rato en esta zona y enseñar a sus padres lo que les gusta hacer: jugar juntos. El fin último es motivarles a estrechar vínculos de forma divertida», concluye.

Reflexiones para no tomárselas a juego

1.«Tu mejor yo». El juego te da la oportunidad de mostrar a tus hijos tu «yo» más amable.

Cuando jugamos con nuestros hijos, volviendo a experimentar “ser niños” de nuevo, sin prisas, sin interrupciones, posiblemente les mostramos la mejor versión de nosotros mismos. ¡Que no sela pierdan! Desconecta, apaga el móvil… ¡Y diviértete!

2. Creatividad. El juego fomenta el desarrollo de la creatividad.

Facilita y alienta a tu hijo para que desarrolle su creatividad e imaginación sin entrometerte ni guiarle demasiado en su juego y permitiéndole que juegue a lo que quiera, respetando sus combinaciones “sin sentido”. No hay una única forma de jugar, hay muchas, tantas como maneras de ver la vida. ¡Tu hijo te sorprenderá y te enseñará a verlas a ti también!

3. Valores. Jugar juntos permite educar en valores a tus hijos de manera sencilla y en armonía

Nos pasamos la vida intentando inculcar valores que nos cuesta que interioricen, sin darnos cuenta que es durante el juego cuando nuestros hijos se encuentran más receptivos. Intenta dedicar un tiempo al día para jugar, disfruta de ese momento mágico donde puedes trabajar valores de una manera lúdica y entretenida.

4. Conoce a tus hijos. Jugar es una maravillosa manera de conocer a tus hijos.

Cuando tus hijos juegan expresan de manera transparente sus emociones. Jugando con ellos tendrás la oportunidad de conocer lo que les gusta, lo que les enfada o les frustra, incluso lo que les inquieta y te ocultan.

5. Comunicación. El juego te une a tus hijos y mejora la comunicación.

Si compartes horas de juego con tu hijo desde edades tempranas como forma de comunicación familiar, y continúas reservando espacios en la adolescencia unidos jugando, podrás ayudarles a que sean más reflexivos. Estimular su reflexión individual a través de las disyuntivas que se dan en el juego, respetar los diferentes puntos de vista mientras jugamos contribuirá a disparar verdaderos avances en su desarrollo y también a consolidarlos para que tomen las mejores decisiones posibles.

6. Adiós Sobreestimulación. ¡Adiós a la sobreestimulación!

Intenta que convivan los dispositivos electrónicos con el juego al aire libre, los juegos y juguetes tradicionales y lúdicos tan beneficiosos para nuestros hijos.

7. Aquí y ahora. Enseña a tus hijos a centrarse en el «aquí y ahora»

Ayúdales a centrarse en la experiencia del juego, a disfrutar. Estamos en una sociedad en la que parece ser más importante exhibir la vida y compartirla a través de las redes sociales que vivir la experiencia. Eres su modelo, juega… Sin necesidad de grabarlo.

8. Inocencia. Protege su inocencia sin «quemar etapas»

En este mundo tan rápido, la adolescencia se adelanta y aunque es difícil no sucumbir a la presión externa, no adelantes juegos que no les correspondan por edad o por contenidos violentos y/o sexualizados. Permite que sigan siendo niños, que sigan jugando.

9. Juguetes. ¿Cómo elegir un buen juguete o juego para tus hijos?

Olvídate de las recetas las recetas. Se trata de escogerlos poniéndonos en su lugar. A través de la mirada del niño, pregúntate lo siguiente: ¿qué haría con el juguete?, ¿jugará más de 20 minutos o lo aparcará en el cajón de los juguetes inservibles?, ¿será un juego versátil?, ¿podrá dejar volar su imaginación? ¿es adecuado para su edad?

10. Navidad. Jugar juntos en navidad.

La Navidad es el momento más mágico del año para los niños, la anhelan con ilusión y emoción. Sin embargo, en muchas ocasiones estas fechas se convierten en una carrera de compromisos familiares y actividades que apenas dejan tiempo para jugar de verdad. Estas navidades elige algún “día de juego”, sin compromisos, sin prisas. Disfruta con tus hijos de esos maravillosos regalos que han recibido, sin que sea una carrera de abrir cajas…disfruta de lo que hay dentro, crea con ellos tu propia historia…

Fuente:http://www.abc.es/familia. Decálogo de #JuegaConEllos de Famosa avalado por Alicia Banderas

¿Regalas estereotipos de género?.

