Deberes, ¿sí o no?

Docentes, pedagogos y padres no se ponen de acuerdo sobre la conveniencia de que los niños y adolescentes realicen deberes en casa tras su horario lectivo en el colegio. Hay defensores de las tareas y también detractores a ultranza, que incluso han protagonizado recientemente una campaña en Internet. En realidad, la mayoría de expertos coinciden en que lo ideal es alcanzar un punto intermedio. Recopilamos los principales argumentos en contra y a favor de los deberes y desglosamos las claves para que las tareas que realicen los niños en casa sean racionales y eficaces.

LA ‘JORNADA LABORAL’ DE LOS ESTUDIANTES

El debate en torno a los deberes se ha reactivado en los últimos meses tras hacerse viral este video en el que se llama la atención sobre las condiciones “laborales” que deben soportar los niños, con jornadas de 8 horas y trabajos también el fin de semana. La idea es iniciativa de Eva Bailén, una madre que ha lanzado una campaña de firmas en Change.org “por la racionalización de los deberes en el sistema educativo español”.

 
Lo cierto es que, según los datos de la OCDE, los niños españoles dedican a hacer deberes 6,5 horas semanales, lo que supone 1,6 horas más que la media. Y, aunque el mismo estudio indica que el tiempo dedicado a los deberes puede relacionarse en algunos casos con mejores resultados académicos (en el área de Matemáticas), el tema sigue generando mucha controversia y hay expertos que se posicionan tanto a favor como en contra, con argumentos igualmente válidos.

TRES ARGUMENTOS A FAVOR DE LOS DEBERES

Según algunos expertos, entre los beneficios de los deberes para los estudiantes destacan los siguientes puntos:
1. Refuerzan lo aprendido en el aula y ayudan a asimilarlo. Los deberes ayudan a ampliar, comprender y fijar los contenidos de las diversas materias explicadas en clase. Se ha demostrado, por ejemplo, que resultan especialmente eficaces para afianzar habilidades que requieren una repetición constante, como la lectura, la ortografía o el cálculo. Además, implican a las familias en el aprendizaje, como parte esencial del proceso educativo.

2. Promueven hábitos de estudio y de trabajo. Las tareas que se realizan en casa de forma rutinaria ayudan a que el niño desarrolle hábitos de estudio, y ejercite la disciplina y el esfuerzo.

3. Trabajan el aprendizaje autónomo y activo. Los deberes fomentan la capacidad de alumno para organizarse, gestionar y construir su propio aprendizaje y le ayudan a practicar la resolución de problemas.

TRES ARGUMENTOS EN CONTRA DE LOS DEBERES

Otros especialistas inciden en que los deberes cuentan con inconvenientes importantes:
1.Son demasiado abundantes. El exceso de tareas genera ansiedad y estrés a los estudiantes, que se ven superados por la cantidad de ejercicios, actividades, trabajos y tiempo de estudio. En muchos casos, además, los deberes se acumulan sin coordinación por parte de los docentes.

2. Ocupan todo el tiempo libre del  niño o el adolescente. La planificación de tareas no tiene en cuenta el tiempo del que dispone el alumno fuera del horario lectivo. En consecuencia, evitan que pueda disfrutar de espacios lúdicos o de ocio, y además dificultan que se implique en actividades culturales o deportivas, esenciales para el aprendizaje (de contenidos y valores) en el ámbito extraescolar.

3. Crean tensiones en el ámbito familiar. La realización de los deberes crea conflictos y enfrentamientos entre padres e hijos. Además, no todos los padres pueden apoyar de igual manera a los hijos en la realización de los deberes o en el refuerzo escolar, por su situación social, cultural o económica.

