Los WhatsApp de padres, ¿generan conflictos?

Los grupos de WhatsApp han proliferado en las escuelas, corrobora Miquel Àngel Prats, director del grado de educación infantil de Blanquerna-URL e investigador en TIC y educación. Prats asesora a escuelas en el buen uso de la tecnología. Este año ha recibido la llamada de muchos centros para poner orden en los grupos de WhatsApp que crean de forma espontánea las familias de un mismo curso. La herramienta resulta muy útil para gestionar la relación con la escuela, compartir información de forma rápida y resolvwasapaer dudas. Pero si no se tienen muy claros los objetivos, degeneran en un “patio de vecinos”. O causan tanto ruido que pierden parte de su función informativa. “Los padres también necesitan formación tecnológica, unas pautas claras sobre cómo usar los grupos de WhatsApp y sacarles buen partido”, afirma Prats.

En las reuniones con familias, él suele explicar las reglas de la netiqueta, “la buena educación tecnológica”. “Hay que ser consciente de algo: el grupo de WhatsApp de padres no es un grupo de amigos, así que debería ceñirse a asuntos de gestión escolar; si surge un problema con un maestro o un alumno, lo mejor es acudir directamente a la escuela y hablar en persona, no explicarlo todo en el móvil”, señala este investigador. En general, los vídeos virales o imágenes graciosas deberían evitarse. También los juicios de valor “en caliente”, las opiniones políticas y creencias personales

“Nosotros pedimos a los padres que apliquen la regla de las doce horas. Cuando les llega una información confusa o que a priori no les parece bien, es mejor esperar un tiempo, hablar con los profesores o con otros padres implicados, y entonces actuar; no soltar cualquier idea en el grupo de WhatsApp”, sostiene Coral Regí, directora del colegio Virolai de Barcelona y firme defensora de las tecnologías de la educación. “Nosotros hemos tratado el tema en las reuniones de padres y hemos dado recomendaciones”, continúa.

Las ventajas de estos grupos son evidentes. Si se produce una alerta, todos los padres reciben la información de inmediato. Cuando los niños van de excursión, se comunica si han llegado bien y evita que cada una de las familias llame al colegio preguntando. Facilita la organización de actividades y fiestas…

La necesidad de este medio de comunicación se hizo evidente el mes pasado en las escuelas de Igualada por la alarma de la nube tóxica. “Vimos que nos hacía falta un grupo de WhatsApp, porque es la manera más sencilla y eficaz de transmitir información a todo el mundo”, señala Dani Gros, miembro del ampa de la escuela Dolors Martí. Ellos han creado un doble nivel de comunicación: cada curso cuenta con un padre delegado que gestiona el grupo, y este pasa los temas más relevantes a otro grupo formado por un miembro del ampa y otro del equipo directivo del centro, que actúan cuando es necesario. Una muestra de la buena utilización de WhatsApp.

Otro uso popular entre los grupos de padres es el de preguntar por los deberes y actividades de sus hijos. “Mi niño se ha olvidado la agenda en clase, ¿qué ejercicios hay para mañana?”. “Aquí hay que tener cuidado; si al niño se le olvida una vez, vale, pero si delega en sus padres sus responsabilidades como alumno, hay que actuar”, recomienda Noelia López-Cheda, educadora y bloguera. Hace poco escribió un post titulado “Me niego a ser la secretaria de mi hija”, que ha conseguido más de un millón de visitas. “Lo escribí un día que mi hija me pidió que preguntase en el grupo de padres de su clase por los deberes que debía hacer… estuve a punto de enviar el mensaje, y entonces me pregunté: ‘¿Pero qué hago? Esto es responsabilidad suya'”, cuenta.

Si olvidan la agenda o las fichas en clase, que carguen con las consecuencias. “Es que si se lo resolvemos todo, se convierten en personas menos autónomas”, reflexiona. Ella es partidaria de los grupos de padres, que encuentra muy útiles, pero pide reflexión sobre ellos. López-Cheda ha visto incluso casos de padres que piden los cromos que les faltan a sus hijos por el grupo. “¿Es que vamos hasta a jugar por ellos?”.

Consejos para un buen uso del grupo de WhatsApp de padres y madres de la clase.

1. Utiliza el grupo de WhatsApp de la clase para intercambiar información útil sobre tu hijo y el grupo-clase. Si no tienes nada positivo, útil e interesante que aportar mejor no escribas nada.

2. Respeta a los demás y su intimidad: una vez se comparte un contenido ya no hay marcha atrás.

3. No escribas lo que no dirías a la cara. Piénsatelo dos veces antes de enviarlo.

4. No te conviertas en la agenda de tu hijo: deja que aprenda a asumir sus propias responsabilidades.

5. Ante el mal uso de alguno de los miembros del grupo no dejes pasar la ocasión de mostrar tu disconformidad y hacerle ver que no es la manera correcta de proceder.

6. Evita comentar los rumores que se compartan en el grupo e intenta erradicarlos. El rumor es una construcción grupal: todos los que participan o comentan el rumor son sus constructores pues cada uno de ellos aporta algo al mismo.

7. Si tus intentos de eliminar estas actitudes del grupo son fallidos, siempre tienes la opción de abandonar el grupo y dejar de formar parte del mismo. Aunque algunos no lo entenderán a veces es la mejor opción.

8. No compartas en el grupo contenidos que atenten contra la privacidad de nadie ni sea ofensivo hacia otros (padres, profesores, etc.)

9. Si tienes algún problema que resolver con el profesor, no lo hagas a través del grupo: ve directamente al centro a hablar con él cara a cara. De esta forma le darás la opción de poder ofrecerte sus argumentos sobre lo sucedido.

 La recomendación, es por tanto, hacer un buen uso de la herramienta y convertirla en una oportunidad para promover un acercamiento entre las familias y de ellas con la escuela, finalmente los únicos beneficiados o perjudicados son los hijos, así que por el bien de ellos, se debe buscar una verdadera alianza que educativa.

Lavanguardia.com  Foto: Lafamilia.info