Se acercan las navidades, época en la que los más pequeños y pequeñas de la casa protagonizan las celebraciones. Como bien sabemos, estas fechas incitan al consumo, pero antes de salir a comprar los regalos, deberíamos plantearnos algunas cosas.

Para empezar, el discurso publicitario es un instrumento creador de estereotipos. Los niños y niñas eligen sus regalos en función de lo que ven en los anuncios, donde aún hoy, se muestran a las niñas como princesas y cuidadoras, sometidas a unos cánones ideales de belleza, y a los niños como superhéroes, profesionales de la construcción y ligados a juegos de violencia.

Gema Otero, experta en género, coeducadora y escritora de cuentos infantiles, explica: “Nuestro sistema social y cultural es patriarcal, por lo tanto, todo lo que nos rodea está atravesado por una visión global masculina que menosprecia e invisibiliza a mujeres y niñas”.

A lo que añade: “Niñas y niños aprenden a identificar cuál es su lugar en el mundo a través de la observación y el juego. Los juguetes son parte fundamental del aprendizaje cognitivo, emocional y relacional en la infancia. En el proceso de socialización diferencial, se limita su libertad de jugar y experimentar con todo tipo de juguetes, se obstaculiza así su aprendizaje para ser personas más autónomas, empáticas y libres”.

Representar a las y los más pequeños de una forma u otra en los catálogos, hace que se les asigne un rol que delimite sus habilidades y aspiraciones. Según la profesora Karen Hutchinson de la Universidad de Rowan: “el juego es la manera en la que los niños y las niñas se preparan para los papeles que tomarán como adultos y para la sociedad en general”.

A razón de la distinción que hace la publicidad de los juguetes en función de género, Covadonga González-Pola, autora del libro ‘Las niñas ya no quieren ser princesas’, señala una de las consecuencias de esta diferenciación: “Si un chico utiliza una cocina o juega con una muñeca, va a ser juzgado de forma negativa. ¿Qué puede haber de malo en que un niño juegue con lo que quiera?”

Coeducación como arma para luchar contra los roles de género
La coeducación es fundamental para conseguir una formación en igualdad. Según Gema Otero, debería estar presente en todos los centros educativos y de su práctica docente. Pero la realidad es muy distinta, “en estos momentos la coeducación se trabaja desde la voluntariedad y el convencimiento de una pequeña parte del profesorado que debe lidiar con miles de obstáculos para integrarla en las aulas” indica Gema. Asimismo, añade que “es prioritario formar y sensibilizar a la comunidad educativa sobre la importancia de educar en Igualdad en las aulas y en los espacios familiares para prevenir el sexismo”.

Gema Otero ha creado ‘La Señora Malilla’, una iniciativa que tiene como objetivo principal la creación de proyectos formativos y creativos desde una perspectiva feminista. Entre ellos, se encuentran los cuentos coeducativos de “SuperLola” y “Lalo, el príncipe rosa”, que han sido distribuidos por centros educativos de dentro y fuera de España.

Gema piensa que “los contenidos audiovisuales son herramientas muy poderosas para la construcción de mensajes, sentimientos e idearios individuales y colectivos”, señalando de esta manera que “los dibujos animados transmiten valores y normas sociales, fomentan la imaginación, ofrecen modelos a seguir y facilitan la interpretación del mundo simbólico de niñas y niños”.

Asimismo, Covadonga denuncia los roles asociados a las mujeres a partir de las princesas Disney: “Blancanieves y Cenicienta son relegadas a las tareas del hogar, la Bella Durmiente muestra un papel pasivo y enseña a los niños que pueden besar a las niñas sin su consentimiento, y la Bella y la Bestia transmite la idea de que con mucho amor se puede cambiar a un maltratador”. Normalizar estas historias trae como consecuencia que, desde una edad temprana, ejerzan papeles tradicionales en los juegos por la representación de este mundo de princesas, y así, perciban el mundo de una manera, cuanto menos, injusta.

De la misma forma, Gema expresa que “ante el bombardeo masivo de imágenes que perpetúan el sexismo y la violencia machista urge la necesidad de crear contenidos que ayuden a cambiar la mirada”.