CLAVES PARA UNOS DEBERES EFICACES Y ADECUADOS

Entre las voces a favor y en contra, la mayoría coinciden en que la solución pasa por racionalizar los deberes. Es decir, se trata de buscar un punto intermedio: ni suprimirlos totalmente, ni agobiar a los niños con cantidades irrealizables de trabajo diario. Hay algunas claves que pueden servir como guía para que los deberes resulten eficaces para el aprendizaje, algo que, en definitiva, debe ser su objetivo esencial:

Deben ser lo más personalizados posible, adecuándose a las necesidades de cada alumno.
No tienen por qué ser diarios y pueden incluir proyectos a largo plazo, para realizar durante varios días.
Deben enfocarse más en crear hábitos y ampliar conocimientos que en seguir haciendo tareas del colegio.
En Primaria, deben ser breves y centrarse en la lectura, la escritura y las operaciones con números, mejor desde un punto de vista lúdico y entretenido.
Deben ser variados y prácticos, de manera que los alumnos apliquen en el mundo que les rodea lo aprendido en el aula y relacionen el aprendizaje con la vida cotidiana.
El nivel de dificultad debe ser adecuado para que los alumnos puedan hacerlos solos. Los padres pueden apoyar y reforzar el trabajo pero no deben hacer los deberes de sus hijos.

Aulaplaneta

Día Internacional de la Internet segura.

El Día Internacional de la Internet Segura es un evento que se celebra cada 11 de febrero desde el año 2003 y que cuenta con el apoyo de más de 70 países en todo el mundo y cuyo objetivo es concienciar sobre el uso de la red, sobre todo entre el público más joven.

En España, el organismo encargado de la promoción y organización del Día Internacional de la Internet Segura es la ONG Protégeles.

Los niños son el marco principal de esta convocatoria. Promover un uso más seguro y responsable del uso de la red entre niños y jóvenes es una prioridad cada año, debido a que son el sector más vulnerable de la sociedad.

¿Qué debo saber como padre?

La mayor parte de los problemas que puedes encontrarte en internet se producen precisamente como consecuencia de no respetar toda una serie de normas básicas de seguridad. La mayoría de ellas son de sentido común, y todas muy fáciles de aplicar. Tenlas presentes y repásalas de vez en cuando. Siempre hay algunas en las que no nos fijamos.

Respecto al correo electrónico

  • No debes abrir correos electrónicos de remitentes desconocidos, y menos si se encuentran en otros idiomas. Con frecuencia se trata de spam (correo basura) y pueden contener archivos o documentos adjuntos con virus que dañarían tu dispositivo.
  • No rellenes formularios que te lleguen por correo electrónico, en especial aquellos que te pidan datos personales. Cuidado con los correos de bancos pidiéndote que confirmes una cuenta o un pago bancario. Siempre son falsos.
  • En la cuenta de correo que utilices habitualmente no incluyas tu nombre y apellidos, edad o fecha de nacimiento. Debes utilizar apodos, nombres inventados o neutros. Carolina13@… No es una buena idea. Dice demasiado sobre ti. Es preferible utilizar otros tipo gatonegro@…
  • Puedes tener varias cuentas de correo electrónico: una seria con tu nombre para cuestiones “oficiales” y nada más, y otra como la que te aconsejamos para utilizar habitualmente.
  • La contraseña de tu correo electrónico es muy importante. No la compartas con nadie, y utiliza combinaciones de letras y números, utilizando alguna mayúscula si puede ser.
  • No utilices siempre la misma contraseña para todo.
  • No debes seguir y reenviar las cadenas que se envían a través del correo electrónico.
  • Cuando envíes un correo a varias personas al mismo tiempo, debes poner sus direcciones en “copia oculta”, en el apartado “CCO”.      

