Adolescentes y móvil: Guía para madres y padres desesperados.

Los móviles,  son uno de los grandes quebraderos de cabeza en la relación padres-hijos.

Algo nuevoguia moviles, ya que nuestros padres no se encontraron con este problema y con el que tenemos que lidiar sin mucho ejemplo. Los móviles, con la excusa de ayudar a estar en contacto, se han convertido en los regalos estrella de comuniones, navidades y cumpleaños.

Su uso puede derivar otros problemas (ciberbullying, privacidad, etc…).

 

 

 

 Síntomas de que el uso del dispositivo móvil se está convirtiendo en un problema para tu hija/hijo.

? Pérdida de la noción del espacio-tiempo : ni dónde, ni cuánto tiempo. El adolescente no es consciente de cuanto tiempo llega a pasar expuesto a su terminal. Se olvida de comer, o lo hace mal. No atiende a horarios…
? Dependencia: se siente desnudo si sale sin su móvil. La nomofobia, o miedo a salir sin su teléfono móvil, forma parte de su día a día.
? Síndrome de abstinencia: Consecuencia del anterior. Cuando no está con su dispositivo, siente ansiedad y mal comportamiento.
? Aislamiento: No total, ya que de forma “virtual” el adolescente se encuentra permanentemente conectado a sus amigos y conocidos. Pero esto le cuesta aislarse de la gente presente. No atiende a estímulos, no responde a conversaciones. Recordamos el phubbing, como el menosprecio a quien nos acompaña por prestar más atención al móvil que a las personas.

Recomendaciones que pueden ayudar para que el uso de los móviles, no sea un problema
? Controla el tiempo de conexión a Internet. Esto no quiere decir que lo utilices como motivo de premio o castigo. Establece unas normas, u horario a la que tu hijo deberá acostumbrarse. Este contrato que una madre preparó a su hijo puede darte algunas ideas.
? El móvil, a la edad adecuada. A veces pecamos de “innovadores” y regalamos un dispositivo a los que no lo necesitan. Una buena edad podrían ser los 13-14 años.
? De igual forma que hablaba del horario, en las normas no olvides añadir unos “que se puede/no se puede” hacer con el móvil. Debemos establecer unos límites claros. Incluyen desde temas económicos (límites del gasto) hasta de comportamiento. Esto evitará posibles problemas derivados: discusiones, bullying, no decir o hacer nada que no harían con tu presencia…
? Establece una contraseña que ambos sepáis. De esta forma ante un robo o extravío la información estará más segura.
? Educa y explica el peligro de compartir información y/o imágenes personales con terceros. Hazle notar como alguien a quién acudir de existir ningún problema. Regañar de forma desmedida puede ocasionar que el adolescente se encierre más y esconda aquello que hace o dice por las redes sociales. Esto es válido tanto si eres su tutor, profesor como padre. El adolescente debe sentir esa seguridad y confianza.
? La más importante y quizás por ello la última. Predica con el ejemplo. Si no quieres que tu hijo esté en la mesa con el móvil, no lo hagas tu. Si no quieres que lo use durante una reunión familiar, igual… Una alternativa puede ser establecer espacios “sin móvil”: comidas, cenas, etc… que ayudarán también al diálogo y relación familiar.

Fuente:Uveni.org

 

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