Campañas contra el sexismo
Una de las empresas que está luchando contra los estereotipos de género es Toy Planet, que en su catálogo de juguetes no hace distinción por género. Del mismo modo, visibiliza la diversidad gracias a la aparición de niños y niñas con síndrome de down, una iniciativa que empezó en el 2016.

La actriz Leticia Dolera ha apoyado la campaña de Toy Planet a través de twitter. Al igual que se ha pronunciado de forma contraria con el catálogo de Hipercor por su contenido sexista. Además, en Change.org se ha lanzado una petición que reclama a esta empresa que deje de realizar catálogos sexistas.

Cruz Roja también se suma al movimiento con su nueva campaña de navidad en la que solo aceptan juguetes nuevos que no sean bélicos ni sexistas. “Facilitando la utilización de juegos indistintamente por niños y niñas, promoviendo capacidades como la audacia, la valentía, la iniciativa y la sensibilidad, conseguiremos fomentar que no existan juguetes de chicos o de chicas” explica Cruz Roja el motivo de que no acepten juguetes que perpetúen roles de género.

Por último, el ayuntamiento de Valencia ha impulsado una campaña contra el sexismo en los juguetes. De una forma muy original y divertida, el equipo creativo Ladies & Gentlemen ha hecho que los juguetes reclamen su utilización en igualdad bajo el lema “Juguetes por la Igualdad. Si jugamos igual, seremos iguales”. De este modo, los responsables de la campaña quieren romper con las etiquetas de género y los estereotipos impuestos a través de guiños a los medios de comunicación y a la cultura popular. Una acción que invita a que la población adulta reflexione sobre la importancia del juego para formar la identidad, socializar y ensayar a ser adulto.

Por ejemplo, uno de los anuncios muestra a una Barbie que declara en la portada de la revista TAIM que quiere “salir de casa, escalar montañas, navegar en un barco pirata y conquistar otros mundos”. En otro de ellos, aparece un bebé quejándose de que en el juego de mamás y papás, nunca ve a los papás.

Denunciemos la injusticia, regalemos igualdad
Los juegos no estereotipados por sexos son una manera eficaz de educar en igualdad. Como han mostrado las empresas y organizaciones que hemos mencionado, se puede hacer otro tipo de publicidad que aboque por un sistema igualitario sin distinciones impuestas. Además, es imprescindible fomentar los ideales de cooperación y sororidad en las niñas así como su participación activa en los espacios públicos, dar importancia a la autoestima como pilar fundamental en su desarrollo vital o la curiosidad por experimentar las nuevas tecnologías.

Así, queremos hacer hincapié en las herramientas que tenemos a nuestro alcance si detectamos algún tipo de publicidad sexista y/o discriminatoria. En el Instituto de la Imagen de la Mujer o en la plataforma del Observatorio Andaluz de la Publicidad no Sexista se pueden denunciar los contenidos publicitarios que promuevan roles tradicionales de género (ama de casa, padre de familia, jefe, secretaria …) o que, por ejemplo, fijen unos estándares de belleza considerados como sinónimo de éxito. Por lo que para estas Navidades, denunciemos la injusticia, regalemos igualdad.

Fotos Archivo AmecoPress tomadas de cargocollective.com, twitter, Lidl.


Niños autónomos, adultos responsables.

Os adjuntamos este artículo que consideramos puede resultar de interés:

El desarrollo de unos hábitos apropiados (de higiene, cuidado, comida…) son los cimientos para la adquisición de comportamientos futuros importantísimos como la responsabilidad, disciplina, etc.

¿Qué son los hábitos de autonomía?

Son aquellos comportamientos cotidianos de la vida diaria imprescindibles para asegurar un óptimo desarrollo personal y social en el niño. La adecuada adquisición de estos hábitos dota al niño de mayor autonomía, disminuyendo la sensación de dependencia hacia sus padres y por lo tanto, pueden enfrentarse de forma airosa a las exigencias del entorno.

Es importante destacar la idea que dichos hábitos hay que fomentarlos desde el inicio de la vida de los niños. Con ello, nos aseguramos que los podrán adquirir sin dificultades y de la forma más adecuada.

¿Cuáles son los principales hábitos de autonomía?

• Alimentación.

• Vestido/desvestido.

• Horario y situación de sueño.

• Aseo y limpieza.

¿Por qué es tan importante la autonomía personal?