Respecto a las Redes Sociales

  • Te recomendamos poner en tu perfil una imagen que no te identifique directamente: un avatar o algo que te guste. -Tu perfil como menor de edad debe ser siempre privado. Es muy importante.
  • No agregues a personas que no conozcas físicamente, y con las que mantengas contacto regular. No sirve de nada tener un perfil privado si después agregas a 200, 300 ó 400 personas.
  • No incluyas información personal relevante en tu perfil, que permita tu localización o clara identificación. No indiques en qué centro escolar estudias, ni qué días te vas de vacaciones fuera de tu casa, ni información personal sobre la situación de tu familia.
  • Recuerda que también debes cuidar la privacidad de tus familiares y amigos, por lo que no debes incluir información personal sobre ellos sin su conocimiento y consentimiento.
  • Cuidado con las fotografías que subes. Aunque creas que sólo las van a ver tus amigos, piensa que cualquiera de ellos podría llegar a copiarlas y colgar alguna en otro sitio. Si cuelgas una fotografía debes pensar que puede llegar a verla cualquier persona: padres, padrees, compañeros, etc.. y que puede estar circulando durante años por la red.
  • Antes de subir una fotografía en la que aparezcan otras personas a tu lado, debes comunicárselo y obtener su autorización.
    Debes ser respetuoso/a cuando escribas en el muro de los demás, y debes exigir lo mismo. Recuerda que las palabras “se las lleva el viento”, pero lo que se escribe en internet permanece y es posible identificar al autor.
  • No participes en perfiles o grupos en los que se insulte, amenace o falte al respeto a otras personas. Si encuentras uno de estos grupos debes denunciarlo de forma anónima. Puedes hacerlo en la propia red social, informando a través de la Línea de Denuncia anónima o directamente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

En Protegeles podrás encontrar  estas y otras sugerencias

“Solo Respira”; el original cortometraje que ayuda a los niños a lidiar con las emociones.

Julie Bayer Salzman y Josh Salzman le hablan a distintos chicas y chicos acerca de sus emociones y cómo se sienten. Este ejercicio te hará entender lo bueno que es mantener la atención en los niños para que estén emocionalmente saludables:

Es difícil expresar las emociones a cualquier edad. Y, es un desafío aún mayor descubrir por primera vez qué y cómo es lo que estamos sintiendo cuando tenemos pena o rabia. Es por esto que el dúo tituló este cortometraje de solo 4 minutos como “Solo Respira”.

Ambos crearon este video porque se inspiraron en una conversación que escucharon de su hijo de 5 años. El pequeño estaba hablando con un amigo y le contaba cómo sus emociones afectaban diferentes partes de su cerebro y cómo había que calmarse a través de simples respiros.

Video

Fue ahí cuando se dieron cuenta de que tenían que divulgar este tema para lograr que todas las escuelas le enseñen a los niños este significado social tan importante. 

¿Cómo concilias tus emociones cuando estás triste o enojado? ¿Tienes algún consejo que quieras compartir?

 

Detrás de un niño difícil hay una emoción que no sabe expresar.

Son muchos los padres y las madres que emocionesse quejan de que su niño o niña es muy difícil, que siempre le ronda una emoción cargada de rabia que desahoga de forma inapropiada. Con rabietas, malas palabras o con sutiles actos de desobediencia.

Hemos de tener claro que ningún niño o niña es igual a otro, y que ninguno de nosotros podemos saber tampoco qué tipo de necesidades pueden tener esas criaturas que acabamos de traer al mundo y para las cuales, deseamos todo lo mejor. Los niños difíciles suelen a su vez generar muchas veces un nivel de estrés muy elevado en los padres, rozando en algunos casos la indefensión. No es un tema sencillo de abordar, y de hecho, no siempre nos valen los libros, ni si quiera la experiencia que tengamos con otro de nuestros hijos o las recomendaciones de algunos padres.

Si el niño difícil nos pone muros, no levantes nuevas ciudadelas a su alrededor, no lo aisles, no lo descuides, no lo dejes solo. Todos tenemos claro que el proceso para llegar hasta ellos es complejo, no obstante, debes tener en cuenta estos aspectos previos:

  •     Un niño difícil no siempre es consecuencia de una mala crianza. No debes culpabilizar a nadie.
  •     Hay niños con altas demandas que piden muchísimo más que el resto, es su personalidad, su forma de ser y ello no quiere decir que nosotros, como padres, hayamos hecho algo mal.
  •    Un niño que demanda y no recibe lo que busca o que no sabe expresarlo, acaba frustrándose. Son muchas las veces que ellos mismos se ven sobrecargados por un sinfín de emociones: esa rabia que a oscila con tristeza, otras con hastío, a veces con enfados…
  •   Los niños difíciles requieren un mayor nivel de atención, comprensión, apoyo e incluso creatividad por parte de los padres.