• Un niño autónomo es aquel que es capaz de realizar por sí mismo aquellas tareas y actividades propias de los niños de su edad y de su entorno socio cultural.

• Un niño poco autónomo es un niño dependiente, que requiere ayuda continua, con poca iniciativa, de alguna manera sobre protegido.

• Los niños con pocos hábitos de autonomía, generalmente presentan problemas de aprendizaje y de relación con los demás. De ahí la importancia de su desarrollo: normalmente cuando progresan en este aspecto, también lo hacen en su aprendizaje y relación con los demás.

¿Qué hábitos enseñar?

Como norma general todo aquello que el niño pueda hacer solo, siempre que no entrañe peligro, debe hacerlo él mismo. También es válido como criterio enseñar aquellos hábitos que tienen adquiridos la mayoría de niños de una edad.

Como guía, pueden servir los siguientes hábitos que están expuestos de menos a más en distintas áreas:

Higiene: Todo lo referido a la higiene y auto cuidado personal: por ejemplo: control de esfínteres, lavarse las manos sólo, cepillado de dientes, el baño, lavarse la cabeza, peinarse, usar los productos de higiene, etc.

Vestido: Todo lo que se refiere al uso de las prendas y su cuidado: ponerse distintas prendas (pantalones, calcetines, abrigos, zapatos, cremalleras, botones), guardarlas en el lugar adecuado, elegir la propia indumentaria.

Comida: Relacionado con la conducta alimentaria: Comer solo, uso de los distintos instrumentos, respetar unas normas básicas de educación en la mesa, prepararse una merienda, entre otros.

Vida en sociedad y en el hogar: Son hábitos referentes a la relación con los demás, el uso de algunos servicios comunitarios y la conducta en el hogar: van desde saludar a la gente conocida, escuchar, pedir por favor y dar las gracias; respetar turnos en juegos, pedir prestado, conocer los lugares para cruzar la calle, evitar peligros (enchufes, productos tóxicos), ordenar sus pertenencias, usar el teléfono, comprar, usar el transporte público o disfrutar de servicios de ocio (ir al cine).

¿Cómo se enseña?

La mayoría de los niños funcionan muy bien con rutinas, luego lo ideal será conseguir que esos hábitos se conviertan en rutinarios. Con una práctica adecuada, los hábitos se adquieren de 20 a 30 días. Y estos son los pasos para lograrlo:

1º Decidir qué le vamos a exigir y preparar lo necesario

• Lo primero es decidir lo que razonadamente le vamos a exigir, evitando pensamientos como: “prefiero hacerlo yo, lo hago antes y mejor”. Comenzar cuanto antes.

• Que le exijamos algo adecuado a su edad.

• Hacerlo siempre y en todo lugar: todos los días.

• Todos a una, no vale: “con papá tengo que hacerlo, pero con mamá no”.

• Preparad lo necesario: si le vamos a exigir guardar sus juguetes, hay que prepararle un lugar adecuado.

2º Explicarle qué tiene que hacer y cómo

• Hay que explicarle muy clarito y con pocas palabras qué es lo que queremos que haga, dándole seguridad: “Desde hoy vas a ser un niño mayor y te vas a lavar los dientes tú solito, sé que lo vas a hacer muy bien”. Enséñale realizándolo tu primero.

• Piensa en voz alta mientras lo haces: “Primero mojo bien el cepillo de dientes, después pongo un poco de pasta de dientes.

• Asegúrate que comprende las instrucciones: pídele que las repita.

3º Practicar

• Ponlo a practicar. Al principio hay que ofrecerle muchas ocasiones de práctica.

• Recuérdale los pasos que tiene que hacer: “Primero mojar el cepillo de dientes y poner la pasta”

• Elógiale los primeros avances.

• Poco a poco disminuir la ayuda.

• Las prisas no son buenas: prepara el tiempo necesario, al menos al principio.

4º Supervisar

• Hay que revisar cómo va realizando lo que se le encomienda. Si un niño está aprendiendo a peinarse tenemos que revisar que ha quedado bien.

• Elogiar y valorar su realización. Si no está del todo bien, dile en qué puede mejorar.

Y si no quiere…

• Valorar si no quiere porque no está a su alcance o por comodidad.

• Por lo general si se lo ofrecemos como un privilegio (“Ya eres mayor”) lo aceptará mejor que si lo hacemos como un mandato sin más.

• Si no lo hace por comodidad, dile que ya es mayor, que debe hacerlo por sí sólo e ignorar las quejas.

• Si todavía se sigue negando puedes adoptar varias medidas: sufrir las consecuencias, retirarle algún privilegio (algún juguete o actividad) o utilizar la sobre corrección: practicar y practicar la conducta adecuada.

La correcta adquisición de estos hábitos le permitirá enfrentarse paulatinamente a las exigencias de su entorno, no tendrá que recurrir frecuentemente a la ayuda de los adultos, podrá tomar sus propias decisiones y asumir responsabilidades, en definitiva, criaremos niños responsables y seguros de sí mismos.

Fuente:lafamilia,info

Corto para educar en valores.

Os adjuntamos este corto que consideramos interesante.

Mobile (móvil) es un corto multipremiado inspirado en los móviles infantiles con una colorida vaca por protagonista que lo que más desea en este mundo es ganarse la amistad de los otros animales en especial de un pequeño ratoncito… ¿Lo conseguirá? Mejor si lo veis, aunque ya os aviso que el caos que desata es importante.

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Un corto muy divertido que nos habla de amistad y en el que la música  nos va guiando por las diferentes emociones que viven los protagonistas de esta historia.

 

Fuente:http://rz100arte.com

Cómo comunicarnos de manera efectiva con los adolescentes.

Os adjuntamos este post escrito María José Román, que creemos nos puede resultar de interés:

¿Crees que hablarías más con tu hijo si te sintieras escuchado, comprendido, tenido en cuenta? ¿qué hay de escuchar? Esto es algo que nos cuesta muchísimo, no sabemos hacerlo de forma plena.

¿Por qué no te escuchan? ¿Los escuchas tú a ellos?

Habitualmente cuando “hablamos” con nuestro hijo adolescente y nos empieza a contar, nos ponemos en “modo reacción”: nos tomamos todo lo que nos dicen como algo personal, lo cual hace que empecemos a contestar, a aleccionar, a defender, a juzgar y justificar y, por tanto, nuestro hijo deja de comunicarse.

Existen barreras que dificultan que escuchemos:

  •  Intervenir para explicar, aleccionar o rescatar a nuestro hijo en lugar de dejarle hablar, escuchar y que lleguen a la misma conclusión por si mismos.
  •  Intentar hacer cambiar su sentimiento y percepción sobre el asunto y guiarlo hacia “lo correcto”.
  •  Dar explicaciones únicamente desde tu punto de vista.
  •  Interrumpir para dar lecciones sobre valores éticos y morales.
  •  Tomarse de manera personal lo que te cuentan y dejar que tus propios asuntos sin resolver interfieran.
  •  Usar la información que tus hijos te dan o lo que dicen sobre ti para sermonear, castigar, criticar…

Una de las claves esenciales para escucha es callarse, estar en silencio (si, es complicado, pero se puede) pues nuestro hijo no quiere que le digamos qué hacer o no, qué sentir o dejar de sentir (si así fuera, nos preguntaría…) sólo quiere sentirse escuchado, comprendido, tomado en serio.

Habilidades que nos ayudan a estar en silencio y escuchar para comprender.

Algunas ideas para practicar la escucha activa:

  1.  Cuida tu lenguaje corporal, dice más que las palabras. Debemos escuchar con todo el cuerpo y evitar que los sentimientos lo empañen: si escuchamos enfadados, nuestro hijo lo notará y no querrá comunicarse por miedo a nuestra reacción o a decepcionarnos.
  2. Hay tantas realidades como personas, tu realidad no es la de tu hijo; debemos escuchar teniendo siempre en mente eso, el no eres tú.
  3.  Muestra empatía siempre. Esto es, transmite que entiendes lo que sucede, aunque no lo compartas: “entiendo por qué te sientes así y lo ves de esa forma…”
  4.  Sé curioso de verdad. Pregunta, interésate de manera que puedas entender el punto de vista de tu hijo.

Ahora que “sabemos escuchar”, vamos a revisar si “sabemos hablar y comunicar”.  Veamos qué podemos hacer para mejorar y lograr una comunicación efectiva con nuestro adolescente (en realidad, ¡con todo el mundo!).

Comunícate desde el corazón: desarrolla un vocabulario para hablar de tus sentimientos.

Parece que en el mundo de hoy sentir es un error irreparable: no llores, no te enfades, no sufras… son mensajes que de forma muy habitual transmitimos a niños y adolescentes. Sin embargo, sentir no es malo, todo lo contrario, es maravilloso y nos permite aprender mucho tanto de nosotros mismos como de los demás. Por tanto, en lugar de esconder nuestros sentimientos (y hacernos “los fuertes”) ayudemos a nuestro hijo a identificar lo que siente y cómo expresarlo. Para ello, debemos aprender el vocabulario adecuado y hablar desde el corazón, aprender a comunicar nuestros sentimientos.

Parte de nuestro trabajo como padres será enseñar a nuestro hijo a reconocer y comprender sus sentimientos, a expresarlos de forma adecuada y respetuosa, como información,  no como algo que se preste a debate y discusión y ayudarlos a levantarse por sí mismos cuando una situación les provoque malestar.

Ellos (y nosotros previamente) debemos comprender las realidades separadas: cada persona siente y piensa de distinta manera, tú no eres tu adolescente ni al contrario, por lo que vuestras realidades difícilmente pueden ser las mismas.

También debemos asegurarnos de que nuestro adolescente entiende que sentir no es malo, que cualquier emoción, aunque negativa como el enfado o la rabia, es válida. No hay emociones buenas y malas, hay emociones que causan sentimientos más o menos intensos. Tener sentimientos no es malo, ni inadecuado, no importan cuales sean, pues sentir algo no nos hace mejor o peor persona.

¿Cómo enseñar entonces a mi hijo a comunicar lo que siente?

Como siempre, el modelo es fundamental. Si tú les comunicas qué y cómo te sientes con total honestidad, es muy probable que ellos hagan lo mismo. Y si escuchas, como hemos dicho, intentando comprender, sin pensar en que decir ni corregir, sin expresar tu opinión ni posición, les darás el valor necesario para compartir sus emociones. Ser honesto y contar como te sientes verdaderamente o cómo te sentiste en una determinada situación en tu adolescencia, es sumamente importante y una de las mejores maneras de motivar la comunicación.

Disciplina Positiva nos propone el uso de lo que llamamos “la fórmula yo siento” para compartir nuestras emociones de una forma honesta, clara, sencilla y que nos permite hablar de nosotros mismos, no de los demás.

La “Formula Yo Siento”.

Necesitamos honestidad emocional y valor para reconocer lo que sentimos y comunicarlo a nuestros hijos, ponernos en contacto con ellos, con su origen y comunicar que queremos hacer con ello. Cuando hablamos de lo que sentimos, “nos liamos”, damos explicaciones, nos alargamos, a veces lo hacemos complejo para los demás… la “fórmula yo siento” nos va a ayudar a hablar de cómo nos sentimos con honestidad y sencillez, sin hacer sentir mal a los demás, y nos permitirá así mismo de hablar de nuestras necesidades.

Fijaos en esta forma de comunicar lo que sentimos:

“yo me siento herida cuando me gritas y quisiera que no lo hicieras”

“yo me siento contenta cuando cumples el acuerdo sobre la hora de llegada porque me haces ver lo responsable que eres y eso me ayuda a estar tranquila”

Yo (me) siento ______ cuando ______ porque ______ y quisiera _______  o bien

Yo (me) siento _______________ porque _________ y me gustaría/quiero/necesito

Nos ayudará a centrarnos en nuestros sentimientos y posibles soluciones sin aludir al carácter de nuestro hijo, mostrando que las emociones negativas no son malas y dando la oportunidad de dejar abierta la situación para hacer seguimiento.

La Fórmula “Tú sientes”.

Es útil validar y valorar lo que ellos sienten con la fórmula Tú sientes; con ella conseguimos valorar los sentimientos que hay tras sus palabras o reacciones, reflexionar sobre ellos a través de la comprensión:

“Tú te sientes enfadada cuando te digo que hagas la tarea cuando estás viendo tu serie favorita porque crees que no tengo en cuenta tus intereses…”

Cuando validamos lo que ellos sienten abrimos el canal de comunicación, perciben nuestra comprensión e interés por ellos y sus prioridades y necesidades, con lo cual la probabilidad de enfocarnos juntos en una solución es muy alta.

Fuente: Disciplinapoisitva