Debemos ser artífices de sus mundos, unos mundos seguros donde se sientan cómodos para expresar esa emoción contenida que les permita conocerse, desahogarse, sentirse más libres y seguros para avanzar por cada uno de los escenarios que definen al niño a lo largo de su ciclo vital.

 lamenteesmaravillosa.com

 

Guía de Redes Sociales para las Familias.

Esta guía tiene como objetivo ofrecer a los padres orientaciones sobre las redes sociales y el uso que los menores hacen de ellas; dando conocimientos básicos sobre el tema y ciertas pautas y recursos. Elaborada por Antonio Monje Fernández y Miguel Ángel Pereira Baz. Centro Nacional de Desarrollo Curricular en Sistemas no Propietarios. Publica: Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del Profesorado del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

En la actualidad internet representa  un entorno con enormes guia internetposibilidades: búsqueda e intercambio de conocimientos, contacto con personas de otros lugares, edades, realidades, movilización y coordinación con otros…También comporta riesgos para todos los usuarios y especialmente para los más jóvenes.
La red es por tanto, un nuevo ámbito en el que los padres tienen que educar y acompañar a sus hijos.

¿Qué hacer si nuestros hijos reciben correos amenazantes o acceden a contenidos inadecuados?.

  • No contestar ni participar: en ningún caso deben responder a mensajes amenazantes o difamatorios. No deben participar en “webs” peligrosas.
  •  Consultar antes de actuar: descartar que sea una pelea entre amigos: preguntar en el colegio o a sus compañeros.
  •  Denunciar: “Los insultos e injurias son siempre un delito”. Enviar el correo electrónico recibido o hacer llegar la dirección de páginas peligrosas a la Policía Nacional: delitos.tecnologicos@policia.es (91 582 41 43) o Guardia Civil : delitostelematicos@guardiacivil.es (91 503 13 00).
  •  Educar: pedir la colaboración de nuestros hijos para que nos hagan saber si encuentran alguna página con contenidos peligrosos. Se pueden denunciar este tipo de páginas en http://protegeles.com
  •  Controlar: instalar filtros de navegación en nuestro ordenador. Indicarles que no tengan “citas a ciegas” con desconocidos. Si es “necesaria” la cita, hay que acompañarlos.
  •  Prevenir:no deben facilitar datos personales por internet, nombre completo, teléfono, dirección…
Algunas pautas básicas para educar en el uso de internet
Lo más importante es saber que el uso de internet y las nuevas tecnologías es un aspecto más de la vida en el que debemos educar a nuestros hijos.
La base fundamental es entender que, con las salvedades lógicas, podemos actuar basándonos en los mismos principios que aplicamos a otros ámbitos vitales: enseñar y dar conocimientos, escuchar y aprender de sus aportaciones y acompañar y vigilar ante los posibles riesgos:
 
  • Acompañar a los hijos en el uso de internet. Hasta una cierta edad (que varía en cada caso) es conveniente conectarse y navegar con ellos. Más adelante se tratará de preguntar para saber a qué contenidos se conectan, cuáles son sus páginas favoritas, qué hacen en la red…
  • Dialogar sobre la red, sus riegos, sus posibilidades, las actividades que se realizan e incluso preguntar nuestras dudas como usuarios. Esto permitirá crear un clima de confianza que ayudará a nuestros hijos a comentar posibles riesgos o amenazas que aparezcan.
  • Regular y establecer unas normas de uso claras para el ordenador y otros dispositivos de conexión a la red. Cuántas horas al día y en qué horario.
  •  Controlar. Una norma en la que todos los pedagogos insisten es que el ordenador debe estar en una zona común y no en los cuartos. Una herramienta muy útil son también los filtros que permiten bloquear el acceso a determinados contenidos.
  • Educar para que los jóvenes tomen conciencia sobre aspectos como la privacidad (para que sepan que no pueden poner sus datos a disposición de todo el mundo), y el respeto a los demás (entendiendo que en Internet rigen las mismas normas que en la vida real y que no se puede insultar, amenazar o difundir información privada sobre otras personas.
  • Guía de Redes Sociales para